El Infierno de los caídos

Tierra de caídos III

Maldición, siempre me desmayo– Desperté de la nada después de ese extraño sueño, junto a mi estaban Araquiel y Akibeel, comenze a recordar cada cosa que sucedió . 

 

2500 años después. 

Paso el tiempo y seguí cazando demonios para hallar alguna vista de Yekun, ese día fue la última vez que lo ví. 

 

Yo y Araquiel aún seguíamos como dúo de combate, ese día comenzo a entrenar, Akibeel fue en busca de Azazel y Kokabel tenía un asunto personal, nos reunimos cada 500 años en algún lugar solitario y festejamos todo lo que podemos, hace una semana todos pudimos festejar, pero tuvimos que separarnos, Azazel seguía perdido, prácticamente era como si la tierra se lo hubiera tragado, Kokabel encontró un mapa antiguo que llevaban a lugares misteriosos y obviamente se fueron para ir por el. 

 

Araquiel.. ¿Crees que nos podamos reunir de nuevo?

No lo se, solo esperemos que sea así. 

 

Nosotros estábamos en una montaña muy lejana, en una tierra llena de nieve, donde habitaban  criaturas demoníacas. Hasta ahora no hemos hecho nada para ganar esta lucha del bien contra el mal. 

 

Nos reuniremos aquí, tu irás por el lado derecho y yo por el izquierdo. 

Esta bien 

 

Entramos a una cueva misteriosa, con una leyenda que decía que era un laberinto hacia el infierno, acepte este trabajo porque si conseguía ir al infierno podría salvarlo de aquella criatura que encadenó su alma, pasaron algunos días, me perdí estúpidamente, seguí vagando y vagando por los pasillos hasta que... 

 

¡PAPA, MAMÁ! – Parece ser que una niña se perdió, fui corriendo donde estaba el grito de la niña, los pasillos eran espaciosos aunque parecían ser muy antiguas, corrí lo más que pude con las pocas fuerzas que me quedaban y la encontré, era una niña pequeña, su cabello era de color negro, tenía un vestido de color blanco y estaba llorando repitiendo las misma palabras que antes "Papa, Mamá"  , Era algo extraño que ella estuviese aquí y entonces decidí acercarme a ella. 

 

Oye niña, ¿Necesitas ayuda ? 

 

Levanto su rostro y sus ojos que parecían ser Esmeraldas brillaron, aunque tenía lágrimas en sus ojos, se seco las lágrimas y asintió. 

 

¿Cual es tu nombre, pequeña? 

Mi mamá y mi Papá me llaman Aisha, aunque Papá tuvo que pelear con unos tipos , yo y mi mamá tuvimos que irnos de casa, entonces pasaron días y mi Papá no volvía y quize ir a buscarlo pero me perdí 

Ya veo, entonces ¿Como se llama tu Papá? 

Yo siempre lo llamó Papá porque no me se su nombre, ¿Cual es su nombre señor? 

Me llamó semyazza  – Voltée mi mirada hacia Aisha y parecía estar feliz, aunque algo en mi dudaba sobre algo, ¿Quien es esta niña?, ¿Que fue lo que pasó en su casa? Y ¿Porque me parece tan familiar esa niña?

 

Luego de una agradable charla llegamos a lo que parecía ser una salida pero esta iba a un bosque. 

 

Por aquí estaba Papá, vamos, vamos–Se veía emocionada y además no podía dejarla sola en este momento. 

 

¿Que estara haciendo Araquiel? , Era lo que más pensaba, siempre se veía desanimada, tal vez se sienta sola, intento apoyarla pero creo que la lastimó más, no se como arreglar esto. 

 

—Aisha, ¿Cuanto falta para llegar a tu casa? – parece que no me pone cuidado. Ella se veía distraída, como si buscara a alguien. 

 

¡AYUDENME! – Una mujer estaba gritando, parecía adolorida, se escuchaba muy cerca así que sostuve a Aisha en mis brazos y la cargue para poder llegar a donde la mujer gritaba. Cuando llegue la señora estaba llorando , parecía rendida, tenía una batalla Roja con algunos mosaicos y en sus muñecas habían unas cadenas cortas, ella volteo a mirarnos e instintivamente le pregunte —¿Puedo ayudarla? – Pero me ignoro. 

 

—¡MAMAAAAAA! – La niña que estaba en mis brazos de pronto salto hacia la mujer, ella levanto su mirada y sonrió con lágrimas. 

 

Aisha, mi pequeña niña, porque te fuiste te extrañe bastante– Se dieron un cálido abrazo pero se veía que aún estaba triste. 

 

Mami, ¿Donde está papa? – 

 

Tu Papá tuvo algunos problemas–De pronto me miro a mi, tenía unos ojos oscuros como si hubiera vivido un infierno o solo lo supongo—Gracias señor, ¿Cual es su nombre? – Ella parecía estar más tranquila. 

 

Soy Semyazza y me encontré a Aisha de paso, es muy adorable su hija, señora... – No mesabia el nombre de ella pero aún así me respondio como si hubiera leído mi mente. 

 

Soy Anazarel, muchas gracias espero algún día pueda pagarte lo –

No te preocupes, debo hacer unas cuantas cosas, así que no quiero molestarlas más – 

Semyazza, ¿Podría ayudar a buscar a mi esposo? – Me había retirado, pero la voz de ella sonó fuerte a mis espaldas. 

Si claro, con gusto... Por cierto, ¿Como se llama tu esposo? –

 

*** 

Estoy sola... Por favor ayudenme – 

Semyazza, porque te alejaste de mi – No pude evitar llorar, aunque finja ser fuerte , no puedo, nunca he podido ayudarlo, quiero protegerlo como el lo ha hecho conmigo. 

 

Creo que no me encontrará aquí, esta demasiado oscuro así que caminaremos hacia adelante, lo peor es que me perdí en muy poco tiempo. 

 

—¡SEMYAZZAAA,¿DONDE ESTAS?, SOY YO, ARAQUIEL–  

 

De pronto, como si mis plegarias hubieran sido escuchadas , una luz vino hacia mi, ahí estába, el hombre que mas amaba, viniendo hacia mi, mi héroe... 

 

¿Estas bien? , ¿Te sucedió algo?, ¿Quieres reposar?, ¿Necesitas algo? – Nunca lo ví tan preocupado y tan aferrado a mi, me extrañaba... Parece un sueño hecho realidad. 




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