Minutos antes
|Zoren
¡Esto ya me estoy cansando! Estas gemelas del demonio son ridículamente resistentes, le he conectado varios ataques, pero pareciera que ninguno les afecta, siempre que las derribamos se vuelven a levantar... ¡Cualquier juraría que no son elfas!
—¿¡Hasta cuando duraran estas dos?! —Kaz se hallaba jadeando a mi lado.
—Eso me gustaría a mí saber... —jadeé por el cansancio.
—Debo admitirlo... —Adiari estaba jadeando de igual manera— Ustedes dos son duros... En verdad me han hecho sudar
—Habla por ti, ese condenado tigre de seguro me fracturo varias costillas con sus patadas. —se quejó entre jadeos la gemela.
—Ja, ja, ja, y pensar que hace un rato estaban completamente furiosos con nosotras.
—Yo diría que más que todo contigo —aclaró Kirari—, no fue buena idea hacerle eso a su humano.
—Ja, ja, ja ahora que lo pienso creo que no fue la mejor idea de todas...En verdad me parecía que el lobo me iba a descuartizar viva —Adiari fingió una sonrisa nerviosa.
—Y el tigre por poco no me rebana en dos en varias ocasiones... —la gemela dio una sonrisa igual de falsa
—Grrrr... —gruño el tigre— Esas zorras...
—Tranquilo Kaz, solo quieren hacernos enojar nuevamente...
Pero entiendo cómo se siente Kaz, a esas desgraciadas no las puedo perdonar por lo que hicieron, de no ser por Faren que nos avisó que Kitaro estaba vivo es seguro que Kaz y yo termináramos destruyendo todo el lugar segados por la furia...
Flashback
Esas perras... ¡Lo que hicieron es imperdonable!
—¡Wao! C-cálmate lobito.
—¡CALLATE!
—Je, je, parece que no quieres escuchar nada de lo que diré... —Adiari sonríe nerviosamente
—¡Lo único que quiero ahora es quitarte esa estúpida sonrisa de tu asquerosa boca! —grité con furia.
La furia me está comiendo por dentro... Kitaro... Solo el cielo sabe que fue de él y no poder ir para asegurarme que se encuentra bien me molesta demasiado, ¡pero saber que todo fue por culpa de esta infeliz me pone aún más furioso!
—¡Vuelve aquí asquerosa! —rugió Kaz.
—¡Ni loca! ¡Das miedo! ¿¡Por qué no te calmas un poco!? —preguntó Kirari mientras huía del tigre.
—¡Me calmaré solo cuando me aseguré de que no lastimaras a nadie nuevamente!
—¡Hiii! —chilló la elfa— ¡Esa cara tuya sí que da miedo!
Tan solo vi un segundo, pero está claro que Kaz está igual de furioso que yo y por lo poco que vi parece que está persiguiendo a Kirari sin parar, pero esta de alguna forma logra evitarlo. Eso no importa ahora, tan solo quiero acabar con esta desgraciada que tengo enfrente de mí justo ahora...
—V-vamos lobito cálmate... —podía ver que la desgraciada estaba temblando ligeramente.
—¡Te dije que te calles!
—Vaya... Jamás imaginé que te enojarías tanto por lo que le paso a ese humano, creo que esa no fue la broma más adecuada para hacerte.
—¿¡UNA BROMA!? —grité furioso.
Cada vez que esa mujer abre la boca siento como mi sangre comienza a hervir de furia, tras la última balbuceada de Adiari no lo soporté y agité mi espada liberando un gran torrente de rayos directo hacia la elfa.
—¡Esto debe ser una broma! —chilló la perra de la elfa.
Esa mujer se las arregló para evitar a duras penas mi ataque, el lugar en donde se hallaba quedó calcinado por mis rayos, no sé, pero parece que se trataba de una casa o algo por el estilo, pero que importa eso ahora.
—O-oye... —habló con nervios— Deberías tener cuidado a donde apuntas tus ataques, ¿no se supone que ustedes los guardianes deben proteger este lugar?
—Te dije que... —caminé lentamente hacia ella— Te callaras... —le lancé una mirada asesina.
—Ja... Ja, ja —rio con nervios—, en verdad estas furioso... ¿Por qué no respiras un poco y tratas de calmarte? Vamos, tu pelaje está muy erizado, tanta furia no debe ser buena para la salud ¿no lo crees? —comentó, sudando.
—Grrrr... —le gruñí sin cambiar mi expresión.
—C-creo que mejor debí quedarme callada...
—¿Tú crees? —dije con sarcasmo mientras levanté una ceja.
Volví a sacudir mi arma y liberé otro torrente de rayos que también fue esquivado por aquella sucia elfa... Pero parece que la onda expansiva logró derribarla dejándola un poco lejos de mi...
—Auch... Es oficial... —se soba las partes con que callo— Jamás volveré a hacer enojar a un lobo en mi vida...
—¿Está segura que habrá otra ocasión?
Pude escuchar como Adiari trago saliva cuando le hablé
Sin previo aviso el sonido de una explosión sonó en las cercanías.
—¡¡¡WAAAAA!!!
—¡ASÍ APRENDES!
Parece que Kaz hizo estallar algo no muy lejos haciendo que la gemela saliera disparada, cayendo justo al lado de su hermana, podía ver como salía algo de humo de sus ropas, signo de que ha pasado un buen rato huyendo de Kaz y de sus ataques.
—Hay mi... Pensé que iba a morir con eso ultimo... —Kirari se colocó en sus rodillas y manos mientras sudaba por el miedo.
—Je... Parece que estas divirtiéndote con el tigre —le comentó su hermana.
—¡TU CALLATE! —chilló— ¡Todo esto es tu culpa por querer "divertirte" —hace el gesto de comillas con los dedos— con ese humano! —la gemela gritó molesta.
—Je, je... No voy a negar que es mi culpa y en verdad me arrepiento de ello.
—¡Pues deberías! ¡ARG! ¿¡Cuantas veces te he dicho que debes dejar ese sadismo tuyo de jugar con los seres queridos de los demás!?
—¡Ya lo sé, pero jamás me imaginé que le tendrían tanto afecto a ese humano!
—Rayos... Te juro que si no fuéramos hermanas...
—Ustedes dos mejor se callan... —gruñí, lo cual hizo que ambas elfas se callaran de golpe.
—El escuchar sus voces hacen que me entren más ganas de carbonizarlas vivas... —dijo Kaz mirándolas con furia.
—¡Hiiii! —chillaron ambas mujeres a la vez que se abrazaban.
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Editado: 11.07.2026