El internado Sweet home

Desde dentro del sistema

Perspectiva de Madelyne:

Danna, Alexandra y yo estábamos solas calculando un par de cosas, pero… yo estaba notando algo.

—Madelyne (entre murmullos): Es la primera vez que hago esto…

—Danna: ¿El qué?

—Madelyne: Nada, no lo entenderías… Alexandra…

—Alexandra: ¿Eh?

Ella levantó la mirada. Odio la mascarilla que siempre lleva; disfruto ver sus reacciones, aunque sus ojos son bastante expresivos.

—Madelyne: Ustedes dos… ¿han notado “eso”?

Danna levantó la mirada de su teléfono, uno de los pocos en este lugar. Se lo permití de contrabando porque alimenta su imaginación, y eso hace que aumente la paranoia de los demás. Eso… me gusta.

—Danna: ¿Eso qué? ¿Desapariciones? ¿Deudas menos fuertes? ¿La tensión? ¿Los nuevos haciendo cosas raritas? ¿El estrés de los mayores?

—Madelyne: ¡Justo ahí! ¡Las dos cosas que mencionaste!

Me acerqué a ella tocando su rostro. Danna sonríe, y eso solo me hace ir un poco más atrás en mis pensamientos… Si no fuera tan reactiva, la hubiera elegido a ella en vez de Alexandra, pero… Alexandra… ella tiene algo.

—Danna: Gracias. ¿Pero… a qué te refieres?

Y vuelve mi punto. Parece que la pantalla le hubiera quemado las neuronas… ¿Cómo es que no puede verlo? Es tan lista, pero a la vez… no.

—Alexandra: Los nuevos y los mayores están pasando jugadas raras este año.

—Madelyne: Tú lo viste… El consejo estudiantil no durará así mucho tiempo. Necesita una nueva líder. El comité de bienvenida cambió. El sistema ya no es “sigue las reglas y sube de nivel”; ahora es “encuentra a alguien que haga el trabajo sucio”.

—Danna: ¿Reemplazarte? ¿A ti?

—Madelyne: ¿Qué? No estaré aquí eternamente. Cumplí los dieciocho y la universidad me espera, Danna.

—Danna: Pensé que moverías tus hilos para… ya sabes…

Suspiré, un poco decepcionada de esa extraña hipótesis de “quedarme aquí”. La primera vez que vi a Danna… su cabello blanco, cómo se da cuenta de tantas cosas, cómo mira a los demás… Cuando la vi por primera vez, me vi a mí misma… Si no fuera por su familia… Danna fue un desperdicio total; ahora solo es molesta.

—Madelyne: Claro que no. ¿Recuerdan a Sol? ¿A Mirage?

—Alexandra: Nunca escuché esos nombres…

—Danna: Sol era un idiota. Mirage… ella sabía hacer las cosas.

—Madelyne: Alexandra, ¿cómo es posible que alguien menor que tú esté más al tanto de la historia de este lugar que tú? Llevas años aquí…

—Alexandra: Lo lamento… no los he escuchado, y no es como si existiera un libro que—

—Danna: ¡Sí existe! Hay archivos por todas partes. A Mirage los amaba… ¡Así que hay registros al menos de estos últimos 6 a 12 años! Solo debes saber buscar o preguntar a los mayores.

—Madelyne: Eso es brillante.

—Danna: Gracias.

Ella me miró un tiempo más con esa admiración y luego siguió en su teléfono. Al inicio desconfiaba de Danna, pero es fácil tener control de su teléfono. Por otro lado, Alexandra… ella se siente amenazada, siente que es poca, y me gusta, porque la hace querer ser la mejor, aunque lo odio, porque ella no sabe darse su lugar.

—Alexandra: ¿Entonces? ¿El punto?

—Madelyne: Relevo generacional. Es… interesante. Recuerdo cuando reemplacé a Mirage… oh… ella era…

—Danna: Perfecta… de pies a cabeza. Mirage era impecable.

—Madelyne: Cierto… uniforme perfecto, cabello largo, pero había… detalles.

—Danna: ¡Era una perfecta combinación entre desorden y control!

—Madelyne: Sus uñas iban del mismo tono que el del uniforme. Estaban prohibidas y ella hacía encajar todo…

—Danna: Dicen que siempre llevaba un moño azul.

—Madelyne (entre risas): ¡Ella lo hacía! ¡Era ridículo! Pero en ella…

—Danna: Era perfección… como tú.

—Alexandra: Ya entendimos, Danna. ¿A qué te refieres con esto?

—Danna: A que debes ir buscando reemplazo, cariño.

—Madelyne: Sale lo viejo, llega lo nuevo… aunque me hubiera encantado que me reemplazara alguien de mi sangre…

—Danna: Pensé que tenías hermanos meno—

—Madelyne: Yo no tengo hermanos, Danna.

—Danna: Emm… claro…

—Madelyne: Las piezas se están intercambiando… y yo quiero verlo.

El aire de Alexandra se cortó. Ella sabía lo que podría significar… asumir un rol o ser desechada. Danna… ella se iluminó. Una sonrisa se dibujó en su rostro. Ella era parte de ese extraño “culto” hacia mí, pero no saben que soy yo… Ella piensa que no lo sé. También tiene una extraña fijación con Mirage… Danna tiene ambición. Si su cerebro funcionara, sería perfecta, pero no lo es. Ninguna de las dos lo es. Ninguna como yo, así que ninguna de las dos está a la altura.

—Danna: Bueno, y… ¿quién será tu reemplazo?

—Madelyne: No lo sé, veremos. Yo llegué casi a mitad de año y me acerqué a Mirage en mi tiempo. Así que espero a que mi “Madelyne” llegue, se haga respetar y se acerque a mí.

—Alexandra: ¿Q-qué?

—Danna: ¿Es en serio?

—Madelyne: ¿Esperaban algo más?

—Danna: ¡Sí! ¡No le puedes dejar tu puesto a un apareci—!

Solo una mirada… solo eso era suficiente para hacerla callar.

—Madelyne: Hablo con ustedes porque las veo distinto… pero no significa que sean tan especiales, ¿saben?

—Alexandra: Lo sabemos, yo lo sé… Danna es un poco imaginativa. Deberías dejar de jugar tanto hasta tarde.

—Danna: ¡Tú solo—!

—Madelyne (entre murmullos): Danna…

—Danna: ¡Ella acaba mi paciencia!

—Alexandra: No espero más paciencia de parte de alguien que se comporta como animal.

Ellas seguían discutiendo. Me agradaba, pero no como lo hacían: no con palabras, no con golpes, no. Sino con algo más… algo más doloroso, más profundo… aunque así iniciaban las cosas. Solo me fui mientras ellas discutían. ¿¡En serio tenía sentido!? Yo no discutí para obtener este puesto; llegué creyendo que me pertenecía, porque así era.

Perspectiva de Izack:

Otro día. Me levanté por primera vez temprano, entré al baño; ni pistas de Daniel. No sabía si ya se había ido o si seguía dormido… No pensé que me importaría tanto, pero antes de cepillarme los dientes miré la pasta dental por un momento… esa que compartíamos, intentando averiguar si había bajado más desde la última vez que la usé. Así sabría si él había salido… pero no. Dejé de pensar en eso; solo me lavé los dientes. Cuando salí ya con el uniforme, me choqué de frente con Daniel.



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En el texto hay: asesinato, amor complicado, drama

Editado: 14.02.2026

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