El funeral de mi razón

Capítulo V : Verdades contrarias aunque enterradas.

Mis pies, inmóviles por la sensación de mi corazón. Mis brazos, sin fuerza para gestar un movimiento. Mis hombros, más mojados que mis propias lágrimas. mi corazón, sepultado junto a ella... Y mi mente, perdida en la mayor ausencia de mi vida; mi ser.

No lo quería aceptar... ella... ella debe de estar viva... debe... DEBE DE ESTARLO, debo de buscar algo, yo... yo...

Pero caí en cuenta de algo

...

Sostuve su cabeza inerte, sus ojos sin luz alguna... ella está muerta.

Juliet... ¿Por qué? Quiero pensar que tal vez esto solo es un mal sueño, un sueño que me está matando lentamente, la lluvia cada vez cae con más intensidad, ya ni siquiera sé si es la misma lluvia, o mi mente que me está tratando de ahogar en mis penas representadas en gotas. Quiero moverme, tratar de hacer algo, pero si mi motivo de vivir fue ella... ¿A dónde voy? si caminaba a un centro comercial... era para encontrarme con ella, si caminaba a la plaza, era para acordarme de ella, si yo seguí por ella... ¿A dónde voy? Sin darme cuenta, te volviste algo fundamental de mi, fuiste mi luz para un camino invisible, pero ahora apagada esa luz, solo queda una oscuridad... una sombra... una sombra del mundo, yo estoy dentro de aquella sombra, sin identidad, sin vida, sin razón. Irónicamente, esto me recuerda a algo... hasta cierto punto, siempre fuimos contrarios del otro, yo invisible; tu visible. Yo apático; tu entusiasta. Yo aburrido, tu divertida... Aun me acuerdo de aquel día, aquel día donde veniste a mi casa y simplemente estábamos charlando, una charla que para ti, fue solo eso, una charla. para mi, algo que pudo rompernos. Pero aun así, ese día me lo pase... Bien.

Ahora que recuerdo aquello, mis ojos empezaron a titubear, mi noción empezó a tambalear, hasta que, mi vista sobre la lluvia cayendo sobre tu lápida, se transformó en mi vista que atravesaba una ventana, una ventana que daba a la calle. Fue ahí cuando me di cuenta que estaba atrapado en otro recuerdo, quizás, un recuerdo para tratar de traer la vida a mi cuerpo...

Casa de Laurent, 19.56, Miércoles.

Estaba de vuelta en mi apartamento, no entendía bien que recuerdo era este, hasta que por el reflejo te vi. Juliet, sentada cerca de la estufa y con su laptop encima. No me acuerdo que estabas haciendo en aquella laptop, pero si me acuerdo de nuestra conversación.

–Oye Laurent, ¿Qué tanto ves por la ventana? acércate que te dará un resfriado tontin.

–¿Sigues con ese apodo? jaja –Me di la vuelta y caminé un poco hacia Juliet– Me dio curiosidad por ver, la lluvia está más fuerte de lo usual, aparte que, no he visto tu bus para que vuelvas a tu casa.

–Espera... ¿Qué? pensé que si pasaríaaaa... oye...–Dejó su laptop en el suelo y se acercó un poco hacia mi– ¿Y si me quedo?

–¿Eh? estás... ¿segura?. Ósea por mi no hay problema per-

–Shhh, créeme que todo estará bien jeje, aunque... ¿Me prestarías tu pijama? no traje el mío... porque claro no pensé que fuera a quedarme.

–Ya que, creo que tengo uno sin usar, de ahí te lo doy, por mientras prepararé algo. ¿Quieres algo en especifico?.

–Mmmh, dame un pan con queso, simple pero eficiente jeje.

–Enseguida my lady.

Apenas dije my lady, ambos reímos sin parar, era un chiste interno, pero aun me acuerdo el origen de ese chiste... Llegue a la cocina y prepare algo de comida, no soy de tener muchos recursos pero por lo menos pidió algo simple... Volví rápido, le dejé su comida y algo de jugo en su mesa y luego me senté en una de las sillas. Fue ahí cuando empezamos a hablar.

–Hey... –Cerró su laptop– te quería preguntar hace tiempo... ¿Tienes más amigos? tipo, yo me paso hablando de la gente que conozco, de cómo son y así, pero tu... ni siquiera me has dicho algo sobre tu vida.

-¿Eh?–La pregunta me agarró de sorpresa, ya que nunca pensé que ella llegaría a preguntarme algo así– La verdad es que no, Apenas conozco gente, o bueno, tal vez tenga otra amiga... pero prefiero no hablar de ella... ella y yo... se podría decir que no podíamos funcionar por algo externo.

–¿Aaaah? pero dime –Me agarro de los hombros y me sacudió de un lado a otro– ¡por lo menos su nombre!

–Su nombre... Su nombre era Violet, aunque no me acuerdo su apellido.

–¿Violet? que coincidencia, yo también tengo otra amiga llamada Violet, ¡IMAGINATE SON LAS MISMAS! Nahhh, imposible. Pero ella es como tu, tipo, apática, callada, ¡Incluso le gusta el dibujo como a ti! ¡Deberían conocerse!

–Mmmh, no creo, yo... eh...

La verdad es que nunca me imaginé en esta situación, sabía que existía la probabilidad de una conversación así pero... nunca imaginé cómo sería.

–No soy alguien muy de contacto, tipo te hablo solamente a ti. De lo demás estoy aislado simplemente. y tipo ósea-

–¿Cómo así? pero si tienes como... eh... –Sacó su celular y busco mi cuenta de Instagram rápidamente– Tienes como 9 seguidores, apartándome, ¿acaso los demás no son tus amigos u conocidos?

(creo que no se fijo que de esas 9 cuentas, apartándola a ella, las otras 8 solamente eran unos bots estafadores.)-Pues... no, no conozco a esa gente, me siguieron por seguir simplemente, como te digo, desde que escape de la casa de mis padres no tengo mucho contacto con los dem–Ella me interrumpió y me dijo con cara seria–

–Tu nunca me has hablado de tus padres. Ni siquiera sabía que te escapaste, es más, ni siquiera sé tu apellido.

–Mi apellido no importa... bueno, mi familia no...–Un fuerte dolor recorrió mi pecho, sentí como mi garganta le costaba lo que iba a decir a continuación, como si tuviera una piedra en plena garganta– mi familia no importa.

Juliet se vio un momento con cara de impactada, vi como trato de levantar su mano para apoyarla en mi hombro, pero no lo termino de hacer y solo se la llevó a la boca, para luego decir.

–Pero... –Ella no sabia que decir, solo se quedó callada durante un rato para cambiar de tema–




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.