Callo la noche y me encontraba sola en casa todavía, al parecer mi papá y Will si fueron a ver a mi madre.
Mi madre les hablo hace unos días y pidió que nos reuniéramos todos para platicar sobre el divorcio y los bienes de cada uno pero en lo personal mientras no se quede con mi custodia todo está bien.
Ascendí al ático ya que quería limpiar un poco ya que no tengo nada más que hacer aunque lo estado pensando mucho. En el ático todo estaba casi ordenado ya que no teníamos nada que guardar más que cajas por si nos volvíamos a mudad aunque no dudo que pase muy pronto. Pasé un rato en el ático y en eso recibí una llamada, era Newt.
—“¿Cómo consiguió mi numero?”—pensé.
Contesto la llamada.
—Hola Newt.
—Veo que ya tenías mi número linda porque no me hablaste.
—No creí que fuera importante, ha todo esto como conseguiste mi número.
—Se lo pedí a tú hermano.
—Solo que me pidió una pizza grande y un refresco y se los enviara a una dirección que me dio.
— ¡Ay que pena! —dije mientras me sonrojaba de lo apenada que estaba—, de verdad lo lamento.
—No te preocupes no me molesta.
—Pero no hubiera sido mejor que me pidieras mi número personalmente.
—Lo intente pero cuando fui a buscarte ya te habías ido.
—Ay…
—Si…
— ¿Qué haces?
—Nada solo estaba acomodando unas cosas, ¿por qué lo preguntas?
—Solo te diré que no preguntes y te alistes para una fiesta, pasó por ti en 15 minutos.
— ¡QUE PERO!
Me quedo procesando lo que me dijo unos segundos…
— ¡PERO QUE VOY A USAR!
Me cuelga la llamada y corrí a ducharme solo recuerdo estar corriendo para todos lados y buscando en mi armario buscando que ponerme, hasta que recordé que en el ático están algunos vestidos viejos de fiesta de mi madre.
Ya no había tiempo así que solo sube y de tanto buscar encontré un vestido negro de lentejuelas blancas de tirantes, no muy mi estilo pero no hay tiempo. Botas negras y una chaqueta de cuero, aretes discretos y pelo algo desordenado.
Recibí otra llamada de Newt pero no se esperaba que ya estaba lista.
—Preciosa sé que te quieres arreglar pero no queda tiempo, solo...
Antes de que terminara de hablar abrí la puerta, sin decir ni una sola palabra le sonreí camine hacia él.
—Ya estoy lista.
Se me queda viendo unos segundos.
— ¿Qué?
—Tan mal me veo.
— ¡No! —se traba un poco al hablar—, estas perfecta.
Me abre la puerta del auto.
—Vámonos antes de que Zonya me mate.
Después de un rato…
—Y a todo esto, ¿por qué se le ocurrió a Zonya hacer una fiesta un viernes en la noche?
—¿Por qué no hacer una fiesta un viernes por la noche?
—Porque—me quede pensando—, okey no lose.
Se ríe y me dice. —Bueno te lo diré yo para que te vayas acostumbrando ya que esto va a suceder muy a menudo y no creo que nadie te lo valla a decir.
—Zonya organiza una fiesta que termina el parcial o solo porque vio una película y quiere una fiesta con esa temática en específico,
—El asistir a la fiesta de Zonya es literalmente un privilegio ya que es una de las más grandes y divertidas de todo Lincen, y solo deja pasar a las personas que le agradan y no acepta un no por respuesta.
—Y entonces porque estoy aquí.
—Dice que tienes buen gusto en la moda y le agradas, pero por experiencia te diré que no muchas personas le agradan desde el primer día, pero no le digas que te dije porque ella es capaz de tirarme una cubeta de agua fría mientras duermo.
—Tranquilo no le diré nada.
—Zonya tiene mucha confianza conmigo pero aun así apenas y le agrado, es algo confuso sinceramente.
—Pero sí te tiene tanta confianza porque la traicionas contándomelo a mí.
—Porque yo confió en ti desde el momento en que te conocí, aparte sé que no le dirás a nadie cierto.
—Tienes razón—le dedico una pequeña sonrisa.
—Ya llegamos.
—Es aquí.
—Sí.
Era una mansión blanca con paredes de mármol, sinceramente no pude evitar emocionarme por ver que había dentro de ella. Al entrar la música estaba a todo volumen, divertida, alegre, el ambiente era genial, se sentía en el aire una energía positiva, como si algo te impulsara a bailar, cantar y hacer locuras.
—Emma quieres—lo interrumpen por Zonya
—A ti te estaba esperando—me agarra del brazo—, ven sígueme.
Me llevo al centro de la pista y me pidió que bailara con ella, no pude evitarlo, nunca me había divertido tanto en mi vida, empecé a cantar con ella y en eso sonó la canción “Mamma Mia” una de las canciones de mí musical favorito.
Me subí a la barra de bebidas que tenían, yo, Zonya y Penélope, tres locas creyéndonos “Dona y las Dynamos”, pero sinceramente no me importo, vine a divertirme y si tengo que olvidarme de todo lo hare hoy como digo siempre “vive el hoy y el mañana vendrá después”.
Baile, canté y me divertí, al bajarme de la pista Newt me invito a bailar y con todo gusto acepte. Me divertí mucho.
A la mañana siguiente recibí un mensaje de mi hermano que decía, “Emma, papá se tendrá que quedar más tiempo pero yo estaré en la casa por la tarde, mis padres discutieron…”
Hoy no quiero saber nada de nadie, solo quiero disfrutar mí día antes de que me derrumbe de nuevo...