El hijo de Hades y Persefone [1.3]

Capítulo Especial| Gritos de espectros

MELIONE👻👻👻

M E L I O N E
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Voy corriendo por las calles viendo hacia atrás desde donde una chica asiática me persigue gritando. Definitivamente debo escuchar los consejos de mi madre "no te metas en problemas con fantasmas" pero ahora ya es algo tarde. Freno al estar cerca de la casa de mi hermano y giro viendo a la fantasma viéndome con mucho odio, recordando mi entrenamiento muevo mis manos hasta lograr desaparecer a la fantasma que suelta un grito. Retomo la carrera hasta llegar a la entrada de la casa de Apolión y Diana donde me dejo caer en su césped buscando recuperar el aire en mis pulmones.

– princesa Melione – habla una mujer con acento sureño muy marcado. Levantando mi cabeza apenas observo en medio de la calle a una mujer. Lleva un sombrero ancho de color blanco cubriendo su rostro, un vestido enorme de color rosa pastel con detalles en blanco y un paraguas de encaje de los que se usaba para cubrirse del Sol. Como una sanguijuela me retuerzo en el césped hasta chocar con las escaleras de la entrada. – necesito ayuda princesa – vuelve a hablar la mujer que en este momento quiero perder de vista. Juro que si alguien más me vuelve a hablar de jugar juegos de fantasmas lo arrastrare al inframundo para que se vuelva la cena de Cerbero.

– no puedo estoy algo ocupada huyendo – advierto a la fantasma que se ríe poniendo su mano delante de su boca. Estoy segura que si mi mamá la viera me diría que debo adoptar esos modales, en lugar de reírme durante tanto tiempo que la leche se termina por salir de mi nariz en el desayuno.

Poniéndome de pie toco desesperada la puerta de mi hermano el único que me puede ayudar sin decirle nada a mi madre. La fantasma no puede pisar el terreno de la mansión de mi hermano si no quiere volver directo al inframundo. La puerta se abre de forma lenta y Nina sale disparada a la entrada. Yo como loca paranoica corro detrás de ella y la detengo antes de que se salga del perímetro de seguridad.

– ¿quién es esa tía? – con su dedo índice Nina señala a la fantasma que eleva un poco su mirada mostrando el brillo de sus ojos por entre las penumbras de su rostro. Tomando a la pequeña en brazos comienzo a retroceder sin dejar de ver a la fantasma.

– es de mala educación señalar a los mayores, no contestar a lo que se te pregunta y no presentarse – colocando su mano enguantada sobre su pecho la mujer vuelve a hablar – yo soy Alison Gilbert un placer conocerlas señoritas Black – no conteste, pero si corrí con mi sobrina hasta dentro de la casa que tenía la puerta abierta aún.

– ¿Anker sabes quién llamo a la puerta? – escuche la voz de Diana proveniente de la cocina de la enorme mansión. Saliendo de la sala apareció mi sobrino mandando mensajes por su celular sin prestarme mucha atención como siempre. Desde las escaleras de la segunda planta apareció mi hermano acomodándose el cabello mojado de seguro acaba de salir de la ducha.

– Es la tía Melione mamá – grito el primogénito de mi hermano que dejo su aparato electrónico para verme. Estaba toda sucia de barro, pasto, sudor y algunas hojas de cuando venía por el bosque. Mi hermano camino hacia mi tomando a su hija en brazos y con su mano libre apretó mi hombro llevándome a la cocina.

– hola Mel... ¡¿qué hiciste?! – interrogó mi cuñada con tan solo ver mi aspecto sucio y de haber venido corriendo en una maratón. Apolión dejo de retener mi hombro señal de que bajara a Nina la enviara a su habitación y tendremos una seria charla.

– Fue solo un juego que se salió de control – no sabía con que defenderme porque en verdad mi caso es indefendible. Yo me metí con los fantasmas cuando no debí hacerlo, seguirle el juego al grupo de amigos del chico que me gusta no fue algo muy inteligente.

– Nina a tu habitación papi tiene que hablar con la tía – la pequeña niña de seis años salió corriendo fuera de la cocina mientras se reía. Sentándome en el taburete de la cocina mire como mi hermano se acercaba a su esposa susurrándole algo al oído.

– cuando terminé de preparar la cena la última vez que hicimos esto casi se incendia la cocina – contesto Diana revolviendo lo que estaba preparando en una olla que debo admitir que huele delicioso. Me acerque a las ollas donde mi cuñada se encontraba preparando un puré de papas y en otras un relleno de carne. Ya se me hizo agua la boca y viendo que los fantasmas no pueden entrar a la casa me quedare para la cena de esta noche.

👻👻👻

– ¿Qué hiciste ahora Melione? – interroga mi cuñada sentada desde el sillón de la sala donde quedamos frente a las ventanas que dan al frente donde fantasmas aparecen en la calle.

– no fue del todo mi culpa los amigos de mi crush tiene parte de responsabilidad en todo esto – cruzándome de brazos aparto mi mirada al fuego de la chimenea ignorando los gritos de los fantasmas.




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