El Jaque Mate del Fantasma: Guerra global

Ecos de Nueva York

Capítulo 11

Mikhail Dragunov estaba vivo.

Aquella verdad cambió el rumbo de la guerra.

Durante años, Aleksei había perseguido sombras.

Ahora tenía un nombre.

Un rostro.

Y una conexión directa con el pasado de su padre.

La fotografía encontrada en Shanghái fue analizada durante días.

Cada persona.

Cada documento.

Cada detalle.

Y entre toda la información apareció una nueva pista.

Nueva York.

Una serie de movimientos financieros vinculados a Obsidiana convergían en la ciudad.

Empresas.

Fundaciones.

Corporaciones.

Todo parecía legal.

Pero Aleksei ya sabía que las apariencias eran las mejores máscaras.

—¿Crees que Dragunov está allí?

Preguntó Anastasia.

Aleksei negó lentamente.

—No.

—¿Entonces por qué vamos?

—Porque alguien quiere que no vayamos.

Aquella respuesta fue suficiente.

Días después.

Un jet privado aterrizó en Nueva York.

La ciudad era completamente diferente a Tokio y Shanghái.

Más agresiva.

Más rápida.

Más ruidosa.

Una ciudad que nunca dormía.

Y donde el dinero tenía más poder que las balas.

Desde la ventana del hotel.

Danna observaba el horizonte lleno de rascacielos.

—Es impresionante.

—Sí.

Respondió Aleksei.

—Y peligrosa.

Ella sonrió.

—Empiezo a notar que dices eso de todas las ciudades.

—Porque todas lo son.

Por un instante ambos rieron.

Un momento pequeño.

Pero valioso.

Porque la guerra seguía creciendo.

Y cada momento de tranquilidad se volvía más raro.

Mientras tanto.

Los equipos de inteligencia comenzaron a trabajar.

La investigación apuntaba hacia una poderosa firma financiera.

Una empresa aparentemente impecable.

Pero detrás de aquella fachada…

Había algo oculto.

Durante tres días recopilaron información.

Y finalmente encontraron una conexión.

Una transferencia.

Luego otra.

Y otra más.

Todas dirigidas hacia una organización fantasma.

El nombre apareció en la pantalla.

Fundación Obsidiana.

El silencio cayó sobre la sala.

Era la primera vez que encontraban el nombre de forma oficial.

Ya no era un rumor.

Ya no era una teoría.

Era real.

—Por fin.

Murmuró Anastasia.

Pero Aleksei no sonrió.

Porque algo seguía sin encajar.

Demasiado fácil.

Y cuando las cosas eran demasiado fáciles…

Normalmente significaba problemas.

Aquella noche.

Mientras revisaba documentos en su habitación.

Danna encontró algo extraño.

Un viejo artículo digital.

Una noticia olvidada.

Un incendio ocurrido veinte años atrás.

Nada especialmente importante.

Hasta que leyó uno de los nombres.

Su expresión cambió.

—Aleksei.

Él levantó la vista.

—¿Qué ocurre?

Danna giró la pantalla.

—Creo que deberías ver esto.

Aleksei leyó rápidamente.

Y se quedó inmóvil.

Porque entre los nombres de las personas relacionadas con aquel incendio…

Aparecía uno que conocía perfectamente.

Mikhail Dragunov.

Pero no era eso lo que lo sorprendió.

Debajo había otro nombre.

Un nombre que jamás esperó encontrar.

El de su padre.

El silencio llenó la habitación.

Porque aquello significaba algo imposible.

Veinte años atrás…

Su padre y Dragunov habían estado investigando el mismo incidente.

Un incidente relacionado con una organización desconocida.

Una organización que décadas después sería conocida como…

Obsidiana.

La guerra acababa de volverse mucho más personal.

Mientras tanto.

En algún lugar de Nueva York.

Un hombre observaba las luces de Manhattan desde la cima de un edificio.

Uno de sus subordinados se acercó.

—El Fantasma está aquí.

El hombre sonrió.

—Lo sé.

—¿Damos la orden?

Hubo unos segundos de silencio.

Luego negó.

—Todavía no.

—¿Por qué?

El hombre observó la ciudad.

—Porque quiero ver hasta dónde puede llegar.

Sus ojos brillaron en la oscuridad.

—Después de todo…

La sangre de los Volkov siempre fue interesante.

Muy cerca de él.

Sin saberlo.

Aleksei acababa de acercarse más que nunca a la verdad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.