Vantage Group
Pasaron la noche en el penthouse de Adrián, con las luces bajas y las cortinas cerradas, ninguno de los dos dispuesto a arriesgarse a dormir en un lugar más expuesto. Sofía se despertó antes del amanecer, encontrando a Adrián ya despierto, sentado frente a su laptop con la mirada fija en la pantalla.
—¿Encontraste algo? —preguntó ella, acercándose.
—Valentina mandó esto hace una hora —dijo Adrián, girando la pantalla para que ella pudiera ver—. El registro completo de Vantage Group Consulting.
Sofía se inclinó para leer, y su respiración se detuvo por un segundo al ver el nombre del director ejecutivo listado en el documento.
Gabriel Duarte.
—Ese es el apellido de mi familia —dijo, con la voz apenas audible—. Pero no conozco a ningún Gabriel Duarte.
—Valentina cree que podría ser un primo lejano, o alguien que adoptó el apellido deliberadamente —dijo Adrián—. Pero hay algo más. Mira la fecha de fundación de la empresa.
Sofía siguió su dedo hasta la fecha en la pantalla, y sintió que el estómago se le encogía.
—Se fundó dos meses antes de que yo me fuera de Miami hace cinco años —dijo, comprendiendo de golpe—. Adrián, esto no empezó con la muerte de mi padre. Esto empezó antes, incluso, de la llamada falsa que nos separó.
—Entonces todo esto —dijo Adrián, con la voz tensa— la llamada, mi padre, tu huida, tu regreso, tu contratación... ¿todo fue parte del mismo plan desde el principio?
—No lo sé —dijo Sofía—, pero necesito averiguar quién es Gabriel Duarte, y por qué construyó una empresa entera solo para orquestar mi vida durante media década.
El teléfono de Adrián sonó en ese momento. Valentina, con la voz cargada de urgencia que ya se había vuelto costumbre en los últimos días.
—Encontré una dirección asociada a Gabriel Duarte —dijo, sin preámbulos—. Una oficina en Brickell, registrada a nombre de Vantage Group. Pero hay algo más que necesitan saber antes de ir para allá.
—¿Qué cosa? —preguntó Adrián.
—Revisé los registros de nacimiento —dijo Valentina, con una pausa que se sintió deliberada, como si incluso ella necesitara prepararse para decirlo—. Gabriel Duarte nació el mismo año que Sofía, en el mismo hospital. Y el nombre de la madre en el certificado de nacimiento coincide con el nombre de la madre de Sofía.
Sofía sintió que el mundo entero se detenía por un instante.
—Eso no es posible —dijo, con la voz quebrándose—. Mi madre no tuvo más hijos. Yo fui hija única.
—Según estos registros —dijo Valentina, con una suavidad que no lograba amortiguar el golpe de sus palabras—, tenías un hermano gemelo, Sofía. Uno que, según todo lo que puedo encontrar, fue dado en adopción menos de una semana después de nacer.
Editado: 08.08.2026