Poema 1
ya no estoy buscando
no como antes
antes todo era
un poco incompleto
como si cada momento
tuviera que llevarme
a otro mejor
ahora no
ahora hay cosas
que alcanzan
una tarde cualquiera
una charla sin apuro
tu presencia
sin necesidad de explicarse
y eso
eso es nuevo
porque antes
incluso en lo bueno
había una parte de mí
pensando en irse
en qué seguía
en qué faltaba
como si quedarse
fuera perder algo
pero no
quedarse también es elegir
es decir
esto me hace bien
aunque no sea perfecto
aunque no tenga nombre
aunque no sepa cuánto dure
y aún así
quedarme
con vos
con esto
con la forma en la que el tiempo
deja de pesar tanto
y por primera vez
no siento que esté esperando
otra cosa
no siento que falte algo
estoy acá
sin apuro
sin miedo
solo
quedándome.
Poema 2
hay algo en vos
que no me apura
y eso
no me había pasado antes
no siento que tenga que ser más
ni decir algo perfecto
ni sostener nada
solo estar
con vos
me gusta cómo se dan las cosas
cuando estamos cerca
sin esfuerzo
sin tener que llenar los espacios
como si el silencio
también supiera
cómo acompañarnos
a veces te miro
y no digo nada
no porque falte algo
sino porque alcanza
tu forma de estar
tu manera de quedarte
sin exigir que todo tenga sentido
y en eso
sin que lo notes
me voy quedando yo también
más tranquilo
más presente
más en casa
no sé bien qué somos
pero por primera vez
no necesito saberlo
porque esto
así como es
me hace bien
y no quiero correrlo
ni apurarlo
ni llevarlo a otro lado
solo
seguir acá
con vos
viendo qué pasa
sin miedo
a que esté bien.
Poema 3
creo que al final
la vida nunca fue eso
que yo esperaba
no era volverse alguien enorme
ni tener todo resuelto
ni despertar un día
sin miedo
sin dudas
sin tristeza
la vida era esto
las tardes que terminan lento
las personas que llegan despacio
las conversaciones pequeñas
que se quedan dando vueltas días enteros
el cansancio también
las despedidas
las cosas que no salen como uno quiere
todo junto
todo mezclado
y quizás
el problema era que yo quería elegir
quedarme solo
con lo lindo
como si lo demás
arruinara algo
pero no
la vida también era
aprender a sentarse
al lado de lo imperfecto
sin querer escapar enseguida
entender
que incluso los días vacíos
tienen algo para decir
que hay belleza
en las cosas que no intentan ser extraordinarias
en el café que se enfría
en una mano cerca
en mirar el techo un rato
sin sentir culpa por eso
y de pronto
sin darme cuenta cuándo
dejé de pelearme
con el mundo
dejé de exigirle
que fuera distinto
y empecé
simplemente
a vivirlo
así como viene
con lo bueno
con lo roto
con lo tibio
y quizás
eso era crecer
no endurecerse
sino aprender
a quedarse igual
aunque la vida
nunca termine
de explicarse.
Poema final
no pasó nada extraordinario
el mundo siguió igual
la gente también
los días vinieron
y se fueron
como siempre
pero en algún punto
entre lo que dolía
y lo que empezó a aflojar
algo cambió
dejé de correr
dejé de buscarle un final a todo
dejé
de querer estar en otro lugar
y empecé a ver
la luz entrando despacio
las charlas que no llevan a nada
las risas que no se explican
las manos
los silencios
los momentos que no piden más
y a vos
sin hacer ruido
sin prometer nada
solo estando
como si eso
ya fuera suficiente
y tal vez
de eso se trataba todo
no de encontrar algo perfecto
ni de entenderlo todo
sino de aprender
a reconocer
cuando la vida
se vuelve un poco más suave
y no irse
y no romperlo
y no dudar tanto
solo quedarse
ahí
donde el mundo
por un rato
se siente
tibio.