El NiÑo Que No Se Fue

LA CASA ABANDONADA

Marcus y Evans lo encontraron cerca de la plaza.
Phillips llevaba una bolsa con algunas compras que su madre le había pedido.
Cuando los vio, su cuerpo se quedó paralizado.
Intentó caminar en otra dirección.
Pero ya era tarde.
-¿A dónde vas? -dijo Marcus con una sonrisa torcida.
Evans lo empujó.
Phillips cayó al suelo.
Lo levantaron de la ropa y lo arrastraron por la calle.
Hasta la casa abandonada.
Ese lugar era oscuro. Húmedo. Nadie entraba allí.
Perfecto para lo que querían hacer.
Todo comenzó como una intimidación.
Un castigo.
Pero en pocos minutos se convirtió en una tragedia.




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