"Era una noche sepulcral, donde hasta los gatos parecían contener el aliento." Esa era la frase que Lucas había leído esa tarde en su nuevo libro, no era difícil intuir por que le rondaba por la cabeza esa única frase, cada crujido de la cama al moverse, cada silbido del viento, parecían encajar tal cual la frase de su libro como si el mundo a su alrededor hubiera decidido guardar silencio solo para él
Se dio vuelta en la cama, intentando alejar la sensación incómoda, pero no pudo. Entonces su mirada se posó en la puerta… y algo llamó su atención. Una pequeña esquina de papel asomaba por debajo. Con el corazón latiendo más rápido, se incorporó y tomó la nota:
Dulces sueños
-El observador
Un escalofrío le recorrió la columna. ¿De quién era esa nota? ¿Por qué le escribía a él? Millones de preguntas rondaban por su mente y ni una sola tenía respuesta. Trató de razonar y calmarse; después de todo, aunque se sentía alarmado, necesitaba sosegar sus impulsos. Se sentó sobre la cama, que ahora le parecía más ruidosa de lo habitual, con los inoportunos resortes chillando a cada movimiento.