El hijo de Hades y Persefone [1.3]

Capítulo 4| Descendiente del viento

A P O L I Ó N
💀💀💀

Diana no parecía tener palabras estaba más blanca que un papel sentía que si no hablaba mi amiga se desmayaría en cualquier momento. No tenía ni idea de cómo mi madre se enteró de que estábamos intentando contactar a Bóreas, pero se alguna forma se lo agradecería cuando la llame.

– te llamábamos para saber si tu estuviste con la bisabuela de Diana se llamaba Rosalía – durante mucho tiempo estuvimos investigando la procedencia de Diana, pero la única pista que obtuvimos es que su abuela fue la primera descendiente con sangre de dios. El dios del viento norte pensó unos segundos recordando supongo de donde conocía a Rosalía y luego de unos minutos de tensión hablo.

– si tuvimos una hija se llamó Marie Anne ¿Por qué les interesa saber de mis amantes? – mi mejor amiga cayo de rodillas al suelo tomándose la cabeza para luego desmayarse. Al menos sabemos la verdad ahora Diana es descendiente de Bóreas. – tienes en el suelo a tu bisnieta felicidades – me agaché cargando a Diana en mis brazos no tuve que hacer mucho esfuerzo pues ella es ligera como una pluma y ahora sé que es por su descendencia. Bóreas se desapareció en una brisa volviendo a cerrar la ventana, educado salió el dios.

Mis primas abrieron la cama de Diana donde la recosté y Ylenia refresco un poco la frente la castaña para que reaccione. Aileen se fue en busca de alcohol para heridas y algodón. Mi teléfono comienza a sonar y lo atiendo viendo que es un número desconocido.

Llamada telefónica con desconocido

Desconocido: hola me llamo Marco soy el organizador de las carreras clandestinas y esta noche....

Apolión: cállate sé quién eres lame botas ayer mismo corrí en tus sucias carreras ve directo al grano no tengo tiempo que perder.

Desconocido: esta noche tenemos carreras especiales ¿entras?

Apolión: ya les dije que no si vuelven a molestarme se van a arrepentir con sus vidas

Fin de la llamada telefónica

– ¿Apoli está todo bien? – Lena tomo mi brazo mirándome con preocupación su cabello comenzó a volverse azul claro casi verde marino. Acaricie su mejilla dejando un beso en su frente para que se tranquilizara Ylenia desde que la conozco se preocupa mucho por los demás. Totalmente diferente de Cleo a pesar de que son primas tienen valores morales distintos lo cual me hizo quererla de inmediato.

– solo una llamada equivocada – Ylenia asintió y volvió hasta donde estaba Diana que aún no reaccionaba, Aileen entro con el algodón y una botella de alcohol. Abriendo la botella mojo las bolitas de algodón que posteriormente pasaron cerca de la nariz de Diana que poco a poco comenzó a reaccionar. – ¿cómo estas mi flor?

– sorprendida de saber al fin el secreto sombrita – mis primas se van levantando a Damián que estuvo durmiendo en la cama de mi prima todo este tiempo. Sueño pesado tiene el chico o los hijos de Morfeo tienen algo que ver con esto. Tome su mano incentivandola a levantarse ella me siguió saliendo de su cama con lentitud. Sonreímos juntos como cuando éramos niños y hacíamos travesuras en el vecindario donde vivía con sus padres. La guié esta la ventana que abrí para subirme al mueve que había bajo está quedando a la altura perfecta de poder salir ella me siguió sin entender que es lo que yo trataba de hacer.

Ella tomo mi mano entrelazando nuestros dedos que se acoplaron con facilidad como si su mano la hubieran hecho para encajar con la mía. Que cursi sonó eso ya parezco Adonis con su romanticismo. Creo que acabo de arruinar un momento perfecto ahora entiendo cuando Ylenia me dice que siempre arruino los momentos románticos es algo que llevo en los genes. Volvamos a donde estábamos Diana miraba nuestras manos entrelazadas y alzo su mirada para verme con una sonrisa que me decía que sabía lo que arriamos, pero tenía algo de miedo. La noche nos cubriría y de la oscuridad que nos rodearía nadie se daría cuenta lo que ella temía es que terminemos como tortilla en el suelo.

– confió en ti mi flor piensa que eres un ave en pleno vuelo extendiendo tus alas ante la brisa del viento planeando la dirección a la que quieres llegar yo estaré contigo – ambos nos lanzamos al vacío como una pareja de suicidas y estando a un metro de tocar el suelo Diana emprendió el vuelo hacia arriba. Estábamos volando por encima de la fraternidad por encima de todos siendo llevados por la brisa del viento. La adrenalina que corría por mi cuerpo no se comparaba a nada que haya sentido antes, libertad esto se sentía volar. Diana a mi lado grito con euforia apretando mi mano con fuerza, sé que ella le encantaría hacer esto con sus padres y se también lo orgullosos que estarían de la mujer que se convirtió Diani. Volamos un rato más hasta que Diana se sintió cansada y volvimos a la fraternidad aterrizando de mejor manera en el tejado por donde estaba la puerta para ingresar al edificio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.