El Misterio de la Telaraña

CAPITULO 7 (¿QUÉ HEMOS HECHO?)

Todos hemos sentido arrepentimiento alguna vez, cuando hacemos algo mal, solemos arrepentir os, la cosa está que hay gente que hacen algo muy mal, y no les importa... No se arrepienten, arrepentirse... Es bueno, porque significa que entiendes que lo que hiciste, que lo has hecho está mal y que debes mejorar y no volverlo a hacer nunca más, en cambio, los que no se arrepienten lo siguen haciendo sin remordimiento, gracias a personas como esas... Es que el mundo está como está... Destruido, gracias a personas como esas... Es que mi tía está muerta... Es que tengo que contar esta historia.

Mi nombre es Davis González, y me he arrepentido de muchas cosas, pero de contarles esta historia... No, porque es la que les hará saber la verdad, la que inspirara a mucha gente, así que no, no estoy arrepentido de contar esta historia, y por eso... La historia debe continuar.

_____________________________________________________

Tobey—Entiendo... ¿No has pensado... Si Davis también es un amenazado?

Gerard—¿Qué?

Tobey—Lo devolvieron con todo lo que sabia, debieron haberlo amenazado antes

Lo que decía Tobey tenía sentido, y aunque Gerard no quería que fuera cierto... Lo era.

Gerard—Él no...Pe-pero él no puede ser

Tobey—Si, lo entiendo, tu corazón no quiere que esto sea cierto... Pero tiene sentido, ¿Dónde dijiste que se había quedado Davis?

Gerard—Él... Está en su casa

Tobey—¿Seguro?

Gerard saca su teléfono.

Gerard—Ahora no lo estoy tanto, pero el rastreador que le implante me ayudará a saber dónde está

Tobey—¿Le implantaste un rastreador?

Gerard—Claro, lo perdí una vez, no lo iba a perder de nuevo

Tobey—Solo por curiosidad... ¿Dónde se lo implantaste?

Gerard—Esa parte no te incumbe

Gerard localiza el rastreador.

Gerard—Lo encontré, está en la casa 3045 de la calle de Atlantic City

Tobey—Qué yo recuerde... Ustedes no viven ahí

Gerard—Lo llamaré

Gerard llamó repetidas veces, pero Davis no contestaba.

Tobey—¿Sabes qué?, no debemos empezar a preocuparnos, ya que hay dos opciones, o Davis está en casa de uno de sus amigos o novia, o está secuestrado de nuevo por la mafia de la telaraña, yo elijo la primera

Gerard—GUAU, que bueno que no eres psicólogo, hay que irnos, busquemos a Davis

Gerard y Tobey salen de la casa y se sorprenden cuando ven a varias patrullas de policía llegar, salía el Sheriff con esposas.

Gerard—¿Qué pasa?

Sheriff—Tobey Harper, usted está arrestado

Tobey—¿Qué?, ¿Yo?

El Sheriff le coloca las esposas a Tobey.

Sheriff—Tiene derecho a permanecer en silencio, todo lo que diga podrá y sera utilizado en su contra en un tribunal

Gerard—¿Qué hace?, ¿Por qué lo arresta?

Sheriff—Tiene cargos a allanamiento de la casa de una autoridad

Tobey—Gerard, después te preocupas por mi, por ahora ya sabes que tienes que hacer

Gerard—Está bien... Volveré por ti

Arrestan a Tobey, pero Gerard aún debía buscarme... No iba a perderme de nuevo.

_____________________________________________________

Mientras tanto yo estaba tratando de tomar una decisión muy fuerte, después del mensaje que me llego: Te estoy observando... Lo estás haciendo muy bien, ahora te toca matarlo.

Se me seco la garganta.

Dylan—¿Qué pasá?

Davis—¡Eso no era parte del trato!

Grite, si me observaban tendrían que escucharme.

Dylan—¿Qué trato?

Davis—Cállate

Me llego otro mensaje: si lo era, pero no te lo quise decir.

Si podían escucharme.

Davis—¡Son Unos bastardos!, ¡No haré nada de eso!

Dylan estaba asustado.

Me llega otro mensaje: Sé muy bien dónde está tu tío, no querrás que la próxima vez que lo veas esté muerto ¿no?.

Estaba asustado, hasta me salían las lágrimas, no quería hacerlo, pero el próximo mensaje que me llego no me dejo opción: No inventes nada, si ese hombre sale vivo de ahí, tu tío morirá.

Levante el arma y apunte a Dylan. Sus ojos me miraban asustado.

Dylan—¿Qué haces?

Mis manos temblaban, mi corazón palpitaba, no quería jalar el gatillo, pero debía hacerlo.

Davis—Perdon

Dylan—¡No!, ¡No!, ¡Por favor, no dispares!

Davis—Lo lamento—decía llorando

Dylan—Tengo una esposa y tres hijos, mi hijo mayor se graduara el próximo mes, y el otro...

Davis—No lo hagas más difícil... no tengo opción

Dylan—Si tienes opción

Cerré los ojos y...tome la decisión más difícil de mi vida... Jale el gatillo, le dispare, su cuerpo cayó en frente de mi, había matado a un hombre, había dejado sin un padre a tres niños... Para salvar a mi tío, ¿Qué he hecho?, mis manos aún seguían temblando, luego me llega otro mensaje: Muy bien, ahora con tus dedos, pasalo por la sangre de la víctima y dibuja una telaraña en el suelo.

Con mis manos temblorosas hice lo que me pidieron.

Davis—¡Listo!, ¡Ya hice todo lo que me pidieron!, ¡Ahora déjenme en paz!

Me llegó un nuevo mensaje: Nos encargaremos de que nadie sepa lo que paso hoy, ahora saldrás por la ventana y en un callejón a tres cuadras te encontraras con uno de nuestros hombres.

Vi el mensaje y suspirando de arrepentimiento lloré, tal vez esto nunca acabe.

_____________________________________________________




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.