-.·:*¨¨* - ≈∆☆∆≈ -*¨¨*:·.--
—Bienvenidos estudiantes, espero disfruten de esta noche.
Saludaba Reia en la puerta recibiendo a los estudiantes.
Su imponente altura viéndose hermosa bajo su vestido blanco formal. Como si fuera una estatua olímpica viviente.
El Gran Salón de la Academia había sido transformado. Gracias a la magia de Hécate, las artes de Liria y el esfuerzo de Eftheía, las columnas de piedra ahora estaban envueltas en hiedra de plata y flores led que brillaban con luz propia. El techo había desaparecido, reemplazado por una ilusión del cielo nocturno donde las constelaciones parecían bailar al ritmo de una música de arpas y sintetizadores modernos.
Quirón estaba rondando por alrededor de la pista regañando a cualquier adolescente que viera usar su teléfono, mientras Hécate terminaba de acomodar discretamente los últimos detalles con su magia.
Rogmí entró al salón sintiendo que cada centímetro de su traje color vino pesaba una tonelada. Se acomodó el cuello de la camisa, buscando desesperadamente una cara familiar.
—¡Por fin llegas, perro de guerra! —exclamó Raz apareciendo a su lado—.Te ves... extrañamente civilizado. Casi da miedo.
Se acerco junto a una Eftheía, el hijo mayor de Ares tenía un traje vino y crema, sin moño y con el pecho semi abierto, el emblema de Atenea abrochado en el dobladilló de su traje.
—Cállate, Raz. Tú pareces un maldito camarero de lujo —gruñó Rogmí, aunque levantó las cejas al ver a su amiga de vestido.
Eftheía vestía un ligero y bello vestido crema y oro pegado al cuerpo con bordados de búhos en la falda, el escote en v y mangas suspendidas cuyos bordados dorados parecían reflejar como un filo. Sus rizos castaños estaban perfectamente recogidos en un rodete y adornados con un broche con forma de búho y el emblema de ares.
—Wow.. Eft, ¿Qué mierda estas usando? Era venir a una fiesta de bienvenida no a una maldita boda.
—Lo tomaré como un alago, gracias Rog. Tu te vez sorprendentemente formal, pero ¿Dónde esta Zoí? ¿No que venían juntos?
La hija de Atenea miró sobre el hombro de Rogmí buscando a su amigo.
—Dijo que llegaría luego, no estaba cambiado cuando salí.
Se encogió de hombros.
—¿Seguro que no te dejo plantado?—Rogmí le dio un fuerte codazo a Raz quien se río levemente—. Okey okey, lo siento, mala broma.
Cerca de la fuente de néctar, el grupo de "los populares" dictaba el tono de la noche.
Abel vestía un traje blanco inmaculado con detalles dorados y rosas, con el emblema de Poseidón en el cinturón. A su lado, Icho se veía impecable con un traje azul oscuro y el emblema de Afrodita en la camisa, aunque sus ojos buscaban constantemente la entrada. Lowy, con un vestido corto de gasa rosa y plata y el emblema de Zeus en el pelo, saludó a Rogmí con un gesto de paz mientras intentaba que Marín dejara de morderse las uñas por el nerviosismo.
—¿Y el gótico? —preguntó Icho cuando el grupo se acercó—. Pensé que vendrían pegados por la cadera.
Rogmí le dio otro codazo que Icho esquivo lo suficiente como para solo empujarlo un poco.
—Dijo que llegaría tarde. "Cosas del ciclo" Y esas mierdas —respondió Rogmí, tratando de ignorar la mirada burlona de Abel.
—Que intriga me da verlo de traje ¿saben si usará blanco o negro?
Lowy agitó levemente las manos en entusiasmo.
—Probablemente blanco y rojo. Ya saben que es más gótico vampiro.
Eftheía se encogió de hombros acomodando levemente las mangas de su vestido.
—Gótico, Vampiro, Albino toda la vibra de un rompecorazones.
Abel le quitó las manos de la boca a Marin y le acomodo la camisa oscura.
—I Love her ¡its so icónic! Y espeluznante, so kiut.
Lowy le mostró la selfi que se había sacado con Rogmí, Icho y Zoí a Eftheía quien levanto las cejas asombrada.
—Wow, no es nada fotogénico.
Río por lo bajo junto a Lowy y Rogmí.
De repente, el aire en el salón cambió. Un olor a tormenta, mar y perfumes carísimos inundó el lugar. Las puertas principales se abrieron de par en par y los Dioses Mayores comenzaron su entrada.
Fue un desfile de poder puro. Hermes fue el primero entrar con su ráfaga de viento usual, aunque ahora vestía una camisa abierta y pantalones formales bajo su chaqueta de aviador, botas y yelmo alado.
—¡Que inicie la fiesta my boys!
Clamo levantando los ánimos al instante y poniéndose a recorrer el lugar a gran velocidad.
Un repentino rayo partió desde el cielo a la tierra. Tras el estallido del rayo, la silueta de Zeus emergió envuelta en un rastro de humo quemado. Él no caminaba, avanzaba como un frente de tormenta. Su camisa de seda gris humo parecía moverse con corrientes de aire internas, como si estuviera hecho de nubes y sus ojos tenían ese brillo eléctrico de relámpagos atrapados en un frasco. Al pasar, las copas de cristal de las mesas vibraban rítmicamente, respondiendo a su estática.
A su lado, Hera caminaba con una soberbia real. Se movía con una rigidez elegante, como si el suelo fuera indigno de sus pies. Su corona de plumas de pavo real no era de metal, sino de una estructura orgánica que parpadeaba: las gemas de esmeralda en el centro de cada pluma parecían pupilas reales que seguían cada movimiento de los estudiantes. Su perfume era una mezcla embriagadora de jazmín y algo antiguo, como el incienso de un templo olvidado.
Poseidón apareció de la fuente de agua riendo estruendosamente, su risa sonaba como el choque de las olas contra los acantilados. Llevaba un traje de lino turquesa impecablemente cortado, pero sus pies estaban descalzos y mojados, dejando huellas de agua salada que nunca se secaba. El aire a su alrededor se volvió pesado y húmedo y podías jurar que ,por un segundo, sus pupilas se dilataron como las de un tiburón blanco antes de volver a su sonrisa de comercial de yates.
—¡Ahí está mi viejo! —susurró Rogmí agarrando a Eftheía y Raz del brazo al ver a Ares entrar.
#690 en Fantasía
#408 en Personajes sobrenaturales
#130 en Joven Adulto
academia, dioses de la mitologia griega, gay #amoresamor #loveislove #lgbt
Editado: 01.05.2026