La noche cae con tal suavidad que en un abrir y cerrar de ojos me veo sumiso en su completa oscuridad. Las afueras de Dravos se sienten distintas a lo que he estado acostumbrado, una espesa bruma cobija los alrededores, humedeciendo las calles con unas gotas de agua levemente grisáceas, desconociendo en gran medida si serían seguras al tacto humano; la soledad es acompaña con los susurros del vientos que chocan entre las estructuras metálicas que están por todas partes, haciendo que este sea inclusive más intenso de lo normal, salvo que, una tormenta desde el oeste se está aproximando y junto a ella, pinta el oscuro firmamento con unos matices morados tan homogéneos que parecieran ser sido pintados por alguién y no por la naturaleza misma. Gota a gota, empiezan a disfrazar las calles con su rocío gris; la tormenta ha empezado y yo sigo en la superficie, sin encontrar un posible refugio.
Realmente me cuestiono si debería de resignarme a este viaje y dejar que el destino decida que hacer conmigo o por si lo contrario encontrarle un sentido el cual me permita estar en paz con la persona que alguna vez fui y deje de ser por el hecho de desperdiciar una vida en la búsqueda de un placer que solo aumentó el vacío que ya tenía. Me absorbo tanto en mis pensamientos que no me inmuto ante la mera posibilidad de que un rayo podría caerme por estar andando bajo la lluvia. Solo lo dejo pasar. Y así hice. La lluvia me acompañó hasta que esta misma naturalmente cesó sin dejar atrás los recuerdos que cualquier evento natural trae. El cielo poco a poco fue aclarando, dejando ver las estrellas que deseaban mostrarse desde hace rato, iluminando el camino por el cual ya me había acostumbrado a andar en completa oscuridad. A lo lejos, en el horizonte, puedo observar mi objetivo, Stigmata. Aunque, el ver lo cerca que estoy me provoca una angustia que invade todo mi cuerpo que me eriza toda la piel, siento que quiero huir, esconderme y no saber nada más del mundo. Pero ya es demasiado tarde.
Dravos desde sus lejanías se ve en su absoluto, como una ciudad iluminada, llena de vida, abrazada de tecnología con luces rojas y azules que parecieran esperar algo, ya que se están moviendo con tal arritmia que confunde a quien la ve y de manera tan acelerada que distorsiona la vista.
Metros delante de la imponente ciudad, mi sombra se ve totalmente opacada por la luz que esta misma produce, me hace sentir tan indefenso, tan enano ante su majestuosidad que la sudoración de mis manos hace activar por accidente a Axia. Grave error. Parece ser que esta emite una señal lo suficientemente fuerte que activa en la ciudad completa un mecanismo de control. Las luces dejan de moverse, pasan a ser un rojo tan intenso que roba la tonalidad de cualquier otro color existente.
Recibo una notificación.
Axia Militaris.
Delincuente Axel ha sido identificado, por favor coopere con las autoridades para así proceder con su debido proceso de eliminación existencial. Resistirse solo complicaría las cosas, Exiliado #4506170391. Hemos detectado un intento fraudulento por encubrir su estatus de exiliado. Según la ley 212 de 2505, cualquier persona natural o jurídica que intente huir a sus responsabilidades sociales, deberá ser asignada con el mayor cargo punitivo existente hasta el momento.
Sin pensarlo, comienzo a huir en búsqueda de cualquier lugar que me sirva para refugiarme. Acto seguido, todas las pantallas de la ciudad se encienden mostrando una grabación de Orven. El video es extraño, casi indescriptible; Orven está en un cuarto oscuro, su cuerpo obeso había desaparecido por toda la sangre derramada, al momento de ver esto, me acuerda de aquella vez que se hizo viral un nuevo método de adelgazamiento extremo, el cual consistía en obligar al organismo a sufrir por varios desangramientos a fin de hacer que el metabolismo tenga que trabajar más para reemplazar la sangre, millones de personas murieron por esta práctica médica, hoy en día está completamente prohibida su praxis. Me cuesta creer que a Orven le haya hecho tal procedimiento, como así mismo, no puedo llegar a comprender del por qué está incrustado de extremo a extremo con varios cables los cuales le estarían inyectando algún líquido azul, supongo que es para mantenerlo con vida.
Cuando el video mismo se terminó de reproducir, parlantes, megáfonos y cualquier dispositivo que pudiera reproducir audio, fue activado.
Kael ayúdame por favor, estoy sufriendo, estoy sufriendo constantemente y no sé cuánto tiempo podré aguantar. Ven al centro de la ciudad y sálvame. Acaba con todo esto antes de que sea demasiado tarde.
Continué escabulléndome de edificio en edificio, cada ventana, cada puerta que atravesaba me ponía aún más en peligro, hasta que en una de estas, al intentar abrir una puerta, a mis lados llegan dos robots de tamaño colosal, derrumbando las paredes como si fueran de cartón. Uno de ellos, a mi izquierda, me apunta con lo que parecía ser un láser mientras el otro, a mi derecha, estaba cargando algún dispositivo. Sus cuerpos blancos, su robusta estructura y sobre todo sus ojos, ojos en los cuales emanaba una luz roja, como si fuera el lente de una cámara dejaban ver dentro de ellos algo que parecía asemejarse al alma humana pero sin tener la característica de serlo. Mi cuerpo se estremeció.
Los robots se estaban acercando dando pasos que hacían retumbar el suelo, mi única solución fue activar a Axia, en búsqueda de algo que pudiera servirme, pero solo el silencio de su ausencia me respondió. Fue en ese preciso momento que el robot de mi derecha disparó su instrumento ya completamente cargado para impedir que pudiera mover mi brazo. El robot de la izquierda accionó su láser cortándome el brazo desde el hombro, fue un corte limpio, mis venas no tuvieron tiempo para desangrarse, ya que el calor emitido fue tal que cauterizó todo a su paso. Uno de ellos me agarra con sus dos brazos mecánicas y me tira hacia la puerta que intentaba abrir, el otro simplemente coge mi brazo y ambos se retiran sin dejar rastro alguno. Nuevamente la ciudad vuelve a estar en absoluto silencio, en su paz intraquilizadora que tanto la había caracterizado antes de que activara a Axia.