El Misterio de la Telaraña

CAPITULO 8 (LA ARAÑA NEGRA)

Al ser humano le gusta tener alguien en quien confiar, alguien que sabes que puedes contarle tus más grandes secretos, con la confianza de que él no se lo contará a nadie más, le gusta tener a alguien que sabe que nunca te traicionara, pero así como hay gente que puedes confiar, habrá otras que no... Y también habrán otras que se dizfrazaran de un amigo, un lobo disfrazado de oveza, confiaras tontamente en él, y sin darte cuenta... Te apuñalara por la espalda, porque no importa los momentos que hayan pasado juntos.. Él te destrozara, no muchos les gusta mantener lo lindo que es la confianza.

Mi nombre es Davis González, y al fin hemos llegado al último capítulo, por fin ustedes sabrán la versión completa de lo que pasó, y les pido que pasen la historia con sus amigos de confianza para que todos puedan inspirarse, pero les recuerdo... Qué busquen bien a sus amigos de confianza, porque uno nunca sabrá cuando es de confianza... Y cuando no.

_____________________________________________________

Ustedes se preguntarán; ¿Cómo es que Davis y Tiffany llegaron hasta ahí?, ¿Ellos no estaban en casa de Weider?, si estábamos en casa de Weider, pero la vida da muchas vueltas.

Yo estaba sentado en la casa de Weider muy preocupado por Gerard y Weider, Tiffany estaba en la cocina, Tom estaba durmiendo en su cuna y William estaba jugando con sus carritos a mi lado. Yo estaba pensando en cualquier posibilidad que les podría pasar a los chicos, hasta que se acerca Tiffany.

Tiffany—Ya han pasado 7 horas, ¿Qué estarán haciendo Weider y Gerard?

Davis—No lo sé... Pero espero que estén bien

Tiffany—Todos esperamos que estén bien

Suspire.

Tiffany—Oye... Acabo de terminar mi famosa salsa, ¿Quieres un poco?

Davis—No gracias, ahora no tengo hambre

William—Nunca debes negarme la famosa salsa de mamá

Davis—Bueno... Puede darme un poco

Tiffany—Genial, vas a ver que te va a encantar, ya vuelvo

Tiffany se va a la cocina y trae la salsa con varios panes.

Tiffany—Ten, pruebalo

Probé la salsa, y en verdad estaba deliciosa.

Davis—Esta bueno

Tiffany—Claro, porque lo hice yo

William—¿Me das un poco?

Davis—Si, toma

William—Esta muy rico

Davis—¿Qué le hecha para que tenga este sabor?

Tiffany—Ajo, mayonesa, e otros ingredientes secretos

William—Su ingrediente secreto es el amor

Tiffany—Shh, no le digas, aunque el amor si es uno de ellos

En ese momento se escucha un ruido, cómo si algo hubiera caído al suelo.

Tiffany—¿Qué se habrá caído?

Voltee a un lado y vi una granada.

Davis—¡Es una Granada!, ¡Abajoo!!

Tiffany se agachó gritando, y yo me lanze sobre William para lanzarnos al suelo, había una granada en la casa, y en tan solo 2 segundos... La granada... No explotó, sino solo lanzó humo.

Tiffany—¿Humo?

Davis—Es una granada de humo

William tocia.

William—No me gusta el humo

Tiffany—¡Tom!, El humo podría hacerle daño, iré por él

Tiffany corre hacia dónde está Tom, mientras yo me preguntaba...

Davis—¿Por qué lanzaron una bomba de humo?, Y si... ¿Nos quieren hacer un ataque sorpresa?

Me acerque a la ventana. William seguía tociendo.

William—¿A dónde vas?

Davis—Voy a ver de dónde viene la bomba, o si tenemos escapatoria, ayúdame

William—Esta bien

Al acercarme a la ventana note que estaba cerrada con llave.

Davis—Rayos, está cerrada

Me acerque a la otra ventana y también estaba cerrada, pero esta tenía...

Davis—Una telaraña roja

Habían dibujado una telaraña roja con marcador en la ventana, en ese momento se escucha un grito de Tiffany.

Davis—¿¡Tiffany!?, ¿¡Estás bien!?

Tiffany—¡Tom no está en su cuna! —grita desde la habitación

Yo pensé en ese momento que venían a secuestrarnos, no podía permitirlo, voltee preocupado hacia William, y él... Estaba durmiendo.

Davis—¡William!, ¿¡Qué haces durmiendo!?, ¡Despierta!

William no despertaba.

Davis—¡Tiffany!, ¿¡Estás bien!?

No escuchaba la voz de Tiffany... De repente, empeze a tener mucho sueño.

Davis—¿Qué?, tengo... Sueño... Él humo... Sueño... No puede... No otra vez

Me desmaye... Otra vez había caído en una trampa de la mafia, había sido secuestrado... De nuevo.

_____________________________________________________

Y así llegué hasta aquí, Volviendo al triste momento del presente, ni siquiera yo... Puedo creer que esto pasó, y lo que pasó Gerard y Weider no fue nada bonito.

Las luces se encienden y los chicos logran ver a Tiffany amarrada en un tubo y totalmente desnuda, mientras yo estaba amarrado en el otro tubo y con moretones en mi rostro, y ninguno de los dos... Estábamos despiertos.

Weider—¡NOOOOOOO!!!!

Gerard—¿¡QUÉ RAYOS HICISTEE!!!!!? , ¿¡POR QUÉ LO HICISTE!!!!?

Jefe—¡Lo hice porque TU ME OBLIGASTE A HACERLO!, ¡TÚ!

Gerard—¡Me quieres a mi!, ¡dejalos a ellos! , ¡no han hecho nada!, ¡Por favor!

Weider—Y a mi, ¡pero no le hagas nada a Tiffany!

Gerard—¡NO!, ¡A Weider no!, ¡Solo a mi!

Jefe—¡No!, Tú te buscate esto, te buscaste todo esto, te lo advertí varias veces, y... ¿No eres capaz de asumir las consecuencias?, no esperaba más de ti, y tú amigo... Se suponía que debía abandonar esto... ¿Por qué seguiste y arriesgate a tu familia?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.