El Inicio Del Fin

El dia en que todo empezo

       ◀◀ 13 de Febrero del 2030   

     ◀PARIS▶
     ◀12:59pm▶

—Si alguien encuentra esta cinta, si alguien aún sigue vivo. Esto fué lo que realmente pasó.

    ◀ 11: 49 am▶
  Distrito VII - Campo de Marte

—Te amo.

—No, yo te amo.

—¿Mas de lo que yo te amo?

—Mas de lo que yo te amo elevado a lo que tu me amas multiplicado por lo que tu y yo nos amamos.

—Hahaha, payaso. Siempre logras hacerme reír y ni siquiera son buenos chistes.

—Eso demuestra lo simple que eres.

—¿QUE ACABAS DE DECIR?

—Y también puedo hacerte enojar, ¿es que no soy impresionante?

Melany bufó.

—Tú y tu egocentrismo.

—Se llama autoestima.

—No, se llama egocentrismo.

Matt dejó de hablar cuando observó el destino de su viaje, Melany no hizo más que tomarlo de la mano y sonreir mientras contemplaba el hermoso escenario del que ambos disfrutaban.

Matt y Melany caminaban hacia lo que probablemente era el logro de sus vidas. Ambos habían soñado desde niños en subir a lo alto de la magnífica y majestuosa torre Eiffel.
Pero jamás hubieran imaginado  siquiera conocerla.

Ahora incluso subirían en ella, hasta lo más alto y todo gracias al concurso que ganó Matt. El mismo del que Melany se quejaba casi a diario. 
Todas las mañanas antes de ir al trabajo Matt se levantaba muy de temprano. Caminaba hasta la puerta. Miraba hacia ambos lados, se agachaba tomaba el periódico y lo llevaba a su habitación. Se colocaba sus lentes de lectura, cogía un lapicero y comenzaba a rellenar el crucigrama. 
No lo soltaba hasta que estuviese todo listo, lo revisaba una y otra vez antes de mandárselo a la editorial.

Melany siempre lo criticaba por eso. En una ocasión no había podido encontrar una palabra para rellenar el espacio. Cualquier persona lo hubiera dejado, pero no Matt. Él se quedó sentado en la cama durante una hora con treinta y siete minutos.

Eso diría mucho de su perseverancia, si es que no fuera que tenía un empleo al cual asistir. Matt fué despedido ese día, y no por llegar 2 horas tarde, si no porque cuando le preguntaron la razón él no pudo ser mas sincero y decir: “estuve llenando un crucigrama”.

Pero bueno, gracias a eso ahora estaban aquí, en Paris frente a la torre Eiffel. Ya no valía la pena recordar esos momentos.

Matt la tomó de la mano y juntos caminaron acercándose cada vez más a la torre.

—Oh oh, espera espera–dijo Matt–casi se me olvida la foto.
—Cierto–afirmó ella.

Matt sacó la camara de su mochila, la prendió y empezó a tomar fotografías por todos lados.

—Ahora tú y yo–le dijo a Melany.

Ambos se tomaron una foto, con la Torre Eiffel por detrás de ellos.

—Quiero verla–le dijo Melany– uhmm, no sabía que el ejército haría demostraciones hoy.

—No es el ejército, es la fuerza aérea.
—¡Ay! Lo que sea
—Haha, pues tampoco lo sabía, pero que importa.
—Malogra nuestra foto, parece como si estuviéramos en la guerra o algo así.
—Tomamos otra y listo, no te pongas así linda.
—Bueno.

 

 

                        ◀  12:17pm ▶

 

 

El asecensor comenzó a subir. Todas las personas ahí presentes estaban emocionadas. Y no era para menos, estaban siendo llevadas hacia lo alto de la Torre Eiffel.

—Melany cariño, ¿te pasa algo?

Melany estaba ansiosa, muy inquieta. Su expresión no era la misma de cuando vió la torre a lo lejos.

—No lo sé, tengo un mal presentimiento.

—¿Sobre la torre?

—Si, siento que algo malo va a pasar.

—¿Como que la Torre se derrumbre o algo?  Vamos cariño, esta torre ha estado aquí décadas. No se caerá tranquila.

En ese momento un hombre se dirigió a ellos:

—Joven ¿podría dejar de decir eso? Están poniendo nerviosa a mi esposa.

—Lo siento señor, me disculpo.

El hombre se alejó, aún se oía a su esposa interrogándolo:

—¿Que te dijeron Richards? ¿De verdad se caerá la torre?

Matt y Melany rieron discretamente.

—Tranquila cariño, nada malo nos pasará–le dijo Matt. Acto seguido la abrazó fuertemente.

Al llegar arriba todos quedaron maravillados por el hermoso panorama que tenían por delante, veían la ciudad muy por debajo de ellos. Era hermosa.

Melany había dejado atrás sus miedos y se sumó a todos en la alegría.

Estar en una estructura a cientos de metros del suelo, era una experiencia maravillosa. Melany sentía la brisa en su rostro, moviendo su cabello castaño. Se sentía muy dichosa allá arriba. No quería bajarse sino hasta en un par de horas.




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