Sabía que muy probablemente me metería en problemas por la pelea, pero, Dios ese imbécil si que se lo busco.
Claro, se que no fue la forma de actuar correcta pero ¿que? ¿Que esperaba? ¿Que me riera? ¿Que no hiciera nada?
Más le valía, no volver a hablar así de ella porque como me entere que vuelve a estar su nombre en su sucia boca, ahora sí no le tendré compasión alguna.
Independiente de que fuera Blair, ninguna, absolutamente ninguna mujer, merecía que la llamaran así. NINGUNA.
Ahora estaba con Blair en el auto, no entiendo porqué Ciro la trajo, realmente.
— Bueno, supongo que aquí acaba mi deber como copiloto, capitán. — sonrió.
— ¿Capitán? Y era yo el de los apodos malos. — Reí.
— ¡Oye! Soy mejor que tú. — dijo dándome un empujón.
— Entonces, ¿piensas bajarte sin invitarme a pasar? Que pésima caballera — Bromeé
— ¿Lo ves? Eres malisimo con apodos. — Sonrió.
Siempre me habia gustado la sonrisa de Blair, transmitía tanta calma, y bueno el simple echo de tenerla cerca era cómodo.
— Vamos, que se te ve que te mueres de ganas por entrar.
— Cómo dijiste tú, "Yi quisiris Thiago" — Reí
— Muy gracioso. — rodó los ojos.
Era como estar con una niña pequeña, la vez que discutimos y le dije que era una niña, claro que lo pienso, pero no dejaría mal manera, no se porque estúpida razón sentía que tenía que protegerla, se que no soy quién, pero Dios, por mas que me proponía alejarla aquí estaba en su casa.
— Estoy sorprendido, ya no tienes esos cubos por todas partes. Ahhh y tampoco llenas las paredes de crayola y slime.— Reí
— ¿Aún lo recuerdas? Enfadoso. — sonrió
— ¿Como olvidarlo? Si fui víctima de esos cubos, siempre tropezaba con uno, parecía racha.
Y ese recuerdo fue suficiente para que Blair soltara una carcajada.
Ella también era una enfadosa.
— Era un mal augurio si no tropezabas con uno.
Lo dijo apuntandome y riéndose como si su vida dependiese de ello. Confirmado. ERA. UNA. ENFADOSA.
— ¿Te ríes de mis desgracias? Que poca ética señorita Blair.
Ni siquiera se explicar esto, sabía que tenía que alejarme pero cuando estaba cerca ella lo hacía tan difícil y casi imposible, esto era demasiado frustrante.
— Deja de distraerme, vamos a mi habitación a curarte esos nudillos.
La verdad es que subí a regañadientes, no quería, ¿o sí? Ni para que me cuestiono, digo algo y mi cuerpo ya esta haciendo lo contrario, parece mi enemigo.
— Quédate quieto aquí, voy a mi baño por el botiquín. — dijo apuntandome.
— Me hablas como si fuera animal. — Grité para que me escuchara.
— ¿No lo eres?
— Eres una enfadosa, Blair.
— Eso dices — Dijo acercándose.
De ahí me quede observandola, estaba sacando algodón, y una cosa rosa.
— De enfadosa a enfermera, increíble.
— Cállate Thiago, esto arderá un poco.
Vi como tomo mi mano y empezó a ponerme esa cosa en mis nudillos a toques.
Si que ardía, pero nada que no se pueda soportar. Ahí caí en cuenta de como tenia los nudillos, algo sangrados, pero ni siquiera había usado tanta fuerza.
— ¿Por que lo hiciste, Thiago? — Me miro a los ojos.
— Blair, solo termina esto para poder irme.
Blair no dijo nada más, se centro en ponerme una gasa con cinta scotch.
Recordaba como de niños siempre me curaba cuando me metia en peleas, y siempre habia sido por ella, y yo le decia que decían cosas de Ciro.
Debía haberle dicho lo mismo esta vez, pero no pude y es estresante.
— ¿Seguiste boxeando verdad?
— No, pero lo que se aprende, nunca se olvida.
— ¿Ahora te pondrás poético?
— ¿Tú si seguiste no? Te vi la otra noche en el jardín.
— Eres todo un acosador, Harrison.
— Eres malisima.
Es verdad que habia mejorado demasiado, pero no es para tanto, podía mejorar más, pero Blair odiaba que la contradicieran, era una enfadosa en todo su esplendor.
— Sí claro, tendre una pelea en 2 meses, te invitaría pero me caes pésimo.
— Vaya, me siento muy alagado, créeme.
— Listo, ya quedaste, ahora ya no te metas en problemas Thiago. — me miro mal.
— Blair, estaba pensando en sí ¿Quieres salir mas tarde? Quiero mostrarte algo.
— Thiago, yo creo que mejor no.
Esperaba de todo, menos eso. ¿Me había dicho que no? Tenía que estar de broma, pero no, su rostro parecía de todo menos de broma.
— Te vi salir ayer con Ciro, Blair.
— No es..
— Déjate de juegos Blair, es una simple salida, pero que lo veas de otra forma no es mi maldito problema.
— No es eso Thiago, ni nada personal pero..
— Déjalo, si no fuera personal.. hubieras aceptado sin problema.
Fue así como decidí salir de su habitación e irme a casa.
No sé en que estaba pensando ¿Cómo, si quiera considere invitarla a salir? Había sido un error, todo lo que pasaba con ella era un maldito error.
Sabía que Blair siempre había tenido una preferencia por Ciro y siempre había odiado que nos comparasen a Ciro y a mí siempre, pero siempre lo elegían a él, porque el si siente, el nunca ha sido un insensible como yo, y entendía, claro que lo entendía, pero no había necesidad de compararnos, era estúpido.
Cuando entre a casa estaba mi padre con Ciro comiendo en la barra.
— ¿Hijo comes?
— No, gracias.
Decidí bajar al Gym de la casa, necesitaba un respiro, uno profundo.
Puse la música a todo volumen y hize pierna, bíceps y abdomen, nada recomendable pero, necesitaba descargarme.
Voltee a ver mi área de boxeo, se veía tan triste así sin usar, tenia costales, manoplas, caretas, guantes, vendas, bucales y mi valioso ring.
Aún recordaba cuando se lo pedí a mi madre para mi cumpleaños 12. Ese día no podía creérmelo y siempre se lo agradecería a mi madre.
Recordaba como cada que bajaba a entrenar ella venía siempre sin falta y aunque al principio no supiera qué, le enseñe y aprendió para ayudarme a manoplear, porque cuando le decía a mi padre o a Ciro, decían que no podían que estaban ocupados.