El libro de Hell. El Legado.

22- Ataques a los lideres.

Al ver el asombro de Mirna. Cómo puede un hombre joven llegar a este estado.

Que puede suder para que hombre joven llegue a esa edad.

Ian la abraza y la consuela Mirna respira, respira tranquilízate ¡shhh! ¡ahhhhh!

Aquí está el medicamento. Ian pone la bolsita en manos del cuidador.

Gracias Alfa Ian. Muy amable. Luna es usted muy bella y ha sido un honor conocerla.

Mirna vamos salgamos de aquí. Ven, ven mi amor camina junto a mi, ven vámonos camina.

Ian la iba jalando suavemente y con cariño para sacarla de la casa.

Pasamos el gran portón de hierro y llegaron al auto.

Después de un rato Mirna respiro y pudo hablar y preguntaba.

¿Que fue eso? ¿Que le pasó? Ian de verdad es tu padre. ¿Pero por qué? ¿Que le sucedió?

Mirna mi amor te prometo todas las respuestas. Pero aquí estamos muy expuestos y en peligro.

Guerrero al campus. Daba la orden al chofer el cual arrancaba el auto de inmediato.

Atrás quedaba el sol, la brisa marina y las planicies y las palmeras y los arrecifes.

Se empezaba a ver los árboles del área boscosa el ambiente iban cambiando poco a poco se veía más arboles.

En un tramo específico desde se oscurecia por la cantidad de árboles.

El final de la carretera casi no se veía por el páramo boscoso.

El chófer gritaba con cuidado y voz ronca. Alfa al frente mire al frente.

Llamando la atención de los ocupantes del auto.

El guerrero gritaba Alfa Ian, Alfa Ian. Que hago Alfa.

Continúa no te detengas sigue adelante atraviesalo es un fantasma.

El auto aceleró para pasar aquel fantasma, que era Félix Vargas corpóreo.

Estaba todo transparente color gris parecia intangible como hecho de humo.

Los Alfas se tomaron de las manos y se formo una bolsa de poder.

Dónde los que estaban en el auto se iluminó formando una capa de protección.

El auto aceleró y paso esa cosa que era espuma y humo al instante se desiso.

Pero ellos dentro del auto ahí se sintió que habían dado contra pared.

Una fuerte fuerza se sentía en la parte trasera del auto. Los Alfas con los ojos cerrados y tomados de las manos.

Se sintió como el auto se desintegró en pedacitos y se volvió a armarse.

Todito paso al momento de cruzar aquel cuerpo tal cual se desvaneció.

Al pasar el fantasma el guerrero freno el auto de pronto y sin aviso.

Dejando una linea de frenado de los neumáticos quemados e irregular.

Cuando voltio hacia atrás a verificar si sus Alfas se encontraban bien.

Estos se encontraban tomados de las manos y los ojos cerrados. Se formaron con gran poder y reconocimiento de ser la verdadera Luna.

Alfa Ian, Luna Mirna, Alfa, Luna. Gritaba el guerrero hasta hacerlos reaccionar.

Estamos bien Alfas abran los ojos, porfavor.

Al adrir los ojos los Alfas se dieron cuenta de que estaban bien y que el del poder iba disminuyendo poco a poco.

Alfa de verdad ella es nuestra Luna perdida. No hay duda Alfa es nuestra Luna.

El poder de lo que ustedes hicieron hasta yo lo sentí. Nos salvaron.

Alfa Ian la señorita Mirna es nuestra Luna perdida.

Ian y Mirna habrían los ojos ante tanto grito. Guerrero cálmate que ya pasó.

Guerrero cálmate ya pasamos ahora adelante continua el camino.

Ian miraba hacia atrás por si acaso quedaba algo de aquel fantasma.

Al ver que no había nada más que todo había desaparecido y no quedaba algo.

¿Que pasó? Preguntaba Ian. Cómo.. Mirna tu loba nos salvó de nuevo. Nos protegió.

El guerrero explicaba o al menos lo intentaba.

Alfa usted me dijo que no me detuviera. Y así lo hice. Le pasé por en medio.

Al pasar la Luna tomo su mano Alfa y el poder de incremento.

Su brillo fue puro y celestial lleno de un poder que espanto al fantasmita.

Pasamos al fantasma nos hicimos pedacitos y nos reconstrimos al salir.

Yo frene y me asegure que estubieran bien y aquí estamos.

Bueno, bueno. Respira amor. Mirna cálmate. Tranquila porfavor.

Está bien toma el rumbo al campus. Vamos al Trinity College.

Porfavor y gracias.

Al llegar al campus Oisin se encontraba un poco desorientado inquieto.

¡Sube las maletas! Guerrero. Porfavor.

Vamos todos al cuarto de las chicas. Era incomodo cuatro chicos y dos chicas en aquellos cuartos.

Oisin subamos y esperamos a Declan y Sheila. Que los estará atrasando. Decía Ian.

¿Que te ocurrió Oisin? Tu eres muy pasivo . Que ocurrió. Preguntaba Ian.

Encontré un burdo y estúpido hechizo de obediencia entre mis pertenencias en mi bolso.

Para mí es inofensivo de inmediato lo desate quite el amarré y ya dejó de funcionar.

Pero Ian si lo hacen a mis padres o mi familia. Sería para controlarlos. Contaba preocupado Oisin.

Si, si increíble Oisin tenía familia insinuaba el grande y guapo guerrero que hacía de chofer de Ian.

El guerrero era el Mate de Oisin como era un chico mayor no encajaba con la fachada de jovencito que estudiaba en el Trinity College.

Por lo cual era el chófer del Alfa Ian. Y Ian lo trataba con respeto sabiendo que era el Mate de su amigo el Mate de uno de sus líderes.

Pero para que estubieran juntos hacia de chofer de Ian y según Oisin sabía que el jos mantenía a salvó en secreto y seguros.

Bueno Oisin creo que tú plan no funcionó muy bien hoy.

Hoy Félix Vargas nos envió en el camino a un fantasma. Horrible gris de espuma y gas era un fantasma corpóreo y real muy real.

Si el Alfa me dijo atropellalo pásale encima y el entoces los Alfas se tomaron de las manos uso una bola de poder tan brillante y pura y así nos defendio y nos salvamos.

Al lanzar el auto frente al fantasma lo atravesó y inmediatamente de el auto se hizo añicos en mil pedacitos y al pasarlo se volvió a armar.

Y por si no va de ser por las técnicas de conducción de tu Mate la historia fuera otra.

En ese momento se habría a la puerta y aparecían Declan y Sheila con heridas, moretones, vendajes y un yeso en la mano de Sheila. Venían del hospital.




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