El Guardian del Génesis Catastrófico

Capítulo 12: Atrapado.

Mantuve mis sentidos en alerta mientras avanzaba con pasos lentos pero constantes. El lugar era bastante amplio, y los minerales incrustados en la roca liberaban una tenue luz que iluminaba la cueva lo suficiente como para poder distinguir las irregularidades del entorno.

Mi vista ya se había acostumbrado a la escasa iluminación del lugar, así que aceleré el paso. Mientras más me adentraba, un extraño sentimiento empezó a formarse en mi pecho. Por alguna razón, este lugar me daba una sensación de familiaridad.

Al principio no sabía qué me estaba provocando ese sentimiento, pero después de caminar por un tiempo terminé llegando a un lugar donde la cueva se volvía un poco más angosta, antes de descender por una suave pendiente que, al final, terminaba dando un giro hacia la izquierda.

Me detuve un momento y me concentré en mis alrededores, agudizando los sentidos y buscando cualquier señal que me indicara la presencia de algo acechando entre las sombras.

Nada. No había ningún sonido a mi alrededor. Un silencio casi sordo envolvía el interior de la cueva, como si la caverna llena de vida que había visto antes no hubiera sido más que ilusiones que se disiparon con el viento.

Entonces lo entendí. La sensación familiar que sentía se debía a la falta de vida que transmitía la cueva; era muy similar al bosque que rodeaba la montaña.

Fruncí el ceño y, con pasos algo dudosos, bajé por la pendiente. El descenso no fue algo fácil: el suelo de roca era irregular, estaba lleno de agujeros y picos afilados, por lo que me tomó un poco más de tiempo de lo esperado llegar al final.

Una vez abajo, me pegué a la pared, tratando de hacer el menor ruido posible. Lentamente, asomé la cabeza y observé lo que había más adelante. La cueva se volvía a extender casi en línea recta, pero esta vez era diferente. Si antes parecía pulida por el agua, ahora estaba llena de picos colgando del techo, rocas sueltas y sombras profundas en las paredes, apenas iluminadas por la tenue luz que emanaba de los minerales, ahora reducidos en cantidad.

Al no ver ningún peligro inmediato, seguí avanzando con pasos algo dudosos. Sentí cómo el aire parecía volverse más denso y húmedo conforme me adentraba. Pude notar que algo oscuro cubría algunas rocas; me acerqué un poco a una de ellas y me di cuenta de que era musgo.

Entonces, mis oídos lograron captar un eco lejano proveniente de más adelante. Me quedé quieto, tratando de volver a escucharlo. Pasaron varios segundos hasta que nuevamente resonó. No pude asociar el sonido con algo concreto, ya que estaba muy lejos. Intenté escuchar otra vez, pero pasaron los segundos y nada ocurrió. La cueva volvió a quedar en silencio; solo se escuchaban las gotas de agua que caían de vez en cuando del techo.

Chasqueé la lengua con molestia. No sabía si aquello había sido provocado por alguna criatura o si tal vez solo se trataba de una roca desprendiéndose.

— Bueno, quedarme aquí no resolverá nada — dije en voz baja mientras empezaba a avanzar.

Me mantuve atento a cualquier otro ruido que pudiera aparecer, pero ya no se escuchó nada. No sé por cuánto tiempo estuve caminando entre rocas sueltas y pasillos angostos, ni cuántos giros di, pero después de tantas vueltas terminé llegando a una bifurcación: frente a mí, la cueva se dividía en dos.

No tenía ni idea de qué camino debía seguir, así que simplemente elegí uno al azar y me adentré en él, aunque no logré llegar muy lejos, ya que terminé topándome con un callejón sin salida después de avanzar unos pocos cientos de metros.

Ante esto, no pude evitar soltar un suspiro. Sin más, me di la vuelta y regresé sobre mis pasos; estaba algo cansado. No sabía cuánto tiempo llevaba dentro de esta cueva, no podía medirlo bien, ya que la luz emitida por los cristales, aunque tenue, era constante.

Quizás afuera ya se había hecho de noche. Con esto en mente, pensé en tomarme un descanso; no parecía haber ningún peligro inmediato. Pero tampoco quería arriesgarme a quedar vulnerable. Entonces recordé que más atrás había pasado junto a unas rocas amontonadas que parecían haberse desprendido del techo. Creía haber visto un buen lugar para descansar allí.

Sin más, aceleré el paso. Después de un par de minutos y de dar algunos giros, llegué. Y tal como pensaba, las rocas estaban en un punto donde la cueva hacía una pequeña curva. No era muy pronunciada, pero las rocas se habían apilado de tal forma que creaban un punto ciego detrás de ellas.

Cualquier cosa que pasara sin cuidado junto a ese lugar terminaría dándome la espalda y quedando totalmente expuesta, permitiéndome verla y reaccionar antes de que pudiera notar mi presencia. Además, como la cueva daba a un callejón sin salida, no había ningún peligro proveniente del otro lado del cual tuviera que preocuparme. Era perfecto para descansar un rato.

Aparté algunas piedras pequeñas, limpiando un poco el lugar, y me recosté en el suelo. Estaba frío y un poco húmedo, pero no podía quejarme; era lo mejor que tenía actualmente.

—Je, je… Esto me recuerda un poco a la vez que fui a dormir al apartamento de un amigo y, al día siguiente, amanecimos con el lugar inundado por una tubería que se rompió. Porque el muy idiota pensó que era buena idea apoyar la olla caliente que habíamos utilizado para preparar la cena sobre la tubería de plástico de su cocina, provocando que el plástico se ablandara y terminara cediendo en mitad de la noche. Hah… qué buenos tiempos.

No estaba muy lejos del lugar donde la cueva se bifurcaba, así que agudicé mis sentidos, buscando algún eco o vibración que me indicara la presencia de alguna criatura merodeando por el lugar. Al no escuchar nada, me acomodé un poco y cerré los ojos.

— Tal vez trate de dormir un poco — pensé.



Abrí los ojos de golpe y me puse rápidamente de pie, agudizando mis sentidos, listo para actuar en cualquier momento. No sabía cuánto tiempo había estado dormido, pero sentí que, hace un momento, algo había resonado en toda la cueva.



#1599 en Fantasía
#2095 en Otros
#141 en Aventura

En el texto hay: evolución, sistema de juego, historia larga

Editado: 13.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.