"Que la luz de arriba no ciegue tu mirada interna, mi pequeño lucero. Recuerda que incluso en el mundo de los vivos, las sombras son las únicas que dicen la verdad. No temas a la oscuridad de los demás; es solo el reflejo de sus miedos. Yo estaré vigilando tus sueños cuando la luna sea lo único que te acompañe."
Atentamente: Nicte.
Zoí despertó antes de que el sol fuera de la Academia terminara de salir. Había sido una noche curiosa.
Rogmí había estado despierto hasta la madrugada; la luz azul de su "espejo de memorias" iluminaba su rostro concentrado mientras un sonido repetitivo de videos cortos ,lo que Rogmí llamaba tiktoks, llenaba el cuarto.
Además, el hijo de Ares roncaba con la potencia de un motor de guerra, un sonido que a Zoí le recordaba al rugido de Cerbero cuando tenía pesadillas. No le molestaba en particular el ruido, solo muy curioso por la extraña rutina de sueño que se extendía hasta más de la hora ideal de dormir.
En el desayuno, Zoí se sentó nuevamente alejado de todos. El desayuno era notablemente más calmado y relajado que la cena del día anterior. Muchos estaban adormilados y hablando mucho más bajo y distraídamente, apenas unos pocos habían notado la presencia de Zoí.
Estaba observando su cuenco de yogur con miel aun dormitado cuando el aire de la cafetería vibró. Una ráfaga suave de viento entró por uno de los ventanales sacudiendo el pelo de los alumnos.
No hubo una entrada lenta. En un parpadeo, un hombre de aspecto eléctrico, con una chaqueta de aviador dorada y botas con alas que parecían palpitar, estaba recorriendo las mesas. Zoí reconoció el yelmo alado y el aura vibrante y animada que invadió la habitación de repente.
—¡Good morning, darlings! —exclamó Hermes, moviéndose tan rápido que parecía estar en tres lugares a la vez—. Cartas, paquetes, facturas de pecado y chismes... ¡Traigo de todo!
Los estudiantes se volvieron locos al verlo. Hermes era el único Dios que los visitaba con más frecuencia y su energía juvenil lo hacía el favorito. Era lo mas similar a un "tío buena onda" Que todos podían tener. Los alumnos se levantaron ya completamente despiertos y se amontonaron alrededores del enérgico Dios. El ruido invadió la sala recobrando la vida y lucidez de golpe.
Hermes repartió un par de sobres a algunos hijos de Apolo y Poseidón y una caja pequeña a una hija de Hefesto mientras hablaba enérgicamente con todos.
Zoí no se movió del lugar, sonriendo suavemente por la subida de ánimo. Él no necesitaba de ningún mensajero para recibir o entregar cartas a su familia en el inframundo; las hundía en un cuenco con agua del río Estigia y la carta aparecería flotando en la fuente de su hogar. Mismo a la inversa; las cartas de su familia aparecerían flotando en el cuenco de agua.
Zoí notó de la nada el barullo bajar y un aliento vibrante y enérgico frente a él. Levantó la vista botando que el Dios estaba recostado sobre la mesa de Zoí, apoyando la barbilla en su mano.
—Pero si es el baby del Inframundo. ¡Bienvenido al show, Zoí! —Hermes le guiñó un ojo—. Hacia mucho no venia un primo tan cercano. ¡Soy Hermes! Ya me conoces baby, pero puedes decirme "tío H" o "el tipo que te salvará del aburrimiento" O aun mejor para ti "Primo bro!". Cualquier duda, cualquier lío, solo chifla y estaré aquí antes de que digas supercalifragilisticoespialodoso.
Se presentó el Dios con notable energía incorporándose y gesticulando a una velocidad anormal.
Zoí hizo una pequeña reverencia desde su asiento, ignorando la mirada de odio que Icho le lanzaba desde la mesa central.
—Es un honor, Señor Hermes —dijo Zoí mostrando una sonrisa cálida ante lo enérgico de Hermes—. De hecho... tengo una duda sobre el léxico actual. ¿Qué significa "maricón"? Asumí que era aumentativo de mariquita pero creo que no estaba en el contexto correcto.
El silencio que siguió a sus palabras fue absoluto.
Hermes, que estaba a punto de morder una manzana robada de otra mesa, se quedó tieso, la manzana cayo de sus manos y rebotó en el piso dramáticamente, provocando el silencio en la sala. El brillo juguetón de sus ojos bajo su yelmo se tornó peligrosamente agudo. Se enderezó volteándose lentamente, mirando a los grupos de las mesas centrales.
—¿Quién de ustedes, Babys atrevidos, insultó al nuevo baby primo? —preguntó Hermes con una sonrisa que no prometía nada bueno y golpeando con su pie la manzana que había caído. Nadie se movió—. ¡Porque ese término es de muy mal gusto! muy del siglo pasado y ,sobre todo, muy prohibido en mi presencia.
Apuntó a todos recriminatoriamente.
Todos evadieron la mirada intentando saltarse la culpa. Aunque Zoí solo había escuchado un insulto muchas otras palabras atrevidas se habían dicho en chats y redes junto a la difusión de sus fotos y videos.
Zoí parpadeó, confundido por el repentino drama.
—Rogmí lo mencionó ayer. Y Liria dijo algo sobre que yo era un "tópico de tendencia" y que sería "fantasmagorizado" si no me sentaba con un tal Abel.
Hermes volteo a ver a Zoí como recalculando las palabras e intentando entender el contexto y significado. Luego soltó una carcajada triste y se sentó dramáticamente junto a Zoí para darle un curso intensivo de diez segundos de jergas actuales.
—Look, my boy Zoí: Trending topic es que todos hablan de ti para bien o para mal, tu nombre esta en boca de todos. Ghostear es ignorar a alguien. Y dress code es que tu ropa es demasiado genial para este lugar —el Dios hizo un ademán dramático chasqueando los dedos al apuntar la ropa de Zoi—. So, baby mira tus joyas y ese pelaso. Estas farmeando aura a lo loco solo por existir my baby primo.
Hermes sacó de la nada un manojo enorme de sobres perfumados y sellados con cera de oro.
—Y hablando de atención... tienes correo my boy. Y mucho. No solo eres tendencia en la Academia. El Olimpo te tiene en top de chisme.
Hermes sacó una carta dorada con el sello del rayo.
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Editado: 01.05.2026