A medida que investigaba, descubrió que Diego había estado recibiendo amenazas anónimas durante semanas antes de su muerte. También descubrió que uno de los jugadores estrella del equipo tenía motivos para querer que Diego desapareciera, ya que ambos tenían una disputa personal fuera del campo.
Con la ayuda de pistas encontradas en el celular de Diego y entrevistando a todos los que estaban presentes en los vestuarios ese día, el ex detective privado logró desentrañar la verdad detrás de la muerte de Diego. Resultó que el asesino era en realidad un miembro del personal del club, que había sido contratado por el jugador estrella para cometer el crimen y deshacerse de su rival en la cancha.