El Jaque Mate del Fantasma: Imperio de Sangre

Jaque Mate

Capítulo 25

La tormenta había llegado.

Y esta vez no podía detenerse.

Después de descubrir la existencia de la alianza internacional vinculada al Círculo de Obsidiana, el mundo de Aleksei cambió para siempre.

Ya no estaba persiguiendo únicamente a los responsables de la muerte de su padre.

Ahora conocía la verdad.

O al menos una parte de ella.

Y aquella verdad era aterradora.

Porque detrás de cada ataque.

Detrás de cada movimiento.

Detrás de cada sombra.

Existía una mano invisible moviendo las piezas.

Durante semanas.

El Imperio Volkov-Moretti lanzó una ofensiva silenciosa.

Operaciones financieras.

Infiltraciones.

Capturas.

Interceptaciones.

Información robada.

Información comprada.

Información obtenida por la fuerza.

Poco a poco.

La red comenzó a mostrar grietas.

Y finalmente apareció un nombre.

Uno de los principales coordinadores de la alianza.

Un hombre conocido como Mikhail Orlov.

Un estratega.

Un intermediario.

Y uno de los hombres que había ayudado a coordinar los ataques contra el imperio de Aleksei.

No era el líder.

Pero era lo suficientemente importante.

Y por primera vez…

Era vulnerable.

La operación comenzó en una fría madrugada.

Mikhail se encontraba en una fortaleza privada en Europa Oriental.

Rodeado de guardias.

Rodeado de sistemas de seguridad.

Rodeado de confianza.

Pensaba que estaba protegido.

Pensaba que nadie podía alcanzarlo.

Pensaba mal.

A las 3:12 de la mañana.

Las cámaras dejaron de funcionar.

Las comunicaciones fueron bloqueadas.

Las rutas de escape desaparecieron.

Y los sistemas de seguridad comenzaron a apagarse uno por uno.

Exactamente igual que en la Noche de las Sombras.

Solo que esta vez…

La víctima era él.

Minutos después.

Mikhail fue llevado a una sala oscura.

Y frente a él apareció una figura.

Aleksei Volkov-Moretti.

El Fantasma.

El hombre intentó sonreír.

Intentó aparentar calma.

Pero el miedo ya era visible.

—Así que eres tú.

Aleksei permaneció en silencio.

—¿Quién ordenó la muerte de mi padre?

La pregunta llegó directamente.

Sin rodeos.

Mikhail soltó una pequeña risa.

—¿Crees que soy tan importante?

—No.

Respondió Aleksei.

—Pero sé que sabes algo.

El hombre permaneció en silencio.

Y eso fue suficiente.

Porque Aleksei ya conocía aquella reacción.

La había visto muchas veces.

Demasiadas.

—Dime quién está detrás del Círculo de Obsidiana.

Mikhail levantó la mirada.

Y por primera vez pareció preocupado.

Muy preocupado.

—No entiendes.

—Entonces explícame.

Mikhail negó lentamente.

—Hay personas que ni siquiera nosotros conocemos.

—¿Qué significa eso?

—Significa que algunos nombres solo existen en las sombras.

La sala quedó en silencio.

—¿Mi padre descubrió algo?

Preguntó Aleksei.

Mikhail cerró los ojos.

—Sí.

Aquella respuesta golpeó como un martillo.

—¿Qué descubrió?

El hombre sonrió.

Una sonrisa cansada.

—Eso es exactamente lo que intentamos impedir que descubrieras.

Y entonces ocurrió.

Mikhail comenzó a reír.

Una risa extraña.

Como si ya hubiera aceptado su destino.

—¿Qué es tan gracioso?

El hombre levantó la mirada.

Y pronunció las palabras que cambiarían todo.

—Crees que me has capturado al rey.

La sonrisa se hizo más grande.

—Pero yo apenas soy un peón.

El silencio llenó la habitación.

Por primera vez…

Aleksei sintió algo parecido al vacío.

Porque comprendió la verdad.

Todo aquel tiempo.

Toda aquella guerra.

Toda aquella persecución.

Y aún no había llegado al verdadero enemigo.

Horas después.

La operación terminó.

El coordinador había caído.

La red había sufrido un golpe devastador.

Y técnicamente…

Aleksei había ganado.

Había conseguido su victoria.

Su jaque mate.

Pero mientras observaba los informes finales en la sala de estrategia…

No se sentía como una victoria.

Porque sabía que aquello era solo el principio.

La sala quedó vacía.

Solo permanecían Aleksei, Anastasia y Viktor.

Nadie habló durante varios minutos.

Hasta que Viktor rompió el silencio.

—¿Qué harás ahora?

Aleksei no respondió inmediatamente.

Se acercó al enorme mapa mundial proyectado en la pared.

Un mapa cubierto de marcas.

Rusia.

Italia.

China.

Japón.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.