Perspectiva de Izack:
Estaba en el sillón. Era incómodo, pero… él quería que me quedara aquí. Luego salieron del cuarto; era casi como si algo se hubiera roto, algo para bien.
—Izack: ¿Todo bien, Ariel?
—Ariel: Mejor que nunca… ¿Te gusta el pastel?
—Izack: Claro… ¿por qué la pregunta?
—Madre de Ariel: Iré por el pastel. Le llevaré un poco a Aly y sus amigas. Ya vuelvo, niños.
Ella se fue y cerró la puerta. Ariel se arrojó al sillón, recostando su cabeza sobre mis piernas, tapándose los ojos con el brazo, mientras tenía una sonrisa.
—Izack: Creo que salió bien, ¿no?
—Ariel: Definitivamente lo hizo. ¿Quieres que leamos todas las cartas juntos?
—Izack: Emm…, quiero hacerlo en privado. Estaría bien, pero…
—Ariel: ¿Pero? ¿Jazmín te amarró o algo?
—Izack: No, no, no es Jazmín. Al final sí voy a ir a la cita obligatoria con el psicólogo…
—Ariel: ¡Wow! Felicidades, niño. ¿Te acompaño?
—Izack: No, gracias. Voy a las 5:00. ¿Vuelvo y las leemos juntos?
—Ariel: ¡Trato!
Se escucharon dos golpes en la puerta. Alex se asomó.
—Alex: ¿Podemos pasar?
—Ariel: ¿Vivianne?
—Alex: En mi defensa, tu madre nos vio en el pasillo y nos dijo que viniéramos. Dijo que tenía una sorpresa para nosotros.
—Ariel: Meh, dile a tu novia que pague por entrar.
—Alex: Ja, ja, muy gracioso.
—Ariel: Estoy descansando, así que…, siéntense en el piso o algo.
—Vivianne: Wow, qué gran anfitrión.
—Ariel: ¡Gracias, gracias! Lo sé, Vivianne. ¿Soy tan perfecto, no?
—Alex: Estás de buen humor, eh…
—Ariel: Porque la vida, como la conocemos, es un hermoso sinsentido. Vengan ustedes dos, siéntense.
Ariel les hizo espacio. Estábamos los cuatro sentados en el sillón.
—Alex: ¿Te llegó una carta de tu novia? Porque siempre que pasa eso estás como si hubieran pasado la noche juntos.
—Ariel: Ya te dije que Dany no es mi novia. Aunque sí… sí me escribió, pero hay más. Viejos amigos me escribieron. ¡El día que todos mis grupos de amistades se junten será épico!
—Izack: ¿Tú enviaste una carta, Alex?
—Alex: Emm…, no…
—Ariel: ¡Igual! Esta noche estás invitado a mi cuarto. Izack también está invitado, eh. ¡Tenemos que pasar un tiempo normal entre amigos! Hace mucho que no estamos juntos sin drama barato de por medio.
—Alex:Hoy tengo planes,Ariel...
—Ariel:¿Vivianne?
—Alex:Si pero igualmente no—
—Ariel: ¡Vivianne! ¿Sí le dejas a tu novio salir con nosotros o no?
—Vivianne: Ariel…, no soy su mamá.
—Ariel: Solo te lo quitamos por una horita, vamos.
—Alex: Pensé que era solo broma.
—Izack: No lo es. Será como a las seis o siete, no lo sé…
—Ariel: ¿A qué hora crees salir de “eso”?
—Izack (encogiéndose de hombros): No lo sé.
—Alex: ¿“Eso” qué?, ¿en qué quedamos con los secretos?
—Izack: Em…, te lo diré más tarde. Ariel sabe, tranquilo, no le pasará nada malo.
—Alex: ¿Crees que pueda morir en el camino?
—Ariel: Sí, pero sabré dónde está para protegerlo, así que está bien.
—Alex: Confiaré en tu palabra.
—Ariel: ¡Bueno! Voy a guardar mis cartas. No hagan nada sin mí, no quiero perderme nada.
—Alex: ¿Quieres que el mundo deje de girar si tú no estás?
—Ariel: ¡Exacto!
—Alex: Ja, claro.
—Izack: Y…, ¿qué pasó con ustedes dos?
—Vivianne: ¿Nosotros qué?
—Izack: No lo sé…, tres años y ahora…
—Vivianne: No te conviene hacer preguntas después de todo lo que pasó.
—Alex: No creas que olvidé tu pequeña confesión sobre Vivianne y yo. ¡Una confesión totalmente falsa, por cierto!
Bajé la mirada, avergonzado… Era definitivamente un mal tercio aquí y en general.
—Izack: Perdón por meterme en medio…
—Alex: No tenías por qué meterte en nuestra relación… Aunque, claro, creo que ambos deberíamos dejar de meternos tanto en la vida amorosa del otro…
Bien... Trato justo. Después de todo sentía que todas mis líneas se estaban borrando dentro de este lugar... Al fin este momento con Ariel y Alex sentía algo de calma
—Izack: Agh… maldita sea, trato hecho.
—Alex: Gracias, niño.
—Izack: De nada, idiota.
Hablamos un tiempo más. Luego Ariel regresó; se había quitado las zapatillas, llevaba el cabello suelto, un pantalón de pijama y un suéter amarillo con el estampado de… una naranja con piernas.
—Izack: Wow…
—Ariel: ¿Qué? La verdad iba a decir algo irónico sobre este momento, pero no tengo nada, así que invéntate tú el chiste.
—Alex: ¿Ya ni siquiera te esfuerzas?
—Ariel: Solo no se me ocurrió. Estoy de nervios, así que… comodidad que parezca que me acabo de despertar.
—Alex: Meh, todo el mundo anda en pijama en el internado.
—Izack: ¿Todo bien?
—Ariel: No quiero causar revuelos, pero necesito tener seguridad. Lo que significa que mi madre me vea como si no fuera una falla dentro de la lógica, me llame Ariel y no haga un escándalo… aunque a veces siento que el escándalo lo estoy haciendo yo…
—Izack: No, no lo sientas así. Si alguien me dijera, no sé… “Isabel” en vez de Izack, no me agradaría. Solo estás dejando en claro un mensaje.
—Ariel: ¿Tú crees?
—Alex: Él lo sabe.
—Ariel: Ja…
Después de un tiempo más entre los tres, la madre de Ariel entró con una caja de repostería en la mano. Alex se levantó a ayudarla.
—Alex: Déjeme ayudarle…
—Madre de Ariel: Gracias, mi niño…
Dejaron la caja, pero la madre de Ariel miró por un momento de más a Vivianne, con una sonrisa dulce.
—Madre de Ariel: Vivianne, ¿verdad?
—Vivianne: Emm… sí…
—Madre de Ariel: Eres bastante bonita.
—Vivianne: Gracias.
—Ariel: Bueno, ¿hay platos? Porque no es como si yo tenga mucho aquí. Normalmente solo usamos lo de la cafetería.
—Madre de Ariel: ¿Y lo que te envié?
—Ariel: ¡Eso es de uso personal!
—Madre de Ariel: ¿Vas a ser así con tus amigos, Ariel?
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Editado: 23.01.2026