Perspectiva de Izack:
Seguí detrás de Aly. Después de todo, yo era una especie de “niñero” para ella. No sé cuántos años tiene… quizás no lo recuerdo, o si me lo dijo, ya lo olvidé. El punto es que Ariel la adora; supongo que son ellos dos contra el mundo, y por eso la sobreprotege.
Ella abrió la puerta de su habitación, y cuando iba a entrar con ella…
Aly: Tú no entras.
Izack: ¿Qué? Se supone que mi trabajo es seguirte a todos lados, niña.
Aly: ¡No vas a entrar a mi cuarto! Voy a bañarme y quitarme este uniforme, así que tú te quedas aquí.
De pronto, Dalia salió de la habitación, abriendo un poco más la puerta. Llevaba su típico abrigo, estaba descalza y con el cabello suelto. Me sonrió como si buscara algo en mí, y comenzó a hablar.
Dalia: ¡Heyy! Izack, pasa.
Aly: ¡¿Qué?! ¡NO! EN ESTA HABITACIÓN VIVIMOS A TRAVÉS DE LA DEMOCRACIA, DALIA. TODOS DECIDIMOS SI O NO SE HACE.
Dalia: Bueeeno… la democracia dice que hay dos personas a favor y una en contra, así queee... pasa, Izack.
Aly: Entras a la habitación, pero a mi cuarto no.
Izack: Vale, no es como si tuviera interés en ver tu cuarto.
Entré a la habitación en general. Se veía limpia; tenían unas cuantas plantas, un gran espejo, algunos cuadros y también velas. Olía bien. Había una pequeña mesa con juegos de mesa y cartas, y el sillón estaba lleno de almohadas. Me senté; la verdad, el lugar era mucho más relajante de lo que estaba acostumbrado.
Dalia regresó a su cuarto, y Aly también al suyo. Me dio igual; estaba más concentrado en lo cómodo que era aquel sitio. Luego, Dalia volvió a salir y me ofreció una soda.
Dalia: ¿Quieres?
Izack: Hey, ¿de dónde salió eso?
Dalia: Un mago no revela sus secretos.
La destapó y me la dio. La acepté sin dudar. Luego se sentó a mi lado; lo tomé como un simple gesto de cortesía.
Dalia: Bueno… y, ¿cómo te llevas con Alex?
Izack: ¿Él te gusta o algo así, no?
Dalia: Sí, bastante. Él es… ¿cómo decirlo...?
Izack:Si buscas algo de él, no soy el indicado. Pregúntale a Ariel; ellos sí se ven cercanos.
Dalia: Izack, Alex tiene una tendencia a juntarse más con personas que le recuerdan a él. No sabe que lo sé, pero lo conozco de pies a cabeza… y tú entras en esa definición para él.
Izack: Si sabes todo de él, ¿por qué no cambias para gustarle más?
Dalia: Él me gusta mucho, pero si es el indicado, me amará como soy.
Izack: Guau… eso es…
Dalia: Profundo, lo sé. Tómalo como una lección. Solo… sé que si hubieras llegado antes, él me amaría.
Izack: ¿A qué te refieres con eso?
Dalia: A que hay una chica que rompió nuestra unión perfecta… Vivianne. Ellos dos comenzaron a tener algo años atrás. Yo llegué después y me he confesado a él un par de veces, pero ellos tenían algo, y no voy a ser su amante ni nada parecido. Pero si él la deja por mí, estaría agradecida, la verdad.
Izack: No es por nada, pero en teoría… te estás metiendo en esa relación como tal, ¿sabes?
Dalia: Izack, aquí las relaciones son más complicadas que solo estar en pareja o soltero. No me preguntes cómo me enteré, pero tienen un “acuerdo”: pasan la noche juntos, pero pueden estar con quien quieran. Aun así, Alex es tan lindo que decide quedarse solo con ella. Según “no son pareja”, pero cuando están juntos se tratan con amor, pasan las noches juntos y se guardan fidelidad. Solo que… en la superficie actúan como desconocidos. Eso me hace entender que jamás podrán ser felices, tenga que ver yo o no.
Izack: ¿En serio? Alex me dijo que me alejara de las chicas de este lugar y resulta que él es así. Yo solo lo he visto con Ariel y Alexandra. No conozco a la tal Vivianne. ¿Cómo es ella?
Dalia: Tranquilo, la conocerás. Dicen que su padre es vampiro y su madre humana. No sé si es un chiste o no, pero el concepto le queda bien. Es alta, delgada, de cabello corto y oscuro, ojos cafés, y piel muy pálida. Verla de día, por alguna razón, es difícil. No sé cómo lo hace, pero si la quieres encontrar, solo recorre los pasillos de noche. Ella va mucho a fiestas en distintos lugares del internado. Alex y Ariel también.
Tú no lo sabes —y ellos tampoco lo admiten—, pero te quieren proteger. Eso significa que tarde o temprano te llevarán con ellos… y la verás.
Izack: Supongo.
Dalia: Hablar contigo es divertido. Es como hablar con otra chica… solo que tú sí eres cercano a él.
Izack: ¿Se supone que eso es un halago?
Dalia: Sí. Uno muy bueno.
No sé qué tenía lo que me dio, pero lo último que recuerdo es a ella mirándome con esa típica sonrisa. Tampoco sé si fueron sus palabras, si el lugar tenía algo… o si simplemente estaba demasiado relajado.
Pero eso fue lo último que recuerdo.
Me quedé dormido.
Y estoy seguro de que ella lo sabía.
Sus ojos siempre lo decían todo.
Hasta que un golpe me despertó.
-Alex: ¡¡¡IZACK!!!
Izack: ¿¡Por qué me golpeas!?
Alex: ¡Porque no despertabas! Mientras dormías, Aly pudo haber muerto. Gran niñero, guau.
Dalia: Buen punto.
Aly: Él no es mi niñero.
Izack: ¿Qué? ¿Qué hora es?
Alex: Son las cinco de la tarde.
Izack: ¿¡Qué?! ¡¿Cuánto tiempo dormí?!
Dalia: Aproximadamente cinco horas. Pero tranquilo, te saltaste la parte aburrida en la que convencimos a Ariel de ayudarnos con las puertas.
Alex: En otras noticias, definitivamente tu amiga está desaparecida.
Aly: Lo que significa que tus cinco o cuatro horas de sueño fueron vitales en las primeras horas de desesperación.
Izack: Dios... necesito cambiarme de ropa y—
Alex: Tranquilo, todos nos preparamos para tu falta de responsabilidad. Te traje un cambio de ropa.
Izack: ¿Cómo entraron a mi cuarto?
Alex: No quieres saber eso.
Izack: Emm... ¿puedo cambiarme en otro lugar?
Dalia: ¡Oye! ¿Qué tiene de malo nuestro baño?
Aly: La verdad, yo lo prefiero así.
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Editado: 09.01.2026