El jardín de mentiras

Capitulo 7 mentiras en el colegio

Camila no podía creer lo que tenía en sus manos.

El llavero brillaba bajo la luz de la luna.

Y el nombre grabado seguía allí.

Sofía.

Diego lo observó en silencio.

—Tal vez se le cayó hace tiempo —dijo finalmente.

—¿En el mismo lugar donde encontramos una pista sobre Valeria?

Diego no respondió.

Porque ambos estaban pensando exactamente lo mismo.

A la mañana siguiente, el ambiente en el colegio era extraño.

Los rumores sobre el asesinato seguían creciendo.

Y ahora Camila tenía una nueva pregunta.

¿Qué relación tenía Sofía con Valeria?

Mientras caminaba por el pasillo, vio a Sofía hablando con un grupo de amigas.

Parecía tranquila.

Demasiado tranquila.

Como si nada hubiera ocurrido.

—Necesitamos hablar con ella —dijo Camila.

—¿Directamente? —preguntó Diego.

—Sí.

—Eso puede salir mal.

—También puede darnos respuestas.

Diego suspiró.

—Está bien.

Durante el descanso se acercaron.

Sofía los vio venir y sonrió.

Pero la sonrisa desapareció al notar las expresiones serias de ambos.

—¿Qué ocurre?

Camila sacó el llavero.

Los ojos de Sofía se abrieron.

Solo por un segundo.

Pero fue suficiente.

—¿Dónde encontraste eso? —preguntó.

—En el jardín abandonado.

Sofía palideció.

—Eso es imposible.

—¿Por qué?

—Porque lo perdí hace semanas.

Camila y Diego intercambiaron una mirada.

Aquello no sonaba convincente.

—¿Conocías bien a Valeria? —preguntó Camila.

Sofía cruzó los brazos.

—Sí.

—¿Eran amigas?

—Más o menos.

—¿Discutieron antes de su muerte?

La expresión de Sofía cambió.

Por primera vez parecía nerviosa.

—¿Quién les dijo eso?

—Entonces sí discutieron.

—Eso no significa nada.

—¿Sobre qué fue la discusión?

Sofía guardó silencio.

Demasiado tiempo.

Finalmente dio un paso atrás.

—No tengo por qué responderles.

—Sofía...

—Déjenme en paz.

Y se marchó.

Rápido.

Casi huyendo.

Esa misma tarde, Camila decidió visitar la biblioteca del colegio.

Necesitaba despejar la mente.

Pero mientras revisaba algunos anuarios antiguos, encontró algo inesperado.

Una fotografía.

Valeria.

Sofía.

Y otra persona.

Un chico.

Los tres estaban juntos.

Sonriendo.

Como si fueran inseparables.

Pero lo más extraño era lo que estaba escrito detrás.

Con tinta negra.

"Los tres para siempre. Ningún secreto nos separará."

Camila sintió un escalofrío.

Porque si había algo que estaba aprendiendo de este caso...

Era que todos tenían secretos.

Y algunos estaban dispuestos a matar para protegerlos.

Cuando salió de la biblioteca, recibió un mensaje desconocido.

No tenía nombre.

No tenía foto.

Solo un texto.

"Si quieres saber quién era realmente Valeria, ve al invernadero esta noche."

Camila se quedó paralizada.

El mensaje desapareció segundos después.

Como si nunca hubiera existido.

Y por primera vez desde que comenzó la investigación...

Sintió verdadero miedo.



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En el texto hay: misterio, romance, tracion

Editado: 01.07.2026

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