El pecado en la salvacion

PROLOGO

Era una noche bastante oscura y nublada en la ciudad de Seattle. estaba demasiado silenciosa, lo cual se notaba mucho más justo en este callejón tan aislado. Las gotas caían sobre el pavimento, y el sonido de estas, funcionaba como ruido blanco para la mente del joven que se divisaba en el callejón, este estaba parado al fondo del mismo, su expresión podría considerarse extraña, debido a que no es la reacción que alguien esperaría que se tuviese ante esta escena.

Sus ojos permanecían abiertos, contemplando algo fijamente en el suelo, a pesar de que su mirada estaba cargada de tensión el resto de su cuerpo se veía relajado, sus brazos se mantenían a sus costados, su cabeza levemente gacha y permanecía recto, sin que su cuerpo reaccionase ante la lluvia, o la música del antro que se escuchaba desde la otra calle, este vestía una camisa de color negro, la cual parecía no haber sido lavada ya hace algunos días, sobre esta tenía puesta una chamarra oscura, la cual se mojaba constantemente por la lluvia. La vestimenta que tenia de la mitad del cuerpo hacia abajo tenía unos pantalones de mezclilla algo desgastado de un estilo baggy. Y finalmente para completar su vestimenta tenia puestos unos tenis de color blanco ahora grises debido a lo sucio que lucían, estos últimos se empapaban del agua y un líquido oscuro y espeso que corría por el suelo.

¿Pero qué es lo que examinaba el joven con tanta tensión y concentración?

bueno, en el suelo permanecía el cuerpo sin vida de un vagabundo que al parecer el chico acababa de asesinar, este lucia desagradable, tenía su piel descuidada, con algunas cicatrices y suciedad, luciendo un tono moreno por las largas jornadas que pasaba debajo del sol, su figura física era enfermiza debido a que era alguien bastante desnutrido llegando al nivel de estar casi en los huesos, su vestimenta estaba constituida por unos shorts de mezclilla algo rotos del costado derecho y una camisa de vestir roja y descolorida la cual estaba desabotonada, bastante vieja y contaba con algunas roturas. El cuerpo estaba en el suelo tumbado de lado. Del cuello brotaba aun la sangre espesa que se mezclaba con el agua, deslizándose así ambas hacia una alcantarilla cercana, mientras que el trozo de cristal, que había sido clavado en el cuello unos segundos antes, ahora permanecía a un lado del mismo goteando aun un poco de la mezcla entre agua y sangre, sus ojos habían perdido todo rastro de vida y su boca estaba medio abierta dejando entrever sus dientes amarillos.

El joven a un lado del cadáver aun no decía nada, parecía estar demasiado absorto en el cadáver, como para formular palabras, o eso fue hasta que logro declarar con una voz débil, pero nada temblorosa. —Lo hice... lo acabo de matar... lo acabo de... salvar —susurro tratando de convencerse así mismo de que el asesinato que acababa de cometer en realidad había sido un acto empático. —quizá debería esconderlo... —sugirió para sí mismo mientras con la mirada buscaba alguna solución de manera tranquila y hasta cierto punto analítica y ordenada, algo inquietante debido a que recién había asesinado a un ser humano, quizá era el shock de la situación o el hecho de que ya había planeado la primera parte del asesinato, fuese como fuese, en estos momentos eso no le interesaba y solo buscaba una pronta solución al problema del cadáver.

Después de unos momentos consiguió divisar un contenedor de basura al inicio del callejón y suspiro tomando su decisión, tenía en el bolsillo unos guantes blancos y algo delgados, que había traído por si debía manipular el cuerpo, y mientras se los ponía pensó en su situación, la calle estaba demasiado vacía debido a que ya era de madrugada y esconderlo en el contenedor sería lo ideal para por fin irse a casa y despejar su mente, pensó en la policía, y en el sí podrían inculparlo, aun así descarto esa idea rápidamente, era un vagabundo, y aunque la policía lo encontrase seria poco probable que hagan una investigación extensa, debido a que era una persona la cual, aunque no la hayan asesinado, de todos modos pronto habría muerto por alguna otra razón, debido a las circunstancias en las que vivía.

El chico arrastro con cierta complicación el cadáver del vagabundo hasta el contenedor, y con un poco de dificultad lo subió y tiro en el mismo soltando un jadeo de cansancio, nuestro chico era algo débil, así que para nada tenía la suficiente fuerza para cargar a alguien sin agitarse.

Después de finalmente ocultar ahí el cadáver, se quitó los guantes guardándolos en los bolsillos de la chamarra, y suspirando antes de murmurar con la voz aun débil y un poco más temblorosa por el cansancio de haberlo cargado. —ya es tarde y mañana ocupo ir a la universidad... ¿es imposible que lo relacionen conmigo, no? ¿debería faltar mañana a clases y el trabajo? No... se vería sospechoso —se cuestionó aunque seguía sonando estoico a pesar de que su mirada denotaba cierto grado de pánico y muy al fondo arrepentimiento, quizá el arrepentimiento era por haberlo asesinado, quizá por no haber planeado mejor el asesinato o quizá por algo tan alejado a ello como el arrepentimiento de haber faltado a todas sus clases para cometer el asesinato. —no, es completamente imposible que lo relacionen conmigo... pero estoy temblando, en este punto siento mas probable el que yo mismo me entregue a la policía a que lo descubran... —comento al aire en voz baja mientras con la mirada analizaba todo el callejón buscando algún tipo de evidencia en su contra, al no encontrar nada suspiro metiendo sus manos en los bolsillos y con pasos medianos y pausados salió del callejón, con tranquilidad busco algún transeúnte con la mirada y al no ver a nadie camino hacia su departamento con un paso lo suficientemente lento, como para que no se lo relacionase con alguien apresurado por huir de algún lugar, pero con la suficiente rapidez como para que la gente notara su agitación.

Al llegar a su edificio, subió por las escaleras del conjunto de apartamentos, escalones desgastados y viejos que se le hacían cada vez mas y mas largos hasta que finalmente llego al pasillo de su vecindario caminando por el pasillo que justo en este momento lucia demasiado largo, posicionándose finalmente frente a su puerta... pero... quizá estamos yendo muy rápido... primero que nada ¿Quién era ese chico? ¿Quién era ese vagabundo? ¿Por qué se le ve tan tranquilo a este asesino? Y finalmente ¿Por qué carajos acaba de asesinar a alguien?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.