El Principe De La Avaricia

La leyenda del pacto

¿Por dónde se podría empezar la historia de uno de los pecadores más grandes de todos los tiempos?

¿Por el día en que iba a ser coronado?¿Por el momento en el que sentenció su destino?¿O por el momento en qué llegó a este mundo? Si talvez ahí.

Aquella mañana era como cualquier otra en un día de primavera, los pájaros cantaban por "alegria" de que acababa de nacer el principe del reino.

El principe Aurelian nació y desde el momento en el que respiró por primera vez, fue colmado de todo lo que su corazón quisiese, desde ropas hasta joyas, lo que pudiera imaginar. Si deseaba algo se le debía de dar en ese momento, claro, si querías conversar tu cabeza en su lugar.

No tardo mucho en desear más de lo que podían darle, ya no quería solo una habitación que abarcara todo un piso de su palacio, quería tierras para manejar a su antojo, y, con tan buenos padres que tenía, se le concedió el capricho, como tantos otros.

Esa región no duró más de unos meses en caer en el caos, y era obvio que eso pasaría, Aurelian tenía no más de catorce años, pero "ay, todavía está creciendo", si, y en su crecimiento destruyó vidas, familias, miles de personas murieron por la guerra interna, otros de hambre, fuera como fuera, ese territorio desapareció del mapa y todo en menos de un año.

El principe se ganó el título de "El principe de la Avaricia" y con toda la razón, tenía lo que quería por más inútil, absurdo o estúpido que fuera, lo tendría.

Pero llegó el momento en el cual ya nada del mundo humano lo complacía, quería más, ya tenía riquezas y poder, pero quería más... Mucho más. El día que sentenció su vida para siempre, sin vuelta atrás.

Ese día empezó como cualquier otro en la vida de Aurelian, claro, salvó por cierto ser que lo observaba al dormir, su deseo por más había llegado tan lejos que terminó por atraer a Mammon, el demonio de la Avaricia.

Al despertar lo único que vió fue una sombra con forma humanoide, se notaban sus ojos brillantes en forma de moneda y su aura del color esmeralda que siempre había acompañado sus vestimentas, no se asustó, no tembló, ya que sabía de él.

En el reino se contaban historias de ángeles y demonios, pero las que más resaltaban eran las de los siete pecados capitales los cuales buscarían a alguien que heredara su pecado, se decía que los elegidos tendrían todo lo que los demonios representaban y, Aurelian siempre supo que el sería uno de ellos.

—Veo que no me temes, pequeño humano. —Dijo con voz distorsionada Mammon.

—¿Por qué debería de temerte?¿No se supone que vienes a darme tu "pecado"?¿No sé supone que vas a darme lo que yo quiera?

Y la voz del demonio resonó en la habitación.

—Eres listo... ¿Así que estás harto de querer algo y que nadie te lo de?

—Asi es.

—Quieres tener hasta lo inimaginable ¿No?

—Si

—Entonces haremos un trato, yo te daré todo lo que puedas desear, cada cosa que puedas querer yo te la daré... Pero... En cierto punto de tu vida encontrarás un castigo por todo lo hecho y morirás. Luego, tu alma vendrá a mi y yo la absorbere ¿Cerramos el trato?

Pero el principe solo había escuchado hasta la parte que le convenía a el y sin dudarlo respondió.

—Si. —Y con una gota de su sangre se cerró el pacto y su destino.

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Hola, está es mi primera vez escribiendo así que no esperen mucho, la verdad he tenido esta idea durante mucho tiempo y hoy decidí empezar a escribir la.

Se que no es muy largo pero intentaré que los próximos capitulos sean más largos y bueno, eso sería todo, Acepto críticas, sugerencias y todo.

(⁠.⁠ ⁠❛⁠ ⁠ᴗ⁠ ⁠❛⁠.⁠)GRACIAS POR LEER<3



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En el texto hay: ficcion, pactos demoniacos

Editado: 24.03.2026

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