Ryota
En mitad de la noche, por ahí las 3 de la mañana, me despierto aún acostado en el sillón. Todavía me duele la cabeza, la herida es parece más profunda de lo que creíamos con los chicos.
El medico nos informo que gracias a el casco y otros factores no me abrí la cabeza. Lo cual es un alivio porque sino hubieran llamado a mi mamá y ella no sabe que me junto todos los días con Kai, Zane y Eli, quienes no le caen del todo bien.
Me levanto con cuidado, acomodo la manta, limpio y guardo el plato, los cubiertos y mi vaso. No veo el bolso de mi mamá, eso significa que aún no a vuelto, hoy más que nunca se lo agradezco, si me con la venda el la cabeza me va a ir pésimo.
Llego hasta mi habitación, me tiro sobre mi cama, tengo todavía dos horas más para dormir, con tanto silencio que hay, logro escuchar la puerta abriéndose... Es mamá, sus llaves y el sonido de esa campanita que tiene en el bolso como llavero, la delatan. Dejo de prestarle atención y me duermo
🛹
Estoy camino al colegio, ya estamos entrando en otoño, se nota en el clima, es tan húmedo que si no fuera por el viento que corre en las calles de California, nadie se daría cuenta que estamos entrando en otoño.
Me acostumbre muy rápido al calor acogedor de California que esta simple brisa ya me genera un tembleque de frío, hoy más que nunca decido ponerme un gorro de esos que la gente suele usar cuando nieva, yo lo uso para no despeinarme, y para que no se note tanto la herida.
—Hey Ryo! —me grita Kai cuando me ve acercarme.
—¡¿Que te paso?! —cuestiona Eli apenas me ve.
—¿Se nota mucho? —pregunto mientras me acomodo el gorro.
—No amigo tranquilo, Eli es un exagerado.
—Vamos antes de que me arrepienta de ir a la escuela—digo en un suspiro.
Seguimos caminando tranquilamente, hablando de temas triviales, Eli contando sobre los riesgos que tienen algunos trucos, los cuales no va a hacer después de lo que me paso, Kai cuenta lo genial que le está el quedado el video del truco de ayer. Y como si el viento la llamara, Miranda aparece.
—Chicos, como están?! ¡¿Qué te pasó en la cabeza Ryota?! —grita mientras se acerca a nosotros.
—Hola Mira— decimos los tres a la vez.
—Hola hola, me van a contar o voy a tener que descubrirlo.
—Ayer Zane me hizo hacer un truco y nos caímos, pero al parecer yo me lleve la peor parte.
—Uy, díganme que lo grabaron, porque debe a ver estado épica la caída.
—Obvio que lo grabe! Anoche lo estuve editando y quedo aún mejor, cuando lo termine te lo paso—dice Kai muy emocionado.
—¡Genial! Pero no te preocupes Ryota, no se ve mucho, es que tenés mal puesto el gorro.
—Si creo que va a ser mejor que me saque el gorro, porque sino me van a estar preguntando todo el día— digo mientras me saco el gorro y lo guardo en el bolsillo de mi sudadera.
—Como digas, los veo en el almuerzo, una lastima que no estemos en el mismo curso— se despide con un lamento cuando llegamos a la puerta del colegio.
—Adiós Mira— le decimos mientras se aleja.
—¿Alguno hizo la tarea del señor Firth? —pregunta el moreno del grupo.
—Si Kai pero esta voy no te la voy a pasar, ya sabes como es Mr.Firth con las tareas iguales.— le responde Eli, y tiene razón, aparte de que el señor Firth es muy serio, nuestro amigo siempre pide la tarea, él dice que se olvida que las dejaron.
—¡Eli! Por favor amigo ¡¿Ryo tu la hiciste?!
—Si la hice, pero tampoco te la voy a pasar, ya me voy tengo que buscar algo en mi casillero— le respondo mientras me alejo.
—¡Ryo!— sigo escuchándolo quejarse, pero no entiendo lo que dice.
En el camino a mi casillero todos los que me conocen me preguntan que me paso, se que no se ve tanto ya que mi pelo tapa gran parte de la venda, pero se sigue viendo algo.
Desde mi locker logro ver una cabellera pelirroja, es Astoria, otra vez, ya parece planeado que nos crucemos. Está hablando con Juliette tan natural, que es como si se conocieran de antes.
—¡Dale pelirroja, enserio necesito la tarea de Mr.Firth! —la escucho gritar hasta acá, no es la pelirroja, ella habla bajito, no porque no quiere que la escuchen, si no que no le interesa quien la escucha y quien no.
Ja, si Kai se enterara que tiene algo parecido con Juliette se tira de un puente con su patineta y su cámara. Él piensa que la pelinegra solo pierde tiempo en el colegio, o sea, dice que en fotografía se la pasa con su celular o viendo cosas en su cámara, y parece que tampoco hace la tarea de las otras materias, a mi parecer ella es como él, le ponen más ganas a lo que quieren, y no tanto al colegio.
Camino hasta estar cerca de ellas con intención de ir hacia la maquina expendedora para comprarme unas papitas. Veo a la pelirroja y ella me ve a mi, aun que obvio no solo ella, Juliette también me ve.
—Uy pelirroja como no me contaste antes— logro escuchar a Vega, no se si lo dijo para que la escuchara o por su tono de voz la escucho.
—¿De que hablas Juls?
—No sabia que conocías al asiático.
—¿Ryota? Estamos en la misma clase.
—Mmm, esa miradita dice más que compañeros de clase— comenta con una voz muy pícara.
—No entiendo tu pregunta, él y yo solo hablamos un poco durante de clase, ni siquiera se más que su nombre— mentirosa, si sabe quien soy, en el parque le conté un poco de mi.
Siguen hablando solo que ahora no le presto tanta atención, si hablan de mi o no, no me estoy enterando.
—Que maquina de mierda— maldigo en japones.
—¡Ryo! —vocifera Kai a lo lejos— ¿Qué pasa hermano? ¿Por que tardas tanto?
—Está maldita maquina no sirve— gruño.
—Ryota, si sigues hablando con esas palabras en japones te juro que te voy a matar, ya te dije que no te entiendo—replica con cara de cansado, no es la primera vez que esto pasa—. Déjame yo te ayudo con esto, ahora vamos a clase.