El Nacimiento del Fuego Eterno

El Reino de Ashkar y la Flor Entre Espadas

Y aconteció en los días del gran rey Zhákar I de Ashkar, señor de los valles y de los montes, cuyo cetro gobernaba sobre ríos caudalosos y ciudades de oro y bronce, que le nacieron siete hijos de su vientre real, y tres de ellos fueron hijas de gran belleza.

Y sus hijos fueron fuertes, de corazones fieros y manos teñidas en sangre desde su juventud. Mas entre ellos había rivalidad, pues la codicia moraba en sus almas, y cada uno deseaba el trono de su padre para sí.

Pero entre ellos estaba la más joven, la menor de las hijas del rey, y su nombre era Iszáre.

Y he aquí que Iszáre era como la luna entre las tinieblas, como un lirio en el campo devastado, como un río cristalino en la sequedad del desierto. Su hermosura no tenía igual en todo el reino de Ashkar, y su andar era ligero como la brisa del amanecer. Sus ojos eran como estrellas en la noche y su cabello caía como seda oscura sobre sus hombros.

Pero sus hermanos no amaban la paz, ni el estudio, ni la quietud de la lectura, y no veían en Iszáre sino una débil flor que pronto se marchitaría.



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En el texto hay: destrucción, guerra, sangre y dolor

Editado: 07.03.2025

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