El Marqués necesita Esposa

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 Al entrar al despacho Malek se sintió ajeno a ese lugar, nada parecía ser lo que recordaba, desde el día en que su madre murió su padre cerro las cortinas y se instalo un sentimiento desagradable sobre el lugar, cada vez que él entraba sentía frio y el lugar se miraba lúgubre y desolado lleno de montañas de papeles, olor a pipa y a leña quemada por encender el fuego de la chimenea, siempre habían botellas de alcohol sobre su escritorio, unas vacías otras medio llenas.

 

A veces Malek olvidaba la verdadera razón por la cual había huido, pero allí en medio del despacho de su padre lo recordó, no solo huyo del dolor y los recuerdos de su madre se marchó porque la actitud de su padre lo desconcertaba, se refugio en el alcohol y eso solo lo hacía más agresivo e intratable, se peleaban todos los días, su madre hubiera odiado verlo de esa forma y él también lo hacía, él y su padre no fueron muy unidos, pero lo respetaba y lo amaba, estaba orgulloso de ser su hijo, pero empezaba a desconocerlo.

Así que un día empaco y emprendió un viaje que le tomo un poco más de cinco años, durante sus viajes descubrió tantas cosas nuevas, culturas, idiomas y diferentes maneras de ver la vida, aprendió a ver la vida de un modo diferente y sabia que vivir era mucho más que heredar un titulo, casarse y ya, la vida era disfrutar, conocer, amar; por ello decidió regresar, quería llevar a su padre con él, alejarlo de la vida cotidiana de siempre y enseñarle lo maravillosa y gratificante que podía ser aun sin su madre en ella. Pero vaya sorpresa se llevo al llegar y descubrir que una jovencita se había apoderado de su casa, su padre y prácticamente su titulo también, lo primero ahora era hacer las pases con su padre, luego descubrirá quién es la señorita Margaret y que es lo que pretende en realidad.

 

Malek se sirvió un trago de whisky y se sentó en uno de los mullidos sofá a esperar por su padre, miro el reloj de pared junto a la chimenea el desayuno casi culminaba, así que debería estar por llegar, los minutos pasaron y su padre entro en el despacho, al entrar lo miro sentado y sin mediar palabra camino hasta su escritorio y tomo asiento.

 

━ ¿Qué haces aquí Malek? ━ pregunta sin interés.

━ Vine a darte una disculpa.

━ No me las debes a mi, creo que ya fui claro contigo ━ espeta con desdén.

━ Padre lo sé, iré a hablar con la señorita Margaret luego, quería disculparme contigo porque reconozco que te fallé como hijo, te abandone y no debí hacerlo tú no lo merecías y realmente espero que puedas perdonarme algún día, todos lidiamos con el dolor de formas distintas y yo encontré en huir mi liberación, decidí volver por ti, mi pensar era llevarte a viajar el mundo conmigo, que nos olvidáramos de los títulos y las responsabilidades un tiempo, dejar de lado lo que debemos ser por lo que queremos ser, pero sé que eso ya no es posible, tú no vendrás conmigo y lo entiendo, pudiste encontrar quien te ayudara a superar la perdida, debo agradecerle a ella por eso.

Papá solo quiero que sepas que te respeto y te amo, no voy a volver a fallarte, esta vez me quedare y seré lo que debo ser ━ confeso Malek sincero, con el corazón en la mano, el marqués sin dudar se sintió conmovido por sus palabras, se levanto y rodeo el escritorio de madera para abrazar a su hijo.

━ No me abandonaste, tu eres tan solo un jovencito que perdió a su madre, su mejor amiga y no tenias porque lidiar en el borracho patético en el que me convertí, hiciste lo que debías y creo que fue lo mejor hijo mio, ahora estas aquí y espero que podamos hacer las cosas mejor, de otra manera, como tu madre hubiera querido que fuera.

 

Ambos se quedaron allí un momento dándose ese abrazo que repara, que sana. 

 

Malek salió del despacho de su padre mucho más sereno, en paz consigo mismo, ahora debía hablar con la señorita Margaret, su padre le dijo que estaría en el jardín así que camino hasta que escucho voces, en el jardín habían unos muebles debajo de una pequeña construcción adosada, allí estaba la señorita Margaret con un hombre, conversaban animadamente mientras Mirabel que ejercía de chaperona recogía flores de varios colores, el camino y se encontró con ella.

 

━ Hola nana ━ como siempre le dijo de cariño, la mencionada pegue un leve grito que hizo que los presentes voltearan, en ese momento las miradas de Margaret y Malek se cruzaron por un breve instante, un pequeño momento en donde volvieron a sentir esa corriente eléctrica viajando entre sus cuerpos, ella fue quién rompió el contacto y continuo en su conversación. ━ Lamento haberte asustado ━ se disculpo.

━ Tranquilo mi niño lindo, es solo la vejez, me ha hecho asustadiza, ¿como has estado?, no creas que estoy contenta de que llegaste y no fuiste capas de ir a saludarme, en todo este tiempo ni una misera carta para esta vieja que ayudo a criarte ━ se queja con fingido dolor lo que hace sonreír al joven lord.

━ Lo se nana, lo siento mucho, yo simplemente quería olvidarme de todo, pero se que cometí muchos errores en el proceso.

━No te preocupes mi niño precioso, yo lo entendí y se que tu padre también ━  le dice acariciando su mejilla suavemente.

━ Lo sé, he hablado con el hace un rato, hemos hecho las pases y se sintió muy bien nana, me alegra haber vuelto y estar en casa de nuevo, tengo muchas cosas planeadas para mejorar estas tierras y quitarle un poco de trabajo de encima a papá, es hora de que solo se relaje y viva la vida.




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