El Linaje de Lissie Lorens

21. En peligro real

—Isla, lo que hiciste fue algo insólito. No puedo simplemente creer que hayas caído tan bajo —Mathias no quiso acercarse más de lo necesario. Ya si solo tenía un poco de confianza hacia ella, eso desapareció el día en que despertó desnudo en su casa después de haber estado con ella.

La mujer intentó acercarse.

—¡Tienes que entenderme, Mathias! ¡Tenía que hacerlo para que entendieras que yo merezco ser feliz y que merezco que firme el maldito divorcio!

—¿Y creíste que drogándome ibas a resolver tu maldito problema? ¡Dios, Isla, le he sido infiel a mi novia de forma inconsciente por tu culpa! ¿Cómo mierdas pretende que la mire a la cara sin sentirme mal conmigo mismo? Me doy asco por haber sido un estúpido, por haber confiado y haber caído tan bajo. Una maldita parte de mi sabía que tus intenciones no eran buenas. Que tu llegada de nuevo a mi vida sería solo para joderla.

Isla esperó pacientemente a que terminara. Cuando Mathias se calló ella volvió a intentar acercarse.

—No tienes que decirle nada a tu noviecita. Además, lo que yo sé no te conviene decírselo. Mi hiciste el amor, Mathias. Mientras me tocabas, el único nombre que tus labios pronunciaban era el mío. ¿Para qué le dirás a esa niña una verdad tan dolorosa? ¡Mejor admite que nunca me superaste y que me deseas! Admite que deseas mi cuerpo bajo el tuyo como ese día. Esta es solo una señal de que debes sucumbir a tus deseos —dijo mientras se quitaba el abrigo quedando solo en ropa interior. Tenía un conjunto de encaje negro diminuto. Se acercó a Mathias con paso decidido—. Christian está revolcándose en su cama con mis fotos en sus manos. No supera que la mujer a la que creyó segura en sus brazos ahora esta con otro. Vamos, Mathias, hazme tuya de nuevo —dijo mientras rompía la distancia.

Se había pegado a él como lapa. Como pudo se quitó su chaqueta y se la puso.

—Vístete y ten un poco de dignidad hacia tu cuerpo. No eres una zorra para que te estés ofreciendo como una. Amo a Lissie y te aseguro que aun estando drogado jamás habré dicho tu nombre. Entiéndelo de una vez Isla. Yo no te deseo ni como mujer, ni como otra cosa. Lo nuestro terminó hace muchos años.

Isla comenzó a negar.

—Tu estas equivocado —dijo lanzándose hacia él y besándolo con fuerza he urgencia. Mathias la apartó.

—Descubriré lo que de verdad paso esa noche, Isla. Y por tu bien espero que solo haya sido un espectáculo de fotos. Porque te juro que no te gustara el resultado final.

Ella volvió a acercarse, pero Mathias fue más rápido. Tomó el abrigo de ella que estaba en el suelo y volvió a tomar su chaqueta para colocarle su abrigo. La sacó de su casa a la fuerza. Cuando hubo cerrado la puerta pegó su frente en esta.

En esos momentos esta muy consiente que la relación con Lissie estaba en una línea muy fina que le daba miedo. La confianza era lo que estaban recuperando y encima se estaban conociendo de nuevo. Lissie había cambiado y había tardado en darse cuenta.

No lo dudo dos veces y llamó a su agencia de viajes predilecta. Pidiendo un boleto para Londres, Inglaterra. Se encontraría con ella y le diría la verdad. No podía dejar escapar más el tiempo. Ya había pasado mucho y ella no es que sea una mujer que lidia con las cosas fácilmente. Fue hasta su cuarto y comenzó a armar la maleta. Esperando que las cosas al menos funcionaran. Tenía a Peter moviendo cielo, mar y tierra para ver lo que sucedió esa noche y este ya tenía los resultados, según sus palabras.

****

Lissie brincó en el asiento y se dio cuenta que se había quedado dormida. Lauren y Tyler se encontraban observándola detenidamente. Ella sintió que un fuerte brazo la rodeaba por los hombros y la tenían cómoda en su pecho.

—Y yo que pensé que habías dormido lo suficiente —dijo Kyler en un murmullo. Aun sabiendo que su madre y su hermano estaban escuchando con atención.

—Tú te fuiste del cuarto muy rápido. Estaba preocupada de que fueras a cometer una locura —él rio mientras acariciaba desprevenidamente el hombro descubierto de la chica.

—Aquí la que es propensa a actuar sin utilizar mucho la cabeza es otra.

Lissie fue a contestar pero escucho el chasquido de lengua de los otros dos acompañantes. Disfrutaba verlos rabiar.

»¿Qué tal tu sueño? —preguntó mientras ella se acomodaba en el asiento. Alejándose de su tacto.

—Soñé con unicornios. ¿Crees que pudieras regalarme uno? —Kyler comenzó a reír.

—Quizás y pueda contactar con mi amigo, su esposa es un hada.

—Vaya… eso sí que es interesante de escuchar —dijo ella y recibió el sonido desaprobatorio de Lauren.

—¿Podrían al menos hablar de un tema más importante? La situación lo amerita.

Lissie alzó una ceja.

—¿Y aburrirnos mientras nos preguntamos si vamos a vivir o no? Paso de hablar sobre algo como eso. Pero en confianza usted y Tyler pueden hablar sobre ello si lo desean. Kyler y yo tenemos mejores cosas de las que hablar.

Kyler había notado que desde hacía unos días Lissie era mucho más directa con su madre. No le temía y tampoco la miraba fingiendo aprecio. Esa faceta de que se muestre tal cual es la que le gustaba. Solo una persona había sido capaz de hacerla temblar de miedo… y había sido él. Eso quedo en el pasado.




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