El hospital abandonado

Capítulo 4: La habitación 217

Daniel se quedó inmóvil.

La silla de ruedas estaba allí.

Quieta.

Pero él estaba seguro de que no había estado en esa esquina unos segundos antes.

El teléfono seguía grabando en el suelo.

Con manos temblorosas lo levantó.

Y entonces vio algo aterrador.

En la pantalla aparecía una figura detrás de la silla.

Una niña.

Cabello largo.

Vestido antiguo.

Mirándolo fijamente.

Daniel levantó la vista de inmediato.

La esquina estaba vacía.

No había nadie.

Volvió a mirar la pantalla.

La niña seguía allí.

Y lentamente levantó una mano.

Señalando hacia él.

La imagen se cortó.

La pantalla quedó negra.

Y apareció una sola frase:

"Habitación 217."

A la mañana siguiente, Daniel investigó el antiguo hospital.

Pasó horas buscando noticias antiguas.

Finalmente encontró un artículo de hace más de veinte años.

Durante una tormenta, una parte del hospital sufrió un accidente eléctrico.

Varios pacientes tuvieron que ser evacuados.

Pero una niña desapareció.

Nunca la encontraron.

Su nombre era Sofía.

Y estaba internada en la habitación 217.

Daniel sintió un escalofrío.

Era la misma habitación que aparecía en los archivos del hospital.

La misma que estaba detrás de la puerta cerrada.

Esa noche intentó olvidar todo.

Pero a las 2:17 de la madrugada ocurrió algo extraño.

Todos los relojes de la casa se detuvieron.

Exactamente a las 2:17.

El televisor se encendió solo.

La pantalla mostró estática.

Y entre el ruido apareció una voz infantil.

Muy débil.

Muy triste.

—Ayúdame...

Daniel sintió un nudo en el estómago.

La voz continuó.

—Todavía estoy aquí...

Las luces comenzaron a parpadear.

Y sobre la pared de la sala apareció lentamente una sombra.

La silueta de una niña.

Pero había algo peor.

No estaba sola.

Detrás de ella había otra figura.

Mucho más alta.

Mucho más oscura.

Y parecía observar a Daniel desde la oscuridad.

La voz volvió a escucharse.

Esta vez llena de miedo.

—No dejes que me encuentre...

La televisión explotó en una lluvia de chispas.

La casa quedó completamente a oscuras.

Y desde algún lugar del pasillo...

algo comenzó a caminar hacia su habitación.

Toc...

Toc...

Toc...

Continuará...




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