El mago del bosque

Iris la serena.

El mago guardo luto por dos años enteros, esta vez no se aisló, pero mantuvo silencio, muchos animales olvidaron su voz, las criaturas intentaron hacerlo reír, pero como respuesta daba una pequeña sonrisa para después alejarse, los animales también tenían su duelo pero sin duda el más afectado siempre es el mago, pasaron los meses y en una de sus caminas el viento lo saludo intentando levantarle el ánimo pero el mago solo lo ignoraba, cuando entrelazas tu vida a la magia es normal tener una conexión entre los elementos pero eso no significa que se lleven bien, pero podríamos decir que viento era un gran conocido de sus juventud, el aire no se desanimó y empujaba al mago en una dirección desconocida, el mago cansado no protesto y siguió la dirección donde su larga barba se levantaba, siguió caminando hasta adentrarse en lo más profundo del bosque donde se encontraba el árbol más viejo del mundo, incluso más viejo que el mago y el bosque mismo, el era el comienzo de este paraíso y será el último que caiga si este es profanado, en el tronco de este árbol se encontraba un musgo de un verde brillante, según los animales, ese musgo cura todas las heridas y enfermedades, el mago no sabía porque el viento lo guio hasta aquí hasta que una gran ráfaga cayó sobre el árbol y cegó al mago, eso dejo todo claro, el viento le estaba dando permiso para tomar una parte suya pero necesitaba algo más físico y compartiría la vida de la naturaleza para cumplirle el deseo al mago.

El mago lo analizo un segundo, pero este era una gran oportunidad, el mismo viento le dio permiso eso significaba que no habrá problemas más adelante y sin dudar empezó a recolectar más cosas, plantas raras al igual que flores preciosas y el toque final, aquel musgo brillante.

Al combinarlo todo lo trituro convirtiéndolo en polvo, invoco el mismo conjuro, el viento alzo el polvo elevándolo a los cielos, poco a poco tomaba forma y del polvo apareció una mujer de 19 años, cabello verde como aquel musgo decorando por hermosas flores, su cabello llegaba a la cintura, dándole un aspecto delicado, sus ojos eran del color a la flores de violetas se veían tan puros que al mirarla sentía que te purificaba el alma, su piel era blanca como el lirio, igual que delicada que parecía que una pequeña roca la dañaría, al igual que parecía ser tan ligera que en cualquier momento el viento se la llevaría lejos, era una gran belleza que parecía un mismo tesoro incluso si no supiera de que estaba hecha habría jurado que la hizo con gemas, y como lo hizo con las anteriores con un poco de ayuda del viento la atrajo al suelo para abrazarla.

—Wow… ¿Usted quién es para mí?

—Una disculpa, yo soy tu tutor- dijo el mago con lágrimas en los ojos alejándose un poco de la chica.

La joven llegaba a ser más alta que el mago, pero a comparación de Shira y Solaris era más pequeña, bueno… no es cierto, pero si ellas hubieran seguido sus vidas y justo tendrían su edad con forme crecían la debieron de superar, pero no hay que pensar en ¿Qué hubiera pasado? Ahora su deber era educarla y cuidarla, pensó el mago mientras aún se aferraba a la joven, ella no lo pensó mucho al ver triste al mago su corazón dolió y no pudo evitar imitarlo a si al mago rodeo al mago con manos quedando para abrazarlo, tal vez no tenía nombre y no sepa nada de lo que está pasando, pero lo que sabe es que esta aquí para acompañar en todo al mago.

Y el mismo ritual paso, la llevo a su casa y la nombro Iris, ahora que lo piensa fue un nombre muy contradictorio, era un hermoso nombre pero la persona que lo llevaba manejaba el caos, no pregunten como lo decidió pensó que le quedaría bien y así fue pero su personalidad fue muy contradictorio, ella era muy tranquila podía pasar días en un solo un lugar en la misma posición al igual que musgo crecía en su cabello incluso varios animalitos llegaron a hospedarse en su cabello o en otra parte del cuerpo, el mago si le enseñaba cosas pero se dio cuenta que ella avanzaba a su propio ritmo, le encantaba las actividades relajantes y hacia correctamente sus tareas solo que al terminar pasaba días sin moverse o solo se sentaba al lado del mago mientras se recargaba en su hombro y el mago hablaba de lo ocurrido recientemente, su personalidad avanzo era muy tranquila y feliz, los animales la amaban fue una conexión fuerte y natural como si ella ya fuera parte de ellos, siempre iban con ella por comida, la únicas veces que se movía rápido era al jugar con ellos, aunque veces desesperaba al mago ya que al quedarse tanto tiempo en un lugar la naturaleza la camuflaba y llego un día que no la encontraba preocupado por no verla por varios días, la busco por todo el bosque y sus alrededores, tenían tanto miedo que se arrancaría la barba al final la encontró durmiendo en las raíces de un árbol cerca de la casa y lo único que le dijo al verlo fue “hola” sin arrepentimientos, sin culpa, como si no sabía lo que hacía pero era peor no le importaba subirle el colesterol, después de pasar por eso varias veces decidió ponerle un conjuro de búsqueda para estar al pendiente de ella ahora se cumplían 5 años de su llegada, fue el único momento en que el mago bajo la guardia, el viento le dio un regalo y pensó que no habría más riesgos pero un día llego y recibió una carta del rey de una nación conocida, la verdad el mago no quería ir hace mucho quiso dejar esas disputas de naciones, le parecían tontas pero no podía negarse a ir, si no quería que varios soldados entraran al bosque y perjudiquen a sus criaturas, se quería quedar en el bosque por otros miles de años más pero tenía que salir, no debió darle esa promesa al rey en esa época, pero bueno solo sería una vez y después regresaría, 2 días no le pareció mucho tiempo, nada tenía que pasar, hablo con Iris diciéndole lo que no y si hacer solo esperaría que todo esté bien.

Pero lo que no sabía es que hace semanas malvados vigilaban el bosque en búsqueda de riquezas, objetos del gran valor, o que contenían magia y su plan seria durante su ausencia, por la noche se escurrieron en la oscuridad como serpientes y cada animal que los veía y quería alertar lo atrapaban para matarlo, no perdonaban a nada, a los animales raros y comunes ambos sufrieron dejando un camino de color carmín que se dirigían a la cabaña incluso las platas no se salvaron, sufrieron por el fuego que llevaban, cuando llegaron a su destino entraron en silencio y saquearon todo lo que encontraron pero algo les atrajo la atención una habitación cerrada que se encontraba alejada de cualquier otra, “bingo era el premio gordo seguro es la habitación del vegete” pensaron mientras rompían la cerradura para entrar pero lo que encontraron los impacto, en la cama se encontraba una hermosa mujer que su piel parecía hecha de diamantes por como brillaba bajo la luz de la luna, no lo dudaron ese era el verdadero tesoro del mago, la levantaron por la fuerza para tirarla al piso, ante eso obviamente Iris despertó rápidamente se puso en alerta para visualizar cuatros sombras sonriendo pero lo que llamo su atención fue el color carmín en sus manos y el silencio solo fue la prueba de sus peores miedos, Iris tenía una buena audición incluso podía escuchar los pasos de las hormigas a una gran distancia pero ahora nada, ningún sonido desde patas hasta aleteos, ese silencio fue lo mas horrible que le paso.



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En el texto hay: magia brujos, naturalesa, amor familia

Editado: 29.06.2026

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