Abrir los ojos de golpe. Estaba en el piso, todavía dentro de la sala extraña. La lámpara que estaba colgando parpadeada como si estuviera punto de apagarse del todo, ya no había espejos rotos, ni a la niña reflejada....pero tampoco la carpeta.
Me levanté despacio, las piernas me temblaban y me dolía el brazo, como si me hubiera golpeado al caer. Mire a mi alrededor y vi que ahora todo era distinto, ya no estaba en la misma biblioteca que conocía: las paredes que eran de piedra ahora estaban cubiertas con papel tapiz antiguo, desgarrado en algunas partes y el aire olía a humedad, pero también a flores marchitadas.
Empecé a caminar, buscando otra salida, di unos pasos y escuché un murmullo. Al principio pensé que era mi cabeza, pero no, venía de unas de las paredes....me acerqué y puse la oreja contra el papel roto:
— No debió encontrarla —susurraban voces.
— Ahora sabe demasiado— alguien dijo preocupado.
— Pero la fecha fue cambiada...
Mi corazón se aceleró otra vez. Me despegue de la pared porque creo que me escucharon, y de repente, se entendieron las luces detrás de mi, me di la vuelta y había un pasillo iluminado con faroles viejos que parpadeaban que no estaban antes. Todo estaba cambiando, como si el lugar supiera que estaba despierta.
Camine sin tener otra opción, a los costados habían cuadros antiguos, pero lo raro era que sentía que algunos rostros los reconocía ....hasta que...ví a mi madre en uno de esos cuadros.
Si. Era ella, más jovén. Tenía un vestido que nunca le había visto puesto, ella me miraba como si estuviera viva. Me acerque al cuadro:
— Mamá— susurré.
Y en ese momento, sus labios se movieron.
—Tenes que salir de aquí, antes de que sea medianoche—dijo con miedo y nervios, como si algo terrible pudiera pasar.
Retroceso porque no entendía nada. El celular todavía estaba en mi mano. Mire la hora: 23:42
Me quedaban menos de 20 minutos.
Corrí. Ya no pensaba, solo corría. Las paredes se movían y el piso crujía. Empecé a ver sombras que caminaban al fondo del pasillo, figuras que se arrastraban por el techo, pero no me detenía, estaba demasiado asustada, solo quería salir antes de que sea demasiado tarde.
Al final del pasillo encontré una puerta de hierro, se veía muy pesada. La empuje con todas las fuerzas y con tanta desesperación de salir, saque fuerza que ni yo sé de dónde la saqué, y logré abrirla, no sé si me llevaría a la salida o a otro rincón de este lugar, solo vi una luz...una luz blanca intensa, me ardían los ojos y me los cubri...cuando los abrí, estaba en mi habitación.
Todo estaba en silencio. Me mire al espejo: era yo, mi reflejo era normal, sin ninguna niña, solo mi reflejo normal sin nada paranormal.
Mi celular vibró...había un mensaje. Era de un número desconocido que solo decía:
"Fecha actualizada: 6/07/25".
Y debajo, una frase más:
"La biblioteca nunca se olvidara de ti"