Sidney:
Había escuchado la canción que Erick me había dicho que me dedicaba, al principio pensé que sería una canción común, pero mientras mas la escuchaba pensaba si en realidad esa canción hablaba de mí y como él me veía, pero simplemente después lo descarté pensando que él seguramente no me veía así y yo estaba divagando.
Seguro era eso, yo no podía entenderlo, como me dijo que la escuchara aún sabiendo lo que dice la letra pero quizás lo estaba sobre pensando mucho y todo estaba bien, quizás si hacía que se alejara ya no sentiría nada más por mí.
Bueno, en fin, me levanté de la cama, caminé hacia la puerta y al tomar el pestillo, con sumo cuidado la empujé hacía atrás.
Bajé por la escalera, agarrada del pasamano, porque tenía vértigo a las alturas y pensar en el simple hecho de caerme, me hacía querer no bajar por ahí.
Pero bueno no había otra cosa que no pudiera hacer, llegué a la sala y ví que ni mamá ni papá se encontraban, además encima de la encimera ví un pequeño papel:
"Hija, volveremos más tarde, cuídate, con amor mamá y papá, besos y abrazos", siempre que trabajaban dejaban siempre esas especies de notas y a mí me encantaba porque me hacían sentí que pensaban en mí, al salir.
Acercándome la nevera, saqué la leche en caja y agarrando unos cereales del compartimiento de la alacena, los vertí en el tazón y simplemente con una cuchara empecé a comer.
Al acabar el desayuno me fijé la hora en mi celular y sí, como sospechaba, era hora de irme a la prepa, como mis padres no estaban fuí a la parada del autobús, sentada allí lo esperé, entonces sentí algo a mi lado y miré, era un chico extraño y parecía sospechoso, me alejé y simplemente no le dí más atención, pero de pronto el pasó sus brazos sobre mis hombros y me sobresalté:
_ Ey!!!!,que haces?.-Salté del asiento y me alejé de se raro chico, pero el volvió a acercarse:
_Dale preciosa, no te haré daño.-Me sujetó del brazo y me acorralo en la pared de la parada acercándose peligrosamente a mí, traté de zafarme pero el tenía más fuerza y empecé a desesperarme cuando trato de besarme, lo abofeteé pero siguió, estaba empezando a cansarme al tratar de soltarme de su agarre, cuando sentí que alguien me lo sacaba de encima:
_Suéltala canalla o te las verás conmigo.-Reconocí esa voz enseguida, era Érick, y de repente lo recordé, siempre solemos usar la misma línea de autobús y a la misma hora.
Gracias a dios apareció él sino que hubiera pasado, todos los escenarios pasaron por mi mente, algunos más feos que otros, pero seguía sintiendo la mano del chico en mi brazo sujetándome y entonces lo ví, con una sudadera azul cielo, que hacía sus ojos mas brillantes y celestes estaba él, al ver que el chico no cedía, se acercó agrandes zancadas y tomándolo por la chaqueta del otro tipo, me lo sacó de encima.
Tras haberlo empujado, le dió un puñetazo tan fuerte, que se escuchó como le rompió la nariz, entonces el habló:
_Vete antes de que te mate aquí mismo por haber intentado hacerle daño y si vuelves a tratar de hacerlo de nuevo, ten por seguro que ni dios podrá salvarte de mí, hijo de perra. Yo sabía que el era así, lo había visto antes, en algunas peleas del pasado, aunque yo pensaba que había cambiado algo por el momento, a ver el era la definición de problemas se le notaba en todo, su forma de ser y en su alrededor. Pero en ese preciso momento al sentir mi mirada sobre el me dijo con voz preocupada y neutra:
_Estás bien?.-Y lo miré por primera vez en mi vida, lo miré en serio, sus ojos de un azul que parecía celeste y un rubio tan claro pero brillante que deslumbraba a cualquiera que lo mirase, ese típico chico de cabello claro y ojos iguales, era como un cliché sacado de wattpad, y sí, si leo en wattpad, de hecho es mi app favorita para leer, entonces noté que no había hablado, estaba sumergida en mis pensamiento que cuando contesté solo dije un simple:
_Sí, estoy bien.-Pero él como si lo supiera se acercó a mí y agarrando mi brazo suavemente dijo:
_Estás segura?-Repitió, queriendo asegurarse de que enserio lo estaba.
_Sí.-Dije, pero mi voz no sonaba muy segura por lo que se acercó y mirándome a los ojos, como si pidiera permiso para acercarse, me agarró la cara con sus manos y me miró de cerca volviendo a preguntar:
_Segura que estás bien?.-Sonaba tan preocupado que me resultó extraño, pues el no era así con nadie, pero estando ahí conmigo resultaba completamente distinto, como si quisiera asegurarse que enserio estaba bien, que aquello no me hubiera afectado, pero de algún modo si lo hizo, no me refería a lo que había pasado momentos atrás, sino como sentía sus grandes y suaves manos en mi cara, hizo que sintiera como un corrientazo en mi cuerpo erizando mi piel y una sensación cálida pero electrizante me recorriera el cuerpo entero.
Estaba segura que él también lo había sentido porque en un susurro curioso y fascinado preguntó:
_Sentiste eso?.-A lo que yo algo nerviosa y confundida que estaba, contesté suavemente un pequeño asentimiento mientras él seguía mirándome como lo hacía.
De repente me soltó el rostro y dió un paso atrás completamente nervioso.
"No pasa nada-pensé.-Yo estoy igual que tú." Pero no dije nada en ese momento solo me quedé callada y entonces lo recordé; el autobús; pasaría ahora en unos minutos y como sí él leyera mis pensamientos, estaba segura que mi cara me delataba y dijo:
_Vamos o no llegaremos al autobús.-Miró la hora y volvió a hablar. _Faltan 10 minutos para que pase el bus, sentémonos.
Eso hicimos nos sentamos en los bancos de la parada, aquel chico de antes, ya se había ido de allí, y quedábamos Érick y yo, sentados allí esperando:
_Escuchaste la canción?-preguntó él. A lo que contesté:
_Sí lo hice, pero estoy algo confundida. -Eso hizo que se girara a verme intrigado:
_Porqué?.-Sonaba sincera esa pregunta, tan sincera que dudé si responder o no pero al final lo hice: