Estaba helando. La nieve no había dejado de caer durante toda la noche y ello los había mantenido en vela durante gran parte de la madrugada. Acacia intentaba mantener viva la llama que había creado mientras que esta se apagaba poco a poco y Kilian había intentado quitar la nieve de encima de la carpa con todos los medios posibles.
Finalmente, la nieve fue menguando hasta desaparecer cuando comenzó el amanecer y ambos decidieron que lo más certero era descansar unas horas más.
Lo que los llevaba a ese momento. Se hallaban sentados delante de una voluminosa fogata que Acacia mantenía encendida a gusto mientras cada uno comía una manzana, además, ya habían alimentado a Rubí y Galán con una manzana para cada uno también. Aún tenían bastantes provisiones, aunque no las suficientes para desperdiciar, por lo que ambos acordaron que Kilian administraría la comida hasta llegar a Ipswich.
A pesar de la reticencia y la oposición de Acacia, Kilian insistía en solicitar hospedaje a sus conocidos en el pueblo. Quizás era la opción más cómoda y reconfortante, pero las dos experiencias previas que habían tenido durante el viaje no le proporcionaban a Acacia mucho entusiasmo y seguridad, por el contrario, ella prefería acampar en las afueras del pueblo.
Acacia decidió que, por el momento, no valía la pena pelear por ello, ya tendrían tiempo de llegar a un acuerdo una vez que estuvieran en Ipswich y la noche estuviera al caer. Por el momento estaba más preocupada sobre cómo podrían avanzar con la abundante nieve, incluso en ese momento, cuando ya habían pasado varias horas desde que la nieve había menguado hasta desaparecer, las hectáreas de terreno baldío se veían blancas en lugar de verdes. Y aunque hubiera tan poco viento, la verdad era que estaba helando.
Kilian fue capaz de escuchar el castañeo de los dientes de Acacia durante toda la madrugada y gran parte de la mañana, incluso en ese momento podía escucharlo. Aunque en ese instante le importaba más como harían para avanzar con ese clima tan complicado y aberrante.
-¿Crees que Ruby sea capaz de soportar estas condiciones?-pregunto con sincera preocupación filtrándose en su voz.
-Me agrada creer que sí, pero no estoy segura-admitió contorsionando la expresión de su rostro.
-Debemos arriesgarnos-Kilian no parecía muy seguro de su decisión-A este paso nos quedaremos sin comida y vino antes de llegar al pueblo. No podemos dejar a los caballos sin comer.
-A mí me preocupa mucho más el temporal, la nieve solo ha aumentado en lugar de mermar-murmuro con la vista clavada en el cielo. Como si fuera para reforzar su punto, la nieve comenzó a caer otra vez.
Lo cierto era que Acacia era capaz de sobrevivir sin comer uno o dos días, solo que había preferido no comentárselo a Kilian porque eso implicaría recordarle de dónde provenía ella. O más bien, de que clase provenía ella y ya había comprobado por si misma que no era una situación agradable cada vez que eso sucedía. Tal vez ella estuviera acostumbrada a no comer porque, hasta no hacía mucho tiempo, así era su vida, algunos días, los buenos, disfrutaban de más comida de la que necesitaban, otros días, los más frecuentes, apenas comían un bocado cada uno. Excepto Beltrán claro, él siempre comía bien.
De cualquier forma, Kilian no estaba acostumbrado a esa vida y Acacia pocas veces tenía en cuenta aquello.
-Vamos, debemos irnos-Kilian desarmo la carpa de un tirón.
Acacia se encargó de colocarle la montura a Ruby y a Galán, aunque el ultimo le resulto bastante difícil ya que jamás había visto una montura tan compleja. Kilian batallo con la idea de ayudarla o dejar que ella se las ingeniara.
Opto por la segunda opción con la ilusión de divertirse un poco, pero, como lo había hecho hasta el momento con todo, Acacia supo solucionar la situación sola. No sin antes echarle una mirada exasperada.
La nieve se apaciguo en el principio de la tarde cuando la temperatura alcanzo su punto máximo de calor y Acacia suspiro aliviada cuando comenzó a notar que las pisadas de Rubí eran cada vez menos profundas.
Se sintió aún más aliviada cuando oyó a Kilian decir desde adelante de ella:
-Falta solo un poco más, creo que sería posible llegar mañana por la tarde.
-¿De verdad lo crees?¿No habías dicho que con este temporal era probable que tardásemos tres días?-pregunto, Acacia tenía miedo de haber sonado más esperanzada de lo que debería.
-Estoy casi seguro de que, si no tenemos ningún contratiempo, llegaremos antes de los tres días-aseguro-¿Estas...Emocionada?-la pregunta salió de la boca de Kilian en un carraspeo.
-Eso creo. Aunque no creo que Lotaria esté muy feliz de verme-admitió.
Acacia había notado que le estaba comenzando a ser muy fácil sincerarse con Kilian. Debía comenzar a tener más recaudo con ello.
-Todos nos emocionamos al ver a un familiar luego de tanto tiempo-murmuro con aire alentador.
Ninguno era capaz de predecir lo que iba a suceder, aunque si se podian hacer una idea. Kilian si era capaz de creer la palabra de Acacia cuando veía esa tristeza tan bien escondida en sus expresiones.
-Eres muy amable, Kilian, ¿Te lo han dicho alguna vez?.
-Tal vez, alguna que otra señorita loca por el título que voy heredar-Acacia noto que la broma había salido en un tono un poco amargo.
-No conozco mucho de la alta sociedad, pero no creo que esa sea la razón por la que las señoritas te hagan un cumplido-Acacia solo intentaba ser amable, pero ambos sabían que Kilian era quien tenía razón.
-Bueno, de igual forma tú me has hecho una pregunta y yo la he respondido-Acacia no era muy social, pero aun así sabia reconocer cuando alguien quería cambiar el tema de conversación.
-Me gusta viajar, es incómodo y quizá poco práctico para una mujer de mi posición, pero me gusta viajar-no comprendía como era que siempre hablaba más de lo permitido con Kilian.