El internado Sweet home

El pago de los rumores

Perspectiva de Luz:

Ya era de noche, tarde... Estaba caminando entre los pasillos; había olvidado algo en mi casillero. Solo era algo rápido después de la cena... Revolviendo entre mis cosas, había un papel que no había dejado ahí. Tinta menta brillante y olor a coco... Ariel.

"Querida Luz:

Perdón por ser un idiota. Solo quería recordarla. No fue tu culpa, perdón por todo.

Soy bueno fingiendo las palabras, fingiendo la apariencia que los demás quieren, fingiendo la personalidad de alguien más que los demás quieran probar o siquiera quieran soñar con tocar. Soy bueno en eso, no en hablar con la verdad. Pero, si hay algo real en mí, es que, a pesar de todo, tengo sentimientos. Sentimientos que a veces no sé controlar del todo bien.

Lo que hice estuvo mal. También lamento irrumpir en tu vida. Sabes cómo proceso las cosas. Lo lamento. Eres la única amiga que tengo de mi edad en este lugar y, fuera de nuestro grupo, creo que ya sabes que nadie me busca como 'persona'. Me dejé llevar por tu amistad sincera y comencé a robar tu espacio. Lo lamento.

Te entrego mis más sinceras disculpas.

Con cariño,
Ariel."

Y un dibujo de nosotros con un corazón...

Maldita sea.

Recosté mi cabeza contra la pared, cerrando los ojos, con lágrimas amenazando con salir... ¿Qué estaba haciendo con mi vida? Mi cabeza comenzó a doler.

Escuché a alguien... o algo...

¿A ella?

No lo sé.

Solo sentí cómo el mar me arrastraba. Esta vez no me escupió. Todo era... oscuro.

Mas tarde
Perspectiva de Ariel:

Era tarde en la noche y yo estaba solo, fumando algo extraño en el sillón de algún lugar. Había un montón de personas sin rostro. Celine estaba sentada frente a mí; su cabello de ese azul platinado caía suavemente por su hombro. Llevaba una especie de camisón translúcido con varias capas de tela, casi como una cascada, junto a una falda que me recordaba a las olas del mar. Sus medias blancas, casi transparentes, eran como... la espuma de una soda.

—Celine: Lo repito: deberías ayudarme nuevamente... Te estás desgastando mucho cada noche.

—Ariel: Lo sé, pero sabes que no me gusta eso. No confío...

—Celine: Nunca me ha pasado nada malo. Todos saben a lo que van. Es como... una lucha entre todos contra el sueño.

—Ariel: ¿Y el premio somos nosotras?

—Celine: Sí.

Me encogí de hombros, entrecerrando los ojos ante la lógica vaga del "trato" de Celine.

—Ariel: Meh, no me convences.

—Celine: Cuando inicié a hacerlo con Sol... pensé lo mismo que tú, pero... ahora debo admitir que me gusta ver cómo caen poco a poco... pero—

—Ariel: Te escuchan decir eso y se te cae el negocio, Celine... Creo que a veces ni siquiera hay un "ganador".

—Celine: Bueno... nadie soporta lo suficiente para darse cuenta de que todos se quedaron dormidos o no... Eso, cuando no hay un buen elegido o elegida.

Negué con la cabeza.

—Ariel: Eso definitivamente sí terminaría tu negocio.

—Celine: Hey, pareciera que quieres que mi negocio acabe pronto.

—Ariel: ¡Solo me preocupas! Te lo digo: algún día a alguien no le va a gustar tanto "dormir".

—Celine: Cuando se despiertan, despiertan mejor que nunca en su vida... Vamos... Solo hoy, descansarás bien.

Seguí pensándolo... Si lo que yo hago es arriesgado, lo que Celine hace es suicida. De verdad, siempre gira en mi cabeza: "¿Qué pasará cuando a alguien no le guste el 'trato' de Celine?" O peor... si fueran varias personas... Celine casi siempre está sola en ese espacio. Solo están quienes le ayudan en las mesas, pero... ¿y si llegaban tarde?

—Ariel: Agh... Te ayudo, pero no en la "canción principal".

—Celine: ¿Y así qué sentido tiene?

—Ariel: Escucha: te ayudo en la penúltima, atraes más público, haces la actuación principal, duermes a todos, te vas con el "ganador" o como quieras decirlo, y yo saco las cosas de valor.

Celine me abrazó emocionada.

—Celine: ¡Ese es mi Ariel!

—Ariel: ¡Solo esta vez! Solo porque estoy cansada...

Después de un tiempo, ahí estaba yo... detrás del escenario del viejo lugar que pertenecía a Celine, mientras ella me pasaba algo de gloss por los labios contra mi voluntad.

—Celine: ¿Está bien así?

—Ariel: ¿¡En serio me lo vas a preguntar a mí!?

—Celine: AGH, vamos. Ya te di el beneficio de que usaras lo que quieras, pero que sea negro o azul, por favor.

—Ariel: Bien... bien... ¿Tienes zapatillas negras?

—Celine: Usa las mías. De todos modos, siempre uso solo medias...

—Ariel: ¡Gracias!...

Me coloqué las zapatillas, pero mientras ataba los cordones, mi mente no se detuvo en eso.

—Ariel: Celine...

—Celine: ¿Sí?

—Ariel: ¿Recuerdas a... ¿el chico que es novio de Jazmín?

—Celine: Recuerdo todo de mi querida Jazmín, Ariel... ¿Se llamaba Izack, no? Tiene una carita adorable... Charlotte decía que quería quedárselo como si fuera un gato, ya sabes... lo de siempre. Creo que es lo más normal que ha dicho Charlotte.

—Ariel: Sí... ese... ¿¡Qué tanto lo conocen ustedes!? Porque si Charlotte dice algo así, me da mala espina...

—Celine: Yo, por Jazmín. Ella habla bastante de él. Charlotte lo conoció una noche que lo vio apostado junto a Daniel.

—Ariel: Bueno... supongo que la historia de Charlotte y la tuya concuerdan...

—Celine: Supongo. ¿Qué pasa con él?... ¿Le hizo algo a Jazmín? Porque si es así—

—Ariel: ¡Claro que no, Celine! No sé... el niño cumple años y queríamos hacer algo... Sorprendentemente, tu show es lo más... ¿family friendly que hay en este lugar? Yo qué sé... ¿Tienes descuento de cumpleaños o algo así?

—Celine: Eso es adorable... Aunque no son los primeros en pedir algo así.

Rodé los ojos.

—Ariel: ¿Por qué no me sorprende?

—Celine: Si quieres, puedes traérmelo y lo pasarán bastante bien.



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En el texto hay: asesinato, amor complicado, drama

Editado: 30.08.2026

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