El pecado en la salvacion

CAPITULO 1- Retardo

11 dias antes

Era una mañana bastante ruidosa, en un apartamento bastante pequeño, este tenía delgadas paredes que permitían escuchar todos los ruidos de la ciudad ya sean conductores molestos tocando el claxon, el sonido de las sirenas de autos de policía o ambulancia que suelen escucharse todos los días, y el sonido de pasos en el piso de arriba donde el vecino, probablemente se preparaba para irse a trabajar.

era temprano y nuestro protagonista dormía en su cama. Su cuarto lucia algo desordenado a pesar de que no tenia muchas cosas, su cama era pequeña, de tamaño individual y no se veía completamente debido a la cobija vieja pero grande, pero que lucia cómoda, a un lado de su cama tenia una mesita, en la que había 2 libros algo viejos y un poco empolvados acomodados boca abajo, ambos con un separador entre las paginas cercanas a la mitad, sobre estos dos tenía una cartera de color café y su celular. finalmente a un lado de etas cosas en la misma mesita tenia una pequeña lampara apagada con la base color negro y un despertador de color rojo que muy probablemente le causaría problemas a nuestro joven protagonista.

Cercas había un closet y frente a su cama a un lado de la puerta había un pequeño escritorio el cual tenía una Laptop algo vieja, a un lado varias hojas con escritos de sus clases y un lego ya algo polvoriento que lucia como adorno para el vacío escritorio. En frente del escritorio había una silla sobre la cual estaba su mochila, de un color azul y que parecía ya llevaba varios años acompañando a nuestro chico.

No paso mucho tiempo, antes de que la calma de nuestro protagonista, haya sido interrumpida por el despertador, el cual emitía un sonido alto, repetitivo y molesto. El joven, frustrado se despertó. —«debes estarme jodiendo, ni siquiera dormí bien. ¿Y ahora la maldita alarma viene a recordarme que se acabo mi hora de dormir? Que se joda» —pensó. Justo después de este pensamiento, tomo la almohada que tenia debajo de su cabeza y en un acto de pura impulsividad le dio un golpe a la alarma, tirándola de la mesita. El ruido, por supuesto no ceso, lo cual obligo a nuestro protagonista a levantarse para poder apagarla. En cuanto se levanto y tomo la alarma, diviso escrito las letras ¨9:00am¨, estas parpadeaban de manera rítmica, reproduciendo a su vez ese sonido característico de las alarmas. Un sonido molesto que le resultaba irritable a nuestro protagonista. —seria genial si estas mierdas te despertaran a base de abrazos —pronuncio para si mismo de manera cansada e irritada agachándose para apagar el despertador y luego levantarse junto al mismo asegurándose de que no se haya roto antes de colocarlo de nuevo en la mesita junto a su cama.

Luego de dejar la alarma en la mesita, concentro su mirada en un punto invisible del suelo, segundos antes de soltar un bostezo exagerado a la vez que se estiraba de manera dramática, sintiendo un leve dolor de cabeza, aun así este no le dio importancia, atribuyéndolo a la falta de sueño y el estrés que le había causado la alarma. Después de varios minutos sin hacer nada realmente, tomo la decisión de tomarse una ducha.

Cuando salió de la ducha, con la toalla envuelta en la cintura se acerco a su cajón de ropa buscando ropa limpia que aun tuviese, y se vistió. Para empezar uso una camisa de diseño simple y color blanca, encima de esta se puso una chamarra acolchonada de color negro un poco arrugada y unos vaqueros ajustados de color gris los cuales lucían ligeramente viejos, se miro en el espejo tratando de acomodar su pelo, el cual era de un color café claro, ligeramente mojado hacia atrás, tratando de peinarse con un estilo de raya de lado. Con una mano sostenía el peine tratando de acomodarse el pelo de esa forma mientras que con la otra se lavaba los dientes de manera desordenada mientras pensaba. —«Dios, pero que cara de muerto tengo ahorita, la cabeza me esta matando, ¿podría simplemente quedarme a descansar y luego ir al trabajo?» —mientras pensaba eso su cabello ya había sido acomodado por lo que con su dedo índice se sujeto su ojo izquierdo para ver mejor sus ojeras suspirando, termino de lavarse los dientes y fue a su escritorio a acomodar su mochila tomando la decisión de si ir a la escuela.

Salió de su casa con la mochila colgada de un hombro y su celular en la mano mientras buscaba un contacto, el cual tenía agendado como Caleb, que parece que es un amigo suyo.

——¿Crees poder llevarme a la escuela hoy? —pregunto en cuanto le respondieron la llamada con una voz cansada y con ese habitual tono desinteresado que carga consigo.

——Hola a ti también señor amargado, y bueno sobre recogerte… y bueno, obvio que puedo, solo que la siguiente empezare a cobrarte mínimo un “por favor” y “gracias” por viaje —menciono su amigo desde el otro lado de la línea con una voz tranquila y medio burlona.

—–Si bueno, estoy delante de mi edificio, trata de no tardarte tanto…por favor —dijo con un tono tranquilo y hasta cierto punto algo frio, pero se notaba la comodidad con la que intercambiaba las palabras con el otro chico.

——hecho, estoy ahí en menos de 9 minutos —respondió con entusiasmo su amigo desde el teléfono justo antes de que nuestro protagonista colgara el teléfono.

Después de 13 minutos finalmente llego Caleb en su auto, el cual era un Honda Civic de color gris claro. En cuanto Caleb lo diviso frente a el edificio sonrío con sorna y comenzó a pitar repetidas veces antes de parar justo frente a el. —¿Terminaste tu chistesito payaso? —comento nuestro protagonista con una leve sonrisita que por mas leve que fuese era genuina. —No, de hecho me falto un pitido mas —respondió el amigo de manera burlona y algo ingeniosa tocando una vez mas el claxon, justo antes de quitarle el seguro a la puerta.

Ahora seria un buen momento para analizar su apariencia, Su piel era blanca y bien cuidada, tenia unos ojos de color gris los cuales suelen estar entrecerrados, que le da una apariencia despreocupada, su cabello era rubio, brillante y de una tonalidad algo pálida acomodado en un peinado de estilo guerrero. Este vestía con una camisa polo de color blanca, sobre esta un suéter de un estilo bastante elegante de color negro y debajo de la cintura tenia unos vaqueros azules que lucían nuevos y unos zapatos de color negro.




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