Damiano
Abro mis ojos cuando la claridad me molesta y me quedo quieto en la cama deseando ahora estar en otro lugar, deseando salir de aquí y verlos a ellos, supongo que me acostumbré demasiado rápido a desayunar con Lucas y Siena, a jugar con este durante todo el día y a entrar en silencio a la habitación de Siena en la noche mientras ella dormía solo para admirar de lejos su rostro. Ahora he despertado de ese sueño y estoy de vuelta a la vida real, vida en donde ella despierta lejos de mí y a quien ve cuando lo hace es a Jon, evito bufar pensando en ese nombre y salgo de la cama porque si sigo aquí pensando en ella me volveré loco.
—Jon —saludo a este al entrar en su oficina.
—Damiano me alegra saber que estás de vuelta —señala la silla frente a él y tomo asiento —Gerard me dijo que habías tenido que viajar por cuestiones familiares, ¿se resolvió? —sonrío deseando decirle la verdad.
—No como quería, pero todo va bien —el idiota asiente sonriendo. —Escuché lo de la auditoria
—Había planeado vacaciones y tuve que regresar —expresa con frustración —y al final en vano, todo aquí está limpio —asiento, ya sabía eso —pero dejé a Siena sola una semana y estar lejos de ella tanto tiempo fue una tortura —mira mis ojos.
—¿Aún por los celos?
—En parte —sonrío y saco una tarjeta
—Este es el número del detective que la vigila —sus cejas se elevan —llámalo y sabrás todo lo que ella hizo en esas vacaciones —sigue mirándome incrédulo —me pediste vigilarla por ti Jon —él toma la tarjeta en sus manos.
—Por dios, eres el mejor —sus palabras amplían mi sonrisa.
—Debiste pasar esas vacaciones con ella —Jon asiente —tu suegro no debió llamarte…
—Bueno, no tenía forma de negarme —suspira
—¿No te cansas Jon? —me mira —no podría tener tu paciencia.
—¿De qué hablas?
—Con tu suegro, debe ser molesto hacer todo lo que pide y estar siempre bajo su sombra recogiendo limosnas —el hombre se tensa.
—No es tan malo así Damiano, yo
—Desconfías de Siena —no lo dejo hablar —digamos que en algún momento ella se divorcia de ti, te quedarías sin nada luego de tantos años —su tensión aumenta.
—Siena jamás se va a divorciar de mí —dice seguro haciéndome reír por dentro —Ella no lo hará —respiro hondo, su seguridad es porque sabe que Siena tiene miedo de que la alejen de Lucas, pero eso podría solo pasar si yo nunca hubiera existido.
—¿Y si pasara qué? —miro con atención sus ojos —te quedarías sin nada porque Gerard jamás dejará en manos de alguien que no es su familia todas sus riquezas.
—Sus hijos varones no están con él, soy como su hijo —expresa, pero no tan seguro —tengo su aprobación en todo y —me echo a reír llamando su atención y me pongo de pie.
—Eres como su marioneta —aprieta sus dientes —te tiene aquí como jefe, pero cumples todas sus órdenes, Jon —lo miro fijamente —¿no te gustaría tener el control? —dejo la duda plantada y voy hacia la puerta —iré a la sala de juntas —añado al abrir —tengo entendido que el padre de Siena estará en la reunión —no me mira ni dice nada porque sabe que tengo razón en todo y salgo con una enorme sonrisa de ahí, duda plantada y muy pronto le haré sentir el miedo de perder todo cuando Siena lo deje y le pida el divorcio.
Tomo asiento frente a Siena y Sabrina se sienta a mi lado mientras habla, debo fingir que le presto atención mientras la mujer frente a mí está tensa y finge que nada le importa, suspiro cansado y cuando Jon acaba de hablar Siena se pone de pie y comienza a describir como será el próximo proyecto, una buena idea tiene en mente y su padre la mira orgulloso mientras Sabrina a mi lado muere de envidia. Siena se calla y respira hondo sujetándose de una silla y Jon es rápido en ponerse de pie mientras yo aguanto mis ganas de ir hacia ella.
—¿Amor estás bien? —toca su cintura y aprieto mis dientes —sabía que debiste quedarte, el doctor
—Estoy bien Jon —habla alterada pasando una mano por su rostro.
—Cinco minutos por favor —digo poniéndome de pie y todos me miran —la reunión continuará en unos minutos —todos asienten y veo a Siena salir rápido de la sala.
—Mi prima es tan débil —bufa Sabrina que toma mi brazo mientras mi mirada sigue a Jon y a Gerard que se han alejado para conversar —ayer Jon la llevó al doctor, tenía anemia y un virus —hace una mueca y miro sus ojos, debo hacer que ella se largue pronto y una gran idea cruza por mi cabeza.
—¿Cómo es que soportas estar en esa casa mirando la cara de Siena cuando te acostabas con su marido? —la miro teniendo esa duda y veo la vergüenza en su mirada.
—Damiano eso fue pasado y
—Y no deja de dar asco —su boca se abre —iré a por café —añado y me alejo de ella dejándola con la boca abierta porque sí, ya me cansé de fingir interés cuando pronto todo acabará. Tomo el pasillo y camino rápido hacia la oficina de Siena en donde sé que estará, al llegar a esta entro despacio y cierro la puerta por dentro viendo que está de espaldas a mí con sus manos en su escritorio.
—¿Te sientes mejor? —hablo acercándome, pero ella no responde y sigue dándome la espalda —Háblame Siena.
—No te importa Damiano —alzo una ceja, es claro que está alterada —¿por qué no sales de mi oficina y me dejas en paz? —ella voltea hacia mí y señala la puerta, pero me sigo acercando despacio.
—Porque aunque lo has intentado jamás me alejaría de ti —murmura algo que no entiendo.
—Tienes una esposa —sonrío con eso —deberías preocuparte un poco más de ella y a mí dejarme en paz.
—¿O qué harás? —me acerco a ella con lentitud haciendo que tense su mandíbula.
—Soy capaz de hablar con Jon —suelta mirándome atenta y suspiro odiando ese nombre —le diré que estuve contigo y él te sacará de aquí —sonrío.
—No lo harías
—¿Por qué no? —sonrío terminando de acortar la distancia entre ambos y ella se tensa.
—Porque aún quieres mi ayuda Siena —murmuro —de no ser así, yo no estaría aquí, pero dime —miro sus ojos —¿también le dirías a Jon que esperas un hijo mío? —su mandíbula se tensa y todo su cuerpo también demostrando que no estoy equivocado y claro, sería idiota de no haberme dado cuenta, solo sonrío mirando sus ojos y luego bajo mi mirada hasta su vientre, seré padre, ya me siento un padre cuando estoy con Lucas, pero ahora, ahora ella está embarazada de mí y muchos sentimientos explotan en mi interior.