– Perséfone ¿Qué haces? – disparó él cuando se apartó de ella de un brinco. La molestia de Ajax me hizo dar un paso hacia atrás, a pesar de que esa amargura no estaba dirigida a mí. – Te dije que no volvieras a hacer eso.
Supongo que le funcionó muy bien en todo este tiempo ¿no?
– Hades ¡Por amor de Zeus! ¿Estás hablando en serio? Solo fue un impulso. – ¿Y por qué suena como si no lo hubiese sido?
¡Incómodo!
– No quiero volver a repetir esto. Hay cosas que tengo que resolver y no puedo estar detrás de ti para decirte lo mismo que te he recalcado desde hace siglos, sobrina. – no supe a dónde mirar después de ver cómo la mencionada arrugaba la cara como si hubiese chupado un limón, pero, más que satisfacción, sentí tristeza por ella. Ajax estaba siendo muy duro.
¿Y yo? Pues solo puedo verlos interactuar, porque ¿Sinceramente? No tengo idea de cómo reaccionar.
Son estos momentos en los que realmente no tienes ni idea de qué camino tomar: ¿Izquierda o derecha? ¿Tengo que decir algo o es mejor dejarlo así? ¿Espero a que él me lo explique o saco mis propias conclusiones?
Supongo que ese es el punto flaco de todas las NO relaciones.
– Ya dije que fue solo un impulso. – su tono amargo me hizo querer salir de este entorno rápidamente.
Realmente el lugar era como Helena muchas veces lo había descrito; un lugar completamente lúgubre, desolado, sin vida… tan trágico.
Y probablemente, quitando el hecho de que está esta mujer aquí y lo ha estado todo este tiempo para reforzar el hecho de que Ajax me ha estado mintiendo… Puede que esa no sea la única razón por la que quiso mantenerme alejada de este lugar.
Realmente todo se ve bastante marchito.
Carraspeé con inquietud, llamando la atención de ambos – Lamento interrumpir – más que irritación, no sé por qué el pánico pareció despertar en la mirada del hombre – Sé que tienen… cosas que resolver, pero por si no lo recuerdas, Ajax, aún tengo muchas cosas pendientes y Anastasia sigue en las garras de Nerea, así que…
– ¿Nerea? – Perséfone se acercó a mí casi como un rayo. Ajax le siguió de cerca, como si se estuviera preparando para alguna riña o algo.
¡Hombres! Siempre creyendo que resolvemos las cosas como ellos.
Aunque realmente ¿Qué habría que resolver aquí? Creo que las cosas entre él y yo han quedado claras en todo este tiempo.
– Mnemósine.
– ¿Estás segura? – mi ceño se frunció al ver qué su semblante cambió de irritación a miedo en tan solo unos segundos.
– Yo… eh, si… estoy segura – ¿Por qué me está mirando así? ¿Por qué Ajax la está mirando así? – ¿Qué sucede, Ajax?
Pero él me ignoró para mirar a la mujer con lo que parecía ira contenida – Dime, por favor, que no tuviste nada que ver con Mnemósine – su voz me dio más miedo que antes.
– Yo… no sabía que ella… ¿Qué hizo?
– ¿Perséfone? – su mirada parecía perdida, pero al momento de llamarla me miró – Respira con calma – tomé sus manos entre las mías mientras vi cómo Ajax parecía querer ahorcarla.
– Ella vino aquí – no se atrevió a mirar al chico, su mirada se mantuvo en mí – Ella… vino hace unas semanas, pero… pero solo me dijo que Adara estaba acechando a una chica de la que Ajax estaba enamorado hace muchos siglos. Creí que era mentira, pero eres tú ¿No? Tú eres Danessa – las lágrimas en sus ojos no parecían querer salir. Ajax se mantuvo estático por un instante, mirándonos a las dos sin decir nada.
– Perséfone. – llamó él después de recuperarse, pero ella lo ignoró.
– Me llamo Casandra.
– Así te haces llamar ahora ¿No es así? Pero sé que eres tú, ese brillo enigmático, esa calidez y encanto ¿Sabes… sabes cuánto tiempo te he estado buscando?
– ¿Disculpa? – no comprendí lo que quiso decir ¿Por qué estuvo buscándome? – ¿Acaso me conociste? ¿Éramos cercanas?
La mano de Ajax cayó en el hombro de ella, haciendo que la chica se sobresaltara en su sitio y se alejara de mí como si mi piel le quemara.
– Yo… yo… fueron tiempos en los que hice muchas estupideces. Perdóname. Nunca quise ocasionar un daño tan… espantoso… desapareciste hace tanto tiempo y todos creyeron que yo lo hice, pero te juro que por mucho que quise asesinarte por habérmelo arrebatado, yo…
– Lo entiendo – ¿Pero realmente lo hago? La mirada sorprendida que me dan los dos me hacen replantearme qué es lo que siento. – Y quisiera comprenderlo más, pero me temo que sufro de amnesia ¿Si? Por mucho que quisiera, no recuerdo muchas cosas y justo ahora no tengo mucho tiempo. Nerea, Mnemósine, ella mató a mucha gente, ha hecho muchas cosas y por tu respuesta hacia mí, puede que incluso ella fuese la causante de que Danessa haya desaparecido y supongo que vino a decirte sobre mi regreso para fastidiar más mi vida ¿Entiendes? Pero justo ahora no… no puedo pensar con calma. Mi amiga está en sus manos… la tiene dentro del bosque y no sé cuánto tiempo me queda para sacarla de aquí. – no quería sonar insensible, pero todo esto estaba mal y Anastasia estaba en un riesgo terrible – Hay un alma con la que necesito hablar.
Al decirle todo eso, vi cómo su semblante se endurecía y sólo asentía en comprensión mientras Ajax nos miraba con una frustración desbordante.