El internado Sweet home

Ariel

Perspectiva de Ariel:

Alex me miró a mí; yo, a él.
Luego miró a mi madre y después a mí de nuevo... Solo asentí lentamente, con los ojos muuuy abiertos.

Alex: ¡Señora!

Madre de Ariel: Alex, mírate, cuánto has crecido. Ya eres todo un adulto.

Alex: Dios, ni me lo diga. No quiero pagar impuestos.

Madre de Ariel: ¡El padre de este niño te puede dar clases de cómo no hacerlo!

No quería reírme. El tema era sensible cuando sabías el contexto, pero el chiste fue bueno. Alex y mi mamá sí se rieron. Izack estaba tan... tan él. Siempre que estaba nervioso o algo se le notaba: se quedaba paralizado y se ponía rojo como una manzana. Comenzó a meter varias cosas en su mochila; yo me hacía el desentendido.

Madre de Ariel: Escuché que ya te decidiste con la dichosa Vivianne.

Alex: Wow, las noticias corren rápido.
Madre de Ariel: Sí, muchas felicidades. Cuídala bien. Si quieres un trabajo o algo, mi empresa estaría dispuesta a recibirte.

Alex: Para serle honesto, eso me sería de mucha ayuda, aunque no sé si pueda con el sol de Brasil.

Madre de Ariel: De aquí a que te gradúes, los locales en Estados Unidos estarían listos. Significa un buen trabajo para ti.

Los ojos de Alex brillaron... Wow, no sabía que le gustaba tanto la idea de trabajar.

Alex: ¡Usted es la mejor! Espero verla en la graduación.

Madre de Ariel: Ay, mi niño... Eres el segundo en decirme eso. Estoy comenzando a considerar venir a verlos.

Alex: Pues no creo que mis padres vengan, así que tiene la invitación libre. Estaría bastante agradecido. Iré a hablar unas cosas con Vivianne; cuando vuelva, se la presento.

Madre de Ariel: Sería un honor. Cuídate mucho, Alex.

Ariel (entre murmullos): Raro...

Izack: ¿Celoso?

Ariel: Nah. Vamos a mi cuarto, ¿verdad, Izack?

Izack: Em... sí.

Madre de Ariel: Vamos.

Caminamos un rato hasta que mi madre comenzó a hablar.

Madre de Ariel: Y bueno... tú, Izack... ¿cuántos años tienes?

Bien. Una fácil.
No entres en pánico, Izack.

Izack: Cumplo quince dentro de poco...

Madre de Ariel: Oh, muchas felicidades, Izack. Mi tesoro cumplió dieciséis; afortunadamente cumple en vacaciones, así que lo pudimos celebrar con algo sencillo entre amigos. Recuerdo que le mandamos a hacer un pastel de seis pisos.

Ariel: Y se supone que eso era "sencillo".

Madre de Ariel: Prefiero gastar dinero en pastel a que tú lo gastes en otras cosas, Ariel. Además, pasaste un buen rato con tus tías y primos.

Ariel: Claro... ¿Tengo que hacer esto?

Madre de Ariel: ¿Tienes algo que ocultar?

Ariel: ¿Mis intensas ganas de volver a casa cuentan?

Madre de Ariel: No.

Ariel: Aff... Izack, acompáñame.

Izack: Emm... está bien...

Abrí la puerta con mi llave. Lo hice lentamente, asomando la cabeza; quería ver la primera vista que ella recibiría. Estaba decente, aunque mi ropa seguía en el sillón.

Ella comenzó a observar el lugar. Izack se me acercó y comenzamos a susurrar.

Izack: Dime que solo tenías esa bolsita detrás de tu cama... y las jeringas.

Ariel: ¿Las encontraste? Las había dado por perdidas...

Izack: ¿¡Es en serio?!

Ariel: ¿Sí? Normalmente guardo esas cosas en la cajeta que te dije que NO abrieras.

Izack: ¿¡Y me lo dices ahora que Alex llevó esa cajeta a mi cuarto!?

Ariel: Ja... tranquilo, estarás bien. Le hice dos fondos.

Izack: ¿Es en serio?

Ariel: Lo importante está arriba, es lo que la gente verá.

Ella comenzó a revisar el baño. Nosotros seguíamos mirando desde lejos.

Ariel: ¿Quitaste la basura?

Izack (bajito): Solo hicimos eso y los restos de cigarrillos. No iba a limpiar todo eso.

Ariel: No dije que lo hicieran.

Madre de Ariel: Pensé que al menos tu "versión chica" sería más ordenada, Ariel.

Ariel: Esa "versión" es la que estás viendo parada frente a ti. No es como si fueran dos personalidades aparte; son la misma cosa. Si tienes un hijo desordenado y que se escapa a la playa, siempre tendrás eso.

Madre de Ariel: Como digas, cariño...

Abrí la puerta y entré. La vi de pie, con una foto donde me probaba un vestido. Recuerdo esa vez... La prima de Ryan cumplía quince y iban a hacer algo; recibí invitación y me dijeron: "Solo sé tú, pero un poco elegante". Recuerdo que Ryan bromeó con que mi ropa normal era suficientemente elegante... Así que esa semana fui con Aly a probarme algo.
Cuando le mencioné la idea a mi madre fue un rotundo "no". No me incomodaba lo que ella eligió para esa celebración; me incomodaba que quisiera ocultar lo que ella veía como "otro lado de mí". No es otro lado de mí, ni otra versión de mí, es solo... yo.

Me acerqué intentando quitarle la foto; ella la apartó un poco.

Madre de Ariel: ¿Cuándo fue esto?

Ariel: No importa.

Madre de Ariel: Sí importa, deja de actuar así, Eri-

Ariel: ¡Ese es el problema! ¡Deja de actuar como si te importara, porque no lo hace! ¡Si te importara, dejarías de llamarme así!

Solo me senté en la cama, enojado, esperando a que ella terminara de revisar y se fuera. La adoraba, pero esta sensación..., esta situación no la podía llevar más.

Madre de Ariel: Te veías feliz...

Ariel (encogiéndose de hombros): Porque lo estaba.

Madre de Ariel: Yo...

Ella siguió viendo las fotos.

Madre de Ariel: Jamás había visto el salón de belleza al que fuiste.

Ariel: No está en las zonas que sueles "pasar".

Madre de Ariel: ¿Cómo lo conociste?

Ariel: Es un pequeño negocio de la madre de Carlos, en Rocinha. No es tan grande ni lujoso, y tampoco te dan comida gratis, pero es agradable y hace las uñas bien. Aly quería ir, así que fuimos.

Madre de Ariel: ¿Aly o tú?

Ariel: Ambos. Ella se quedó, la atendieron y yo ayudé a Gabriella a que practicara con mis uñas.

Madre de Ariel: Claro...



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En el texto hay: asesinato, amor complicado, drama

Editado: 23.01.2026

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