Ryota
Me levanto temprano porque quede con los chicos, me pongo un pantalón de mezclilla negro ancho con una camiseta básica blanca.
Salgo de mi cuarto, paso por el pasillo y veo la puerta de la habitación de mi mamá abierta, esta durmiendo, realmente volvió anoche a casa.
Voy hasta la cocina para hacerme de desayunar, y dejarle a mi mamá en un recipiente para que lo lleve cuando se despierte.
🛹
Llego a la pista y como siempre veo que está Zane haciendo sus mejores trucos, Kai lo graba y Eli esta practicando algún truco.
—Hey Ryo, que onda hermano?!
—Todo esta genial Kai, cómo ha estado el día?
—Meh, está bien, pero podría estar mejor, mi hermana está insoportable— dice mientras gira los ojos.
—Mmm, no es tan distinto a todos los días.
—Si tienes razón, no vas a patinar?
—No ando con muchas ganas aún.
—Ryo!! —escucho gritar desde lejos a Zane, cuando lo miro agarra su patineta y se dispone a mostrarme su salto nuevo. —Supera eso Ryo!!
—¡Después lo hago, aún estoy cansado!
—Hola Ryota— saluda Eli con su mano mientras se acerca a nosotros.
—¿Cómo has estado Eli, ayer no te vi aquí? —le pregunto al verlo aparecer.
—Me dejaron mucha tarea en filosofía, estuve en mi casa resolviéndola toda la tarde, por eso no vine.
—Las clases empezaron hace un mes y las tareas de nuestro último año son muy pesadas— dice Kai con un tono de cansancio.
—Ja, no pueden con nada ustedes, ya les dije que en Japón las tareas son tres veces peores, y ni hablar de las del ultimo año.
—Eso explicaría porque eres así, y eso que vives aquí hace 3 años. —dice Eli llegando a una conclusión.
—Bueno chicos, si me disculpan voy a ir a dibujar un rato. —les digo y me alejo.
Me siento en un barandal del parque alejado de donde están los chicos y chicas patinando.
Desde aquí veo una cabellera pelirroja muy distintiva, es ella, la chica del dibujo.
¿Qué puedo hacer? No es tan fácil hablarle, ayer con suerte pude decirle tres palabras sin parecer un idiota.
Me recuerda un poco a mi, a cuando recién llegaba a California, a cuando no conocía a nadie.
Esta con un niño, tienen un ligero parecido, sus ondas son bastante similares, no llego a ver las facciones de el niño, pero tiene una sonrisa que desprende tanta felicidad que me la contagia.
Agarro mi cuaderno de dibujos, y sin que ella se de cuenta la empiezo a dibujar, dibujo sus pecas, sus ojos verdes, sus ondas semi definidas, tiene un estilo único en California, por lo que dijo Kai, en Canadá es más normal su estilo.
La miro y noto que también se da cuenta de que la miro, pienso en acercarme, pero no puedo, es complicado.
Sigo dibujándola, todos sus rasgos.
Vuelvo a mirarla, y esta ves mis piernas se mueven por decisión propia, cuando noto donde estoy, mi boca ya hablo.
—Hola..— parece que no me escucha, pero vuelvo a hablar—. Hola… no sabia que venias al parque— digo esperando que no note mi nerviosismo.
—Hola, la verdad es la primera vez que vengo como tal, traje a mi hermano a ver a sus amigos— me responde con una voz tímida y algo nerviosa.
—Bueno, entonces para que no estés sola voy a hablar contigo, no me lo agradezcas, se que soy un genio —le digo con un tono fingido de superioridad.
—Jajaja, tranquilo rey, no necesito un supervisor, ni un guía.
—No, pero si un amigo que esté contigo, y para eso estoy aquí. Aunque ayer escuche que le gritaste a Ryan que se pudra y que te bastaba con Juliette y Amira Delgado. Capaz no lo debería intentar, pero me gustan los desafíos —digo lo último señalando la pista.
—Tiene sentido que patines si te gustan los desafíos, y lo de ayer con Ryan fue porque el es insoportable y no lo aguanto. Una semana en el colegio y ya estoy en boca de todo. —dice lo último con un suspiro pesado.
—Jaja, si y aunque algunas son críticas, la mayoría de esas son de chicas, pero los te ven como la mejor chica, les parece genial que alguien ponga en su lugar a Ryan o a alguien del grupo de Nate, se creen mucho por tener chicas atrás de ellos.
—Se lo merecía, y si, tienes razón, se creen mucho.
—¿Estabas dibujando? ¿Puedo ver?
—Si, si estaba dibujando, este es mi cuaderno de dibujos. Puedes verlo, estos son lo de hoy— agarro su cuaderno y empiezo a ver todos los dibujos que hizo hoy.
—Están muy buenos, captas muy bien la esencia de cada cosa, creo que este es mi favorito, captaste el brillo del chico, la patineta no está tan mal, dan una energía tan bonita, lo veo y quiero sonreír.
—Es el que hice de mi hermano y sus amigos, el que tiene una sonrisa de oreja a oreja con un brillo muy grande es Logan, mi hermano. —dice mientras señala a el dibujo.
—Se ve por el dibujo que son distintos, digo, por el brillo que tiene en los ojos, tus ojos no brillan como los de él—digo tratando de que no malentienda lo que quiero decir.
—Tranquilo, entiendo porque lo dices, Logan siempre es alegre, en cambio yo no soy así, Logan bromea con que nunca sonreí desde que nació. —con su explicación suelto un suspiro de alivio.
—Ja tu hermano parece ser alguien gracioso, me gusta tu estilo de dibujo.
—Gracias, tengo dos dudas, la primera es ¿Por qué te acercaste a hablarme?
—Te vi sola y quise hablarte, cual es la otra?
—Llevamos hablando unos minutos, y nos sentamos al lado en arte, pero como te llamas?
—Tienes razón, nunca me presente. Me llamo Ryota Arakawa, tengo 18 años, y vengo de Japón ahora pelirroja, podrías decirme tu nombre?
—Mucho gusto Ryota, me llamo Astoria Scott, supongo que ya saber que soy de Canadá, y tengo 17 años.
—Lindo nombre, ahora yo tengo una duda.
—Puedes hacerla, yo hice dos ya.
—Si no es muy indiscreto, ¿Por qué dibujas? ¿Y por qué llorabas ayer? Tranquila, fui el único que se dio cuenta.