El hospital donde nadie se va

Capítulo 13: El desafío final

Los pasillos del hospital comenzaron a deformarse: puertas aparecían donde antes no estaban, sombras gigantes atacaban estratégicamente.

—Octavio… esto es peor que ayer —dijo Valeria, jadeando.

—Sí, y peor que mañana —respondió él—. Pero esta vez, tenemos un mapa de salida.

Mateo intentaba descifrarlo mientras los fantasmas hacían bromas personales: imitaban gestos de Octavio, burlándose de Valeria, y algunas camillas voladoras intentaban separarlos.

—¡Cuidado! —gritó Octavio, agarrando a Valeria mientras esquivaban un ataque—. No quiero perderte ahora.

—¡Yo tampoco quiero morir por tus secretos! —dijo ella, mientras chocaban accidentalmente y sus labios se rozaron otra vez.

Esta vez no fue un “casi beso”: Valeria y Octavio se detuvieron, respirando rápido, y se besaron de verdad, un beso que fue mezcla de alivio, miedo y deseo.

—Ahora —dijo Octavio entre jadeos—, sobrevivamos al hospital.

Y así lo hicieron, usando todo lo aprendido: esquivando fantasmas, camillas asesinas y polvo espiritual.

---




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.