Eden, reconociendo la naturaleza de la magia de Samuel, se centró en enseñarle a canalizar su energía de manera controlada y precisa. "Tu poder reside en la conexión, Samuel", le repetía constantemente. "En la empatía. Debes aprender a sentir el desequilibrio, la herida, la debilidad, y luego, dirigir tu energía para restaurarla. Pero recuerda, la restauración no siempre significa volver a como era antes. A veces, significa fortalecer lo que queda, hacer que sea más resistente."
Practicaron en el jardín, donde Samuel aprendió a revigorizar plantas marchitas, a sellar la corteza rota de los árboles y a calmar a los animales asustados. Elva lo guiaba en la práctica de la sanación emocional, enseñándole a percibir la angustia ajena y a ofrecer consuelo a través de su presencia y su energía, sin interferir en las emociones de los demás, sino simplemente compartiendo la suya propia para aliviar la carga.
"La verdadera curación no solo arregla el cuerpo, Samuel", le decía Elva, con una sonrisa suave. "También alivia el espíritu. La fuerza de tu empatía es una herramienta poderosa. Úsala con compasión y respeto."
Un día, mientras exploraban los límites del bosque que rodeaba su propiedad, se encontraron con una criatura herida: un joven grifo, atrapado en una red de cazadores furtivos. Sus alas estaban rasgadas, y un profundo corte surcaba su costado. El grifo, al ver a los humanos, intentó liberarse con furia, emitiendo graznidos de dolor y amenaza.
Samuel, a pesar del miedo, sintió una oleada de compasión. "Está sufriendo", susurró.
Eden asintió. "Ve, Samuel. Intenta ayudarlo. Recuerda lo que hemos practicado."
Con cautela, Samuel se acercó al grifo. Puso sus manos en el suelo, concentrándose en la energía vital del animal. Sentía su pánico, su dolor, su instinto de lucha. Pero también sentía su deseo de vivir. Visualizó la luz dorada, no como una fuerza invasiva, sino como un bálsamo suave. La dirigió hacia las heridas del grifo.
El animal se calmó gradualmente. Sus movimientos frenéticos disminuyeron, y su respiración se hizo más regular. Samuel continuó canalizando su energía, sintiendo cómo la luz se filtraba a través de la piel de la criatura, reparando los tejidos desgarrados, cerrando las heridas. El proceso fue arduo y agotador para Samuel, pero la urgencia de aliviar el sufrimiento del grifo lo impulsaba.
Poco a poco, el grifo dejó de forcejear. Sus ojos, antes llenos de terror, ahora miraban a Samuel con una mezcla de cautela y gratitud. Cuando Samuel retiró sus manos, las alas del grifo estaban notablemente mejor, las rasgaduras se habían reducido, y la herida en su costado parecía casi sellada. El grifo, con un suave graznido, se levantó con dificultad, probó sus alas, y luego, con un batir poderoso, se elevó en el cielo, dando una vuelta sobre ellos antes de desaparecer entre las copas de los árboles.
Samuel se quedó sin aliento, sintiendo el agotamiento, pero también una profunda satisfacción. Había ayudado a una criatura en peligro, usando su poder de una manera que realmente importaba.
"Lo has hecho muy bien, hijo", dijo Eden, poniendo una mano en su hombro. "Has demostrado una compasión y un control excepcionales. Tu poder es un don precioso, Samuel, y lo estás aprendiendo a usar con sabiduría."
Sin embargo, el mundo exterior no era tan seguro como su jardín o los bosques aledaños. Las noticias de las Sombras Infecciosas se volvían cada vez más alarmantes. Aldeas enteras caían en el desánimo, y las comunidades se aislaban unas de otras. El Rey Theron y la Reina Isolde, con la ayuda de Eden, intentaban mantener unida a Eldoria, pero la influencia de la oscuridad era insidiosa y difícil de combatir. Se hablaba de una entidad sombría, el Gran Corruptor, que estaba orquestando el avance de estas fuerzas.
En medio de esta creciente inquietud, llegaron visitantes a la mansión Thorn. No todos eran aliados. La fama de Eden como Mago Supremo y la creciente leyenda sobre el potencial de Samuel atraían todo tipo de atenciones.
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magia secreta y poderes ocultos, la oscuridad avanza sin piedad, el elegido despierta su poder
Editado: 26.03.2026