poema 1
no fue de golpe
no hubo un día exacto
no me desperté distinto
ni el mundo hizo algo especial
pero empecé a notar cosas
la forma en la que entra la luz
por la ventana a la tarde
como si no tuviera apuro
el sonido de alguien riéndose
en otra habitación
y darme cuenta
de que no me molestaba
quedarme un rato más
en lugares donde antes
quería irme rápido
como si algo en mí
hubiera dejado de defenderse
todo el tiempo
no es felicidad
no todavía
pero es esto
no querer escapar
de cada momento
y por primera vez
en mucho tiempo
sentir que
quizás
está bien
quedarse.
poema 2
tampoco cambió tanto la vida
el mate sigue lavándose
si me distraigo
el café a veces se enfría
porque me quedo mirando a la nada
las cosas siguen pasando
como siempre
pero ahora
no se sienten igual
hay algo en la forma
en la que agarro la taza
en cómo sostengo el calor
un segundo más de lo necesario
como si ese gesto mínimo
importara
como si estuviera
por fin
acá
antes todo era apurado
tomar sin saborear
escuchar sin quedarse
estar sin estar
ahora no
ahora dejo que el mate
dé una vuelta más
aunque ya no tenga gusto
solo por el hábito
solo por no cortar el momento
como si entendiera
que no todo tiene que ser perfecto
para ser suficiente
y en esa simpleza
en esa repetición tibia
de cosas que no cambian
empieza a aparecer algo
chiquito
pero real
como una pausa
como una forma nueva
de habitar el día
sin querer que termine
tan rápido.
poema 3
nos juntamos sin planear mucho
uno trajo el mate
otro algo para picar
y alguien puso música
nos reímos
de cosas que no eran tan graciosas
pero igual funcionaban
como si lo importante
no fuera el chiste
sino estar ahí
yo antes
en medio de todo eso
me iba un poco
pensaba en otra cosa
miraba el celular
sentía que faltaba algo
esta vez no
esta vez me quedé
miré a cada uno
como si el momento
no se fuera a repetir igual.
y después estás vos
sentada medio de costado
sosteniendo el mate
como si también
te estuvieras acostumbrando
no hiciste nada especial
solo sonreíste
cuando nuestras miradas
coincidieron un segundo más
y no me apuré a mirar a otro lado
no sé bien qué es esto
ni qué va a ser
pero por primera vez
no lo estoy pensando tanto
no estoy corriendo adelante
ni armando finales
solo estoy acá
escuchando cómo te reís
aprendiendo tu forma de hablar
dejando que el tiempo
haga lo suyo
y en medio de todo eso
sin que nadie lo note
sin decirlo en voz alta
algo en mí
se siente tranquilo
como si no necesitara
entenderlo todo
para querer
quedarse.
poema 4
no hablamos de cosas importantes
ni del pasado
ni de lo que puede pasar
solo estábamos ahí
vos con el mate entre las manos
como si el tiempo
no tuviera que ir a ningún lado
yo mirándote
sin hacer mucho ruido
aprendiendo tus gestos
la forma en la que bajás la mirada
cuando te reís
o cómo te quedás en silencio
sin que sea incómodo
y en un momento
nada pasó
nadie dijo nada especial
no hubo una frase que marque algo
pero igual
se sintió distinto
como si el mundo
afuera siguiera igual de frío
y nosotros
sin hacer esfuerzo
hubiéramos encontrado
un lugar más tibio
no sé qué sos todavía
pero me gusta
no ponerle nombre
me gusta esto
que no apure
que no exija
solo estar cerca
y sentir
que por ahora
eso alcanza.
poema 5
ya no es como antes
antes todo se sentía
un poco lejos
un poco ajeno
como si yo
nunca terminara de estar
en ningún lugar
ahora no
ahora hay momentos
que se quedan
el mate pasando de mano en mano
sin apuro
como si nadie tuviera
que irse a ningún lado
tu forma de sostenerlo
calentándote los dedos
mirando hacia abajo
como si también
estuvieras aprendiendo
y yo ahí
sin pensar tanto
sin querer adelantar nada
solo estando
como si por fin
no hiciera falta escapar
de cada cosa buena
no es que todo cambió
el mundo sigue siendo el mismo
pero algo en mí
se acomodó distinto
como si hubiera encontrado
una forma más suave
de estar vivo
y en medio de todo eso
sin darme cuenta
dejé de buscar tanto
y empecé
a quedarme.