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Tobey—Entiendo... ¿No has pensado... Si Davis también es un amenazado?
Gerard—¿Qué?
Tobey—Lo devolvieron con todo lo que sabia, debieron haberlo amenazado antes
Lo que decía Tobey tenía sentido, y aunque Gerard no quería que fuera cierto... Lo era.
Gerard—Él no...Pe-pero él no puede ser
Tobey—Si, lo entiendo, tu corazón no quiere que esto sea cierto... Pero tiene sentido, ¿Dónde dijiste que se había quedado Davis?
Gerard—Él... Está en su casa
Tobey—¿Seguro?
Gerard saca su teléfono.
Gerard—Ahora no lo estoy tanto, pero el rastreador que le implante me ayudará a saber dónde está
Tobey—¿Le implantaste un rastreador?
Gerard—Claro, lo perdí una vez, no lo iba a perder de nuevo
Tobey—Solo por curiosidad... ¿Dónde se lo implantaste?
Gerard—Esa parte no te incumbe
Gerard localiza el rastreador.
Gerard—Lo encontré, está en la casa 3045 de la calle de Atlantic City
Tobey—Qué yo recuerde... Ustedes no viven ahí
Gerard—Lo llamaré
Gerard llamó repetidas veces, pero Davis no contestaba.
Tobey—¿Sabes qué?, no debemos empezar a preocuparnos, ya que hay dos opciones, o Davis está en casa de uno de sus amigos o novia, o está secuestrado de nuevo por la mafia de la telaraña, yo elijo la primera
Gerard—GUAU, que bueno que no eres psicólogo, hay que irnos, busquemos a Davis
Gerard y Tobey salen de la casa y se sorprenden cuando ven a varias patrullas de policía llegar, salía el Sheriff con esposas.
Gerard—¿Qué pasa?
Sheriff—Tobey Harper, usted está arrestado
Tobey—¿Qué?, ¿Yo?
El Sheriff le coloca las esposas a Tobey.
Sheriff—Tiene derecho a permanecer en silencio, todo lo que diga podrá y sera utilizado en su contra en un tribunal
Gerard—¿Qué hace?, ¿Por qué lo arresta?
Sheriff—Tiene cargos a allanamiento de la casa de una autoridad
Tobey—Gerard, después te preocupas por mi, por ahora ya sabes que tienes que hacer
Gerard—Está bien... Volveré por ti
Arrestan a Tobey, pero Gerard aún debía buscarme... No iba a perderme de nuevo.
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Mientras tanto yo estaba tratando de tomar una decisión muy fuerte, después del masaje que me llego: Te estoy observando... Lo estás haciendo muy bien, ahora te toca matarlo.
Se me seco la garganta.
Dylan—¿Qué pasá?
Davis—¡Eso no era parte del trato!
Grite, si me observaban tendrían que escucharme.
Dylan—¿Qué trato?
Davis—Cállate
Me llego otro mensaje: si lo era, pero no te lo quise decir.
Si podían escucharme.
Davis—¡Son Unos bastardos!, ¡No haré nada de eso!
Dylan estaba asustado.
Me llega otro mensaje: Se muy bien dónde está tu tío, no querrás que la próxima vez que lo veas esté muerto ¿no?.
Estaba asustado, hasta me salían las lágrimas, no quería hacerlo, pero el próximo mensaje que me llego no me dejo opción: No inventes nada, si ese hombre se vivo de ahí, tu tío morirá.
Levante el arma y apunte a Dylan. Sus ojos me miraban asustado.
Dylan—¿Qué haces?
Mis manos temblaban, mi corazón palpitaba, no quería jalar el gatillo, pero debía hacerlo.
Davis—Perdon
Dylan—¡No!, ¡No!, ¡Por favor, no dispares!
Davis—Lo lamento—decía llorando
Dylan—Tengo una esposa y tres hijos, mi hijo mayor se graduara el próximo mes, y el otro...
Davis—No lo hagas más difícil... no tengo opción
Dylan—Si tienes opción
Cerré los ojos y...tome la decisión más difícil de mi vida... Jale el gatillo, le dispare, su cuerpo cayó en frente de mi, había matado a un hombre, había dejado sin un padre a tres niños... Para salvar a mi tío, ¿Qué he hecho?, mis manos aún seguían temblando, luego me llega otro mensaje: Muy bien, ahora con tus dedos, pasalo por la sangre de la víctima y dibuja una telaraña en el suelo.
Con mis manos temblorosas hice lo que me pidieron.
Davis—¡Listo!, ¡Ya hice todo lo que me pidieron!, ¡Ahora déjenme en paz!
Me llegó un nuevo mensaje: Nos encargaremos de que nadie sepa lo que paso hoy, ahora saldrás por la ventana y en un callejón a tres cuadras te encontraras con uno de nuestros hombres.
Vi el mensaje y suspirando de arrepentimiento lloré, tal vez esto nunca acabe.
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Gerard llegaba a la casa 3045 de la calle Atlantic City.
Gerard—¡Davis!,¡Davis!
Davis se acercó a la casa y gritó.
Gerard—¡Davis!, ¿¡Estas ahí!?
Gerard abrió la puerta de una patada y entró, y se asombro por lo que vio, vio al hombre que maté, y al ver que la telaraña dibujada con sangre en el suelo estaba mal dibujada... Supo que era yo.
Gerard—Davis... ¿Qué has hecho?
Mi tío volteó hacia la derecha y vio un título del banco.
Hay Gerard recordó...
"Thomas—¿A quién asesinaremos?
Kevin—No, sin asesinar, el jefe ya no quiere llamar la atención, él quiere... Que nos adueñamos del banco Valley National Bank"
Gerard—Lo asesinaron para adueñarse del banco, aunque ellos dijeron que no asesinaron a nadie... Supongo que solo era para despistarme—Suspiro—Davis... Asesino a ese hombre, quisiera decir que no... Pero... ¿Qué rayos?, ¿Qué hago aquí?, se supone que no debo decir buscando, podrían asesinar a Davis si sigo así