Barios guardias miran como Nero tiene del cuello al guardia, estos ayudan al guaria lanzando varios ataques que hacen que Nero pierda la estabilidad, aprobechan y uno de los guardias logra conectar un golpe con un maso, dejando inconsiete a Nero. En una celda de un calabozos, las paredes mojadas manchas de sangre en las paredes. Nero en una pared encadenado y con una quemadura en su brazo, una gota de agua hace que el se despierte, mientras el se despierta mira a dos guardias entran a la celda
—¿Y ustedes que quieren?
—Mocoso irrespetuoso, cállate desgraciado.
El guardia leda varios azotes en el cuerpo, haciendo que las heridas de Nero vuelvan a abrirse, la sangre gotea en el suelo. El guardia lo sigue asotando.
—Toma eso maldito ladrón —El guardia se rie, gosando de lo que esta hacido.
—¡YA ES SUFISIENTE!
Un guardia que se ve de mucho mas alto rango, lleva con sigo un abrigo blanco y una insignia de un escudo dorado en su hombro.
—No les da vergüenza de maltratar asi a un chico que no se puede defender, suelta las cadenas.
—Pero señor.
—Ningun pero, sueltenlo
Los guardias no tienen otra opción que liberarlo. Nero cae al piso muy lastimado pero logra ponerse en pie.
—Bien comandante, ya lo liberamos y ahora que...
Nero lo toma del cuello y lo arroja a una pared.
—Ahora observamos que sucede —El comandante observa desde afuera, Tú note quedes ahí, ve y ayuda a tu compañero.
El guardia no tiene de otra que seguir sus ordenes. El se acerca y lo trata de atacar con su espada, pero Nero lo ve de reojo y con solo un mobimiento lanza una ráfaga de aire a muy alta velocidad, haciendo que el guardia salga volando fuera de la celda, mientras Nero sale de la celda con el cuerpo de un guardia en su mano, arrastrándolo desde el cuello.
—Bien anciano, sigues tú.
—Bien niño, veamos que tines.
Nero empieza a gruñir, vuele a su forma dela noche anterior.
—Interesante niño, pero no creo que me ganes con esa forma.
—Ya cállate, y muere.
Lanza barios prollectiles de fuego que el comandante esquiba, Nero lo toma desprevenido y lo ataca lanzando arañasos como un animal salvaje, cuando lo termina de arañar lo tomo del cuello.
—Ahora muere.
Lo explota varías veces y al terminar lo arroja por una pared callendo al centro del castillo, Nero baja con el esperando que aya muerto, pero se lleva la sorpresa que el comandante no sufrió ningún daño.
—Maldito anciano, como sigues vivo.
—Primero, deja de llamarme anciano. Solo dime Zore.l
—Callate vejete, y toma esto. —Empienza a cosentrar muchas energías en su mano.
—Esa técnica es... Eso no me hara ningún rasguño —Toma una postura de guardia defensiva.
—Callate y toma esto "¡NACIMIENTO DEL DRAGÓN!"
El dragón sale y embiste a Zorel, mientras el dragón fluye Nero entra en el, y al llegar con Zorel leda barios golpes los cuales son bloqueados. Al terminar Nero se encuentra atrás de Zorel el cual esta muy tranquilo parado sin hacer nada.
—Niño, en serio esa es tu mejor técnica.
—p-pero tú... ¿Cómo? has podido resistir eso.
—Porque soy un comandante real, me entrenaron para proteger a la familia real, tus ataques son muy poco efectivos para mi, te mostraré el verdadero poder.
—Lo que sea, se que podre resistirlo.
—Ya veremos... "¡BIENTO DELA PARCA!"
Un enorme tornado se empieza a crear absorbiendo a Nero a su interior.
—Bien, ya esta a dentro... Y ahora "¡BIENTO CORTANTE!"
El aire del tornado empieza a cortar los músculos y fibras importantes para lograr lanzar cualquier habilidad mágica, la sangre empieza a salir a chorros, el tornado se torna rojo y se escuchan los gritos de sufrimiento de Nero en su interior.
El tornado termina y Nero cae al centro del lugar, la sangre cae como gotas de lluvia cubriendo el patio. Barios guardias se acercan.
—Jefe usted lo...
—Tranquilos, no lo mate, lleven lo a que le atiendan sus eridas.
Los guardias asienten y toman a Nero cargándolo y antes que se puedan irse Zorel los detiene.
—Una cosa mas, al terminar lo llevan a mi oficina.
Los guardias afirman, y uno de ellos también le diste algo a Zorel.
—Jefe, la princesa volvió a escaparse de la supervisión del rey, nos dijo que si podía buscarla.
—Como sea solo lleve lo a que lo curen.
Cuando se fueron los guardias, Zorel se veía un poco molesto
—Maldición... ¡A CASO SOY LA NIÑERA!.