El Guardian Del Coille: Herencia Maldita

CAPÍTULO XVII: El Guardián Familiar

Antes de llegar a la casa, Robert trató de prepararse mentalmente para lo que viniera. Hasta había bajado del portaequipajes una larga llave inglesa para defenderse en caso de ser necesario. Al llegar al punto donde siempre dejaba su auto para ir a la casa de Emma, respiró profundamente varias veces.

Dejó las luces y el motor encendido. Las gotas de lluvia se veían claramente caer frente a las luces del vehículo como cristales. Se bajó y miró por un rato en derredor. Cuando decidió internarse por el sendero, sintió un ruido, un movimiento. Se echó hacia atrás, hacia el automóvil. Levantó la llave, temblando, pero diciéndose a sí mismo:

—Ven aquí, maldito animal.

Pero lo que salió del sendero del bosque fue Laura. Al verla, Robert corrió hacia ella. Se abrazaron y besaron.

—¿Qué haces aquí? —dijo Laura.

—Te vine a buscar —contestó Robert.

Laura, agitada, dijo:

—Debes irte.

—No sin ti —replicó Robert—. Además, mi valija está allí dentro, ¿te recuerdas? —mientras dibujaba una sonrisa en el rostro.

Se abrazaron nuevamente, pero casi instantáneamente Robert notó una rigidez excesiva en Laura. Luego, su cuerpo empezó a estremecerse con fuertes espasmos y respiración entrecortada, en un temblor casi incontrolable.

Robert retiró su rostro de ella para entender qué sucedía. Al mirar a la chica, vio que tenía los ojos clavados al frente, sin pestañear. Robert se giró lentamente y apretó con excesiva fuerza la llave que aún tenía en su mano.

El perro fantasmal negro era imponente, muy corpulento y parecía flotar en el aire. Su pelaje era oscuro como la noche y brillaba con una luz etérea que se acentuaba con cada relámpago que caía sobre el Coille. Pero lo que más llamaba la atención eran sus ojos rojos, que parecían brillar como ascuas ardientes. Laura lo observaba por primera vez. Estaba impactada.

El animal permanecía al principio impávido, sin inmutarse, como escrutando dentro del alma de los jóvenes.

Pero entonces se erguió completamente, mostrando toda su portentosa presencia y abrió sus poderosas fauces.

Su baba caía desde estas, dándole un aspecto aún más aterrador. Parecía dispuesto a atacar. Robert se interpuso por delante, esgrimiendo la llave, lo que alteró más al animal, que ahora fijaba su vista en él, como un lobo cuando escoge a la oveja o al venado que será su presa.

—No, bájala —gritó Laura, intentando halar el brazo de Robert.

Y en eso se escuchó una voz cansina de anciana, pero en tono alto y claro:

—¡Ya basta, Seth!

Con la respiración aún entrecortada por haberse movido lo más rápido que podía desde la casa, Emma había llegado por detrás de los jóvenes. El enorme perro oscuro la miró por un instante, para luego desviar nuevamente su mirada a la pareja y emitir un gruñido terrible.

Emma dio dos pasos adelante y, de manera autoritaria, le gritó al espectral animal:

—Te he dicho que basta.

Y moviéndose por delante de los jóvenes, le plantó cara a la bestia.

—Son mi familia, Seth, son nuestra familia.

Agachándose, lo cual alteró a Laura y a Robert, que estaban casi petrificados, le dijo con suavidad:

—No vienen a hacerme daño, ¿comprendes? Tampoco a ti.

Entonces el animal bajó las orejas, como si comprendiera. Emma se levantó y se dirigió a los jóvenes:

—Busquen sus cosas de inmediato. Es hora de despedirnos.

Laura iba a decir algo, pero Robert le apretó la mano. Caminaron en silencio hasta la casa. Emma se quedó con Seth. Al regresar, ambos jóvenes la miraron: ya no estaba el can fantasmal.

—Puedes venir con nosotros —dijo Laura.

—Ambos nos pertenecemos. Es nuestro hogar —replicó Emma.

—Te amo. Volveré —dijo Laura, con lágrimas en los ojos a su tía abuela.

—Lo sé, hija. Ve con Dios —respondió Emma.

Robert la miró y asintió con la cabeza.

—Hasta pronto, tía Emma.

Ambos jóvenes la miraron por última vez. Al abordar el auto y partir, Emma se volvió hacia el bosque, respiró profundo y regresó a la casa.



#823 en Thriller
#356 en Misterio

En el texto hay: thriller gotico

Editado: 01.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.