Capítulo 13: La Raíz Escondida y el Diagnóstico de la Ventana
El optimismo del tumor encapsulado se disolvió cruelmente en el quirófano; al operar a su padre quedó una raíz mínima, casi invisible, que en cosa de tres meses debilitó su cuerpo por completo. Una noche, lo llevaron de urgencia por un fuerte dolor de pecho pensando que era el corazón, pero tras los exámenes el diagnóstico arrojó neumonía con derrame pleural, una condición crítica que exigía dejarlo hospitalizado. Increíblemente, le dieron el alta médica.
Al leer los informes médicos en casa, Salome vio la gravedad técnica de la situación, tomó los papeles y le suplicó a su madre: «Mama, esto no está bien, hay que llevarlo, es neumonía, mama». Pero como siempre, sus advertencias nacidas del amor fueron tratadas como palabras estúpidas e ignoradas bajo el peso de la indiferencia familiar.