El legado de King

I. En la entrada del cementerio

Era un placer morir.

Había un joven tirado en la entrada del cementerio. Aunque tenia un hilo de sangre en la nariz, no se podía saber si estaba muerto o solamente tomaba una siesta en fantasmagoría. Los rayos matutinos del sol caen, y poco a poco alcanzan la silueta del chico, con un ligero espasmo, el pequeño se mueve, ahora sabemos que no esta muerto. Se levanta desconcertado, todavía con la ropa de la noche anterior. Piensa, ¿Qué hago aquí? No hay muchas respuestas, al menos no son claras. Comienza a salir del cementerio por el sendero, lleva la mano a los ojos para proteger la vista del sol, y una sombra repentina cubre la totalidad de su visibilidad.

-¿Dormiste bien? - un anciano con barba blanca le saluda amistosamente.

-No estoy seguro - contesta el chico.

-¿No recuerdas nada?

-No realmente.

-Entraste por la noche caminando como zombi, y simplemente te dejaste caer allí. No logré despertarte, así que deje que durmieras. ¿Eres sonámbulo?

-No, pero últimamente he tenido insomnios.

-Necesitas que el doctor te revise.


Regrese a mi casa caminando, resulta atemorizante la cercanía del cementerio de mi casa. El sonambulismo es nuevo, tiene razón el enterrador, necesito ver a un doctor. La noche de ayer solamente me dedique a leer y empece a escribir otro relato de terror. A decir verdad, he estado pasando mucho tiempo con la escritura de KING, creo que comienza a afectarme fisicamente. No sé como explicarlo pero cada vez que trato de escribir apegándome a la obra de King, ciertas cosas me ocurren, como las ensoñaciones que se convierten en pesadillas, noches intranquilas, susurros. Podría decir que alucinaciones.




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